Mostrando entradas con la etiqueta Firmas invitadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Firmas invitadas. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de abril de 2020

Ejército de España: Para servir a la sociedad


  Nuestro ejército  

En situaciones de crisis, es uno de los instrumentos de que dispone el Gobierno para hacerles frente

JAVIER FERNÁNDEZ
20/03/2020
La grave crisis sanitaria que estamos viviendo, pandemia según la OMS, nos tiene absorbidos de tal manera que se hace difícil tratar un tema que no sea ese. Yo, que intento ser prudente, no quisiera escribir sobre algo de lo que no sé casi nada, así que lo haré de un tema que tiene que ver con las decisiones que está tomando el Gobierno y con uno de los instrumentos de los que dispone para tratar de poner fin a la crisis. Tema del que, por razones obvias, sé algo.
En tiempos ordinarios se suelen escuchar frases del tenor: «Menos tanques y más escuelas». Una inmensa mayoría de ciudadanos la podría suscribir, pero en situaciones de crisis se pueden observar las cosas de distinta manera. Y el papel del ejército en nuestros días puede ser una de ellas. No puedo dejar de citar antecedentes históricos, como el larguísimo Gobierno del general Franco, para saber que en nuestro país no han sido muchas las simpatías a quienes hemos vestido el uniforme caqui.
Si hacemos un repaso, aunque sea somero, a los graves conflictos en el mundo, veremos que la lista es casi interminable. Guerras abiertas en Afganistán, Siria, Libia, Kurdistán y Yemen del Sur. Conflictos bélicos en Pakistán, India, Irak, Ucrania, Israel-Palestina. El eterno Líbano. La locura armamentística en Corea del Norte. Grupos armados en Indonesia y en buena parte de África. Desórdenes públicos de especial gravedad en Hong-Kong, Argelia, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia. Lo de Venezuela. El narco en México. Bolsonaro incendiando el Amazonas. Y en algunas ocasiones, de conformidad con instituciones supraestatales, especialmente la ONU, nuestros militares tienen que actuar para tratar de paralizar, o minimizar, parte de estos conflictos (guerras abiertas muchas veces). Tal como informa la web del Ministerio de Defensa, España tiene activas 17 misiones internacionales o de mantenimiento de la paz: Eurofor Althea, Bosnia Herzegovina; Colombia; Sea Guardian, Mediterráneo; SNMG/SNMCMG, OTAN, Mediterráneo Oriental; Letonia; Turquía, OTAN; Irak; Afganistán; Líbano; EUTMRCA, UE, Centroáfrica; Mediterráneo Sur, UE, Libia; Apoyo Aéreo, Gabón; EUTM, UE, Mali; Seguridad marítima, África Occidental; Piratería en el mar, Somalia; EUTM, UE, Interior Somalia; Apoyo Aéreo, Malí-Senegal.
Si en vez de posar nuestra vista en la actualidad lo hiciésemos en el pasado (siglos XIX y XX), solo en España, veríamos que los conflictos en los que estuvimos involucrados eran otros: guerra contra los franceses (1808-1814): guerras carlistas (1833-1839; 1846-1849; 1872-1876): la guerra de África (1859); las guerras en Cuba (1874-1884; 1886-1888; 1898); cantonalismo (1873-1874); guerras coloniales en Centro y Sudamérica: (1811-1898); conflictos en el norte de África: (1906, 1909, 1921, 1925); guerra civil (1936-1939).
Regresando a la actualidad y exclusivamente a nuestro país, los primeros militares a los que hemos visto esta semana por nuestras calles son los de la UME, una unidad muy joven, ya que fue creada en el 2005 por el Gobierno presidido por José L. Rodríguez Zapatero. Su cuartel general está en Torrejón de Ardoz (Madrid) y tiene, además de Cuartel General, Transmisiones y Escuela de Formación, cinco batallones situados en esa misma localidad, el primero, y los demás en: Morón (Sevilla), Bétera (Valencia), Zaragoza y San Andrés de Rabanedo (León). Su actual jefe es el teniente general Luis Manuel Martínez Meijide, con fuerte vinculación personal y familiar zaragozana, que ha sustituido recientemente a Miguel Alcañiz Comas, aragonés de Maella. No creo necesario explicar las labores de esta unidad puesto que es conocida por todos y, me atrevo a decir, que alabada por una inmensa mayoría. España no es el primer país que crea unidades específicas para trabajar en labores de protección civil ya que Francia, Canadá o Japón también las tienen.
Pero la UME no es la única unidad militar que puede participar en acciones concretas dentro del estado de alarma decretado por el Gobierno. Además de las más evidentes de policía, controlando ciertos desplazamientos, podrían actuar en funciones de desinfección de zonas especialmente contaminadas e, incluso, montando hospitales de campaña en casos de extrema gravedad. Tampoco debemos olvidar la posibilidad de utilizar medios militares en convoyes de transporte si fuese preciso abastecer de determinados productos estratégicos. Por supuesto que todo el personal sanitario militar está ya colaborando en las funciones que el Gobierno ha determinado.
No creo que sea bueno tratar de establecer listados de quienes más están trabajando en esta crisis, pero podría ser útil que hiciésemos un esfuerzo para analizar, ahora que tenemos tanto tiempo recluidos en casa, temas que de ordinario no centran nuestra atención. Y el ejército es uno de estos, su necesidad y funciones, a diario y en casos extraordinarios, en España y fuera de nuestras fronteras. Por supuesto que yo también prefiero más escuelas que cañones, aunque un Estado precisa de muchas cosas a las que, a veces, no les vemos la necesidad, pero la tienen. Y a las pruebas me remito.
*Militar. Profesor universitario. Escritor

jueves, 30 de enero de 2020

Sobre la libertad educativa en España y la patria potestad de los hijos


"La Libertad educativa que se nos prescribe"
A raíz de la polémica sobre el "pin parental" y la declaración de Celáa de que "los hijos no son de los padres", la autora dice que lo que está en juego es quién asume el rol de primer educador y quién el rol subsidiario.

Catherine L´ Ecuyer 
Doctora en Educación y Psicología.
(Artículo publicado en el diario "El Mundo" el martes, 29 de enero de 2020.- página 34)
____________________________________________________________________________________________________________________________________________

(Artículo publicado en "El Periódico de Aragón" el 30 de enero de 2020)

"Adoctrinamiento escolar"

Quienes ejercen la patria potestad de un niño poseen plenamente ese derecho 

Santiago Molina / Catedrático jubilado, Universidad de Zaragoza
 En las últimas semanas se han publicado docenas de artículos y comentarios a favor y en contra del derecho de las familias a vetar aquellas actividades escolares de tipo moral que puedan ir en contra de la ideología de los padres y madres. Si se analiza esa polémica se comprueba que la mayoría de argumentos empleados, tanto en un sentido como en el contrario son muy sensatos, aunque es cierto que también se han colado algunos tan esperpénticos y absurdos como el utilizado por la ministra de educación cuando afirmó que los hijos no pertenecen a los padres. Si el análisis de esa polémica se ciñe estrictamente al ámbito metafísico y jurídico, creo que no hay duda alguna de que quienes ejercen la patria potestad de un niño poseen plenamente ese derecho. Sin embargo, en una democracia ese derecho, como tantos otros, ha sido cedido a quienes detentan el poder ejecutivo.
¿Quiere ello decir que en una democracia los gobiernos pueden ejercer ese poder delegado de forma absoluta? Es evidente que no. Por ello, en todos los países democráticos existen leyes destinadas a regular la competencia de ambas partes: del derecho de los gobiernos a imponer un currículum obligatorio y del derecho de las familias, bien de forma directa o indirecta, a evitar los excesos gubernamentales. Por lo tanto, en el tema que nos ocupa, lo que hay que hacer es aprobar unas normas jurídicas que satisfagan a las dos partes, después de haber logrado un pacto social por la educación. ¿Por qué me parece fundamental ese pacto social y la aprobación de una legislación que especifique de forma nítida cuáles son las competencias del gobierno y cuáles las de los padres? Porque la historia demuestra que tanto los poderes religiosos como los políticos han utilizado las escuelas para imponer a los niños intereses e inconfesables ideologías; es decir, al sector de la sociedad más vulnerable desde el punto de vista mental y sentimental.

Si se estudia la historia de las instituciones escolares desde el momento en que fue decretada la escolarización obligatoria, rápidamente se percibe que las escuelas no se crearon para satisfacer la curiosidad intelectual de los niños y jóvenes. Su misión más genuina fue doble. Por una parte, dotar a las nuevas generaciones de las competencias que en cada momento histórico demanda el desarrollo industrial, tanto en los regímenes capitalistas como comunistas. Por otra, adoctrinar a los niños y jóvenes para que interioricen la cultura hegemónica de cada sociedad, intentando con ello la cohesión social impuesta por las élites que detentan el poder.
Hasta la segunda mitad del siglo XVIII, esas dos misiones fueron controladas de manera exclusiva por los poderes religiosos. Sin embargo, esa hegemonía del poder religioso se trastocó con el triunfo de la Revolución francesa a través de la imposición de la escuela laica. Fue entonces cuando los gobiernos tomaron la determinación de ejercer el control de las mentes infantiles mediante la creación de lo que se denominó la escuela popular y que siglo y medio más tarde se transformó en la escuela pública. Desde entonces hasta hoy, la lucha por el control de las voluntades de las nuevas generaciones a través de las escuelas ha pasado por muy diversas vicisitudes. En los regímenes dictatoriales el adoctrinamiento es total por parte del estado. En las modernas democracias sigue estando en manos de los gobiernos, pero contrarrestado por el poder popular.
La contradicción secundaria de la dialéctica entre la escuela y la sociedad radica en discutir quién debe ejercer ese poder de adoctrinamiento de las nuevas generaciones y en cómo ejercerlo. En cambio, la contradicción principal radica en la existencia de dicha potestad. Por eso, lo verdaderamente preocupante es que esta polémica se haya centrado única y exclusivamente en quién y en cómo ejercer ese adoctrinamiento, en lugar de discutir si es aceptable, desde el punto de vista ético, que la escuela tenga la potestad de adoctrinar a las generaciones jóvenes.
A mi modo de ver, el hecho de que tanto los articulistas como los comentaristas se hayan centrado solo en la contradicción secundaria del problema refleja perfectamente el desamparo de la infancia frente al poder político y también, en buena medida, frente a la dejadez de los padres y de las madres. Holt (1977), en su obra titulada El fracaso de la escuela (págs. 72-73), se quejaba de esa dejadez con las siguientes palabras: «La sociedad ha dicho a las escuelas encerrad a nuestros hijos durante seis o más horas al día durante unos ciento ochenta días al año, para que nos dejen tranquilos y para que no nos causen problemas. De pasada, mientras los tenéis encerrados, intentad educarlos. Sin embargo, las dos peticiones son contradictorias y se anulan mutuamente. Las escuelas pueden servir para mantener a los niños presos o para educarlos, pero no para ambas cosas a la vez. Cuanto más se dediquen a una menos se podrán ocupar de la otra».
Personalmente opino que tanto entre los partidarios del veto familiar como entre quienes defienden el poder omnímodo del gobierno hay intereses espurios que nada tienen que ver con la defensa de los derechos básicos de la infancia. Parafraseando a Apple (1996), podría afirmarse que en ambos planteamientos los educandos son considerados como meros consumidores del saber tradicional, enlatado en paquetes curriculares en régimen de franquicias para la generación de beneficios. Según dicho autor, esa forma de entender la educación resulta verdaderamente incapacitante para el desarrollo de la personalidad de los educandos en una sociedad democrática. A aquellos padres y madres que deseen evitar el adoctrinamiento de sus hijos por parte de las instituciones escolares, les recomiendo que estudien en qué consiste el movimiento internacional denominado «la escuela en casa».
*Catedrático jubilado, Universidad de Zaragoza

martes, 28 de enero de 2020

Libro del Cardenal Robert Sarah y Benedicto XVI: "Des profondeurs de nos coeurs", editorial Fayard

El caso Robert Sarah

Luis Negro Marco 

Portada del libro Des profondeurs de nos coeurs
publicado en Francia por la editorial Fayard el
pasado 15 de enero. 
A raíz de la reciente aparición en Francia del libro “Des profondeurs de nos coeurs” (Desde la profundidad de nuestros corazones), firmado por el Papa emérito Benedicto XVI y el cardenal Robert Sarah (prefecto de la Congregación para el culto divino), distintos medios de prensa europeos han dado la falsa noticia de la existencia de un enfrentamiento entre el Papa Francisco y su antecesor, Joseph Ratzinger, a propósito del celibato de los sacerdotes católicos.

Y para apuntalar dicha falsedad, dichos medios no han dudado en recurrir a la difamación del cardenal Sarah, acusándolo de haber manipulado a Benedicto XVI, insinuando que el Papa emérito no habría sido informado de la aparición del libro, en el que es autor de un texto de cuarenta y seis páginas, titulado “El sacerdocio católico”.

Unas abyectas afirmaciones ante las cuales el 14 de enero (un día antes de la aparición de la obra –de momento solo en Francia–) el cardenal guineano emitía un comunicado en el que ponía en evidencia la falsedad de tales acusaciones. Y a pesar de ello muchos medios (incluido algún destacado medio de comunicación estatal de España) han informado que se ha retirado, a petición de Benedicto XVI, su nombre y su foto del libro que rechaza la ordenación de curas casados. Lo cual no se corresponde con la verdad, por cuanto en la portada del libro (cuya publicación en Estados Unidos está prevista para el 20 de febrero) sí aparece la foto y el nombre de Benedicto XVI.

Lo único cierto de todo ha sido el anuncio del cardenal Robert Sarah, quien como consecuencia de las vivas polémicas que se han suscitado en la prensa tras la publicación, ha anunciado que en las sucesivas ediciones de “Des profondeurs de nos coeurs” figurará como autor: Cardenal Sarah, con la colaboración de Benedicto XVI. Y del mismo modo, la introducción y la conclusión de la obra aparecerán con la precisión de que han sido redactadas por el cardenal Sarah, con la aprobación de Benedicto XVI. Los textos quedarán igual. Todo ello demuestra –como ha indicado Andrea Tornielli, director editorial de todos los medios de comunicación del Vaticano– que el libro es una contribución sobre el celibato sacerdotal, en filial obediencia al Papa Francisco, quien se ha referido a este tema en numerosas ocasiones.
Robert Sarah, en Montilla (Córdoba), hace algo más de dos años. - JOSÉ ANTONIO AGUILAR
Nada que ver con un inexistente enfrentamiento entre papas, como muchos medios de comunicación en Europa se han apresurado a difundir, que habría surgido ante la pronta publicación de la exhortación post-sinodal de la Amazonía (que tuvo lugar en octubre) y en el que, entre los diversos temas a tratar, se contemplaba la posibilidad –de acuerdo a las necesidades específicas de aquella agreste y apartada región del planeta– de ordenar a hombres casados.  

Como el caso Alfred Dreyfus en la Francia de finales del siglo XIX, el militar judío que fue falsamente acusado de espionaje, ahora el caso Robert Sarah, adquiere el perfil de un orquestado intento de originar tensión en la Iglesia, a partir de un libro que, quizás si ha suscitado tanta polémica, ha sido porque constituye una gran contribución al debate sobre el celibato de los sacerdotes y la definición del sacerdocio católico.

lunes, 6 de enero de 2020

Fernando Negro, escolapio: "Carta de un Misionero to the Wise Men of Oriente"

Carta de un misionero a los Reyes Magos de Oriente
Fernando Negro Marco, Sch.P.

Queridos Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar:
Como niño ilusionado, os escribo mi carta anual. Es que, todavía anida en mi alma ese niño travieso y bondadoso a la vez, que soy yo.
Dicen los psicólogos que pasamos la línea de niños a adultos cuando nuestra manera de amar deja de ser posesiva y egoísta, y se convierte en donación generosa de uno mismo a los demás. También ahí me siento niño, pues mi amor no es del todo gratuito y generoso.
Bueno, pues aquí estoy, Misionero Escolapio, ilusionado con la maravillosa vocación que Dios me ha dado.
Los niños de la misión en la que vivo no tienen Reyes Magos, no limpian los zapatos, ni los llenan de cebada para que coman los camellos.
Ellos no se levantan al amanecer con el corazón en vilo para contemplar y acariciar los juguetes que vosotros distribuiréis a otros niños en los Estados Unidos o en Europa.
A ellos les toca nacer y vivir en condiciones de una pobreza y miseria, sostenidas por la inconsistente solidaridad del llamado "Primer Mundo", o "Mundo Desarrollado".
Mis niños van hambrientos, descalzos, no poseen cosas de valor. Y sin embargo (¡0h, maravilla!) jamás borran de sus labios la sonrisa blanca pintada en su hermoso negro.
Queridos Reyes Magos: permitidme que este año mi carta sea escrita en nombre de estos niños, y de tantos otros que, en Sudamérica, Asia, África... y en otras partes del mundo, no podrán soñar ni con una milésima de lo que otros niños “ricos” tienen. En nombre de los niños del llamado "Tercer Mundo"(sólo hay UN mundo bello y hermoso), os pido lo siguiente:

1.           El pan de cada día, el que pedimos al Padre en la oración que Jesús nos enseñó. Ese pan que no es ‘regalo’ que los poderosos otorgan a modo de caridad, sino DERECHO de todo ser humano, especialmente de los más pobres.
2.          Corazones y Voces enamoradas de la Buena Noticia, que se atrevan a quemar las naves con tal de que ésta sea anunciada. Necesitamos muchos y buenos misioneros que amen y den a conocer a Jesucristo.
3.         Justicia: La que no se vende ni se compra en la corrupción; la Justicia hermana del Amor y de la Verdad. Sólo así nacerá la Paz, que se expresará en un sistema de democracia. Queridos Reyes Magos: traednos la democracia a esos países donde la intolerancia, el fundamentalismo, el narcotráfico, la corrupción y la dictadura son el estandarte opresor.
4.         Escuelas y Maestros: Sí, porque, "si por el amanecer se conoce el día, y por las raíces de un árbol sus frutos, será por medio de la Educación y la Cultura que nacerá el Hombre Nuevo" (San José de Calasanz). ¡Menos armas y centros militares, y más escuelas!
Como veis, mis queridos amigos, Sus Majestades “los Reyes Magos de Oriente", no os he pedido juguetes ni cosas caras. Os pido lo elemental, lo que es necesario y justo. Me consta que, por ejemplo, en España, cada niño recibirá un promedio de unos 300 euros en regalos. Y vosotros, ya que sois Magos, ¿pasaréis de largo cuando lleguéis a las poblaciones y ciudades donde viven mis niños, en medio de la pobreza y la miseria?
De manera muy especial me dirijo a su Alteza Baltasar de África: tu color negro y tu sonrisa amplia me hacen pensar y sentir que sabrás convencer a los otros dos Reyes Magos. Diles que mientras no se respete la vida, y haya niños que mueren de hambre y de enfermedades que con generosidad creativa se solucionarían, el reparto de juguetes a los “niños-bien” se convierte en una comedia que aumenta el dolor en el Mundo.

Majestad Baltasar: tú llevaste al Niño de Belén la mirra como presente, para ser embalsamado a su muerte. Todavía hoy mueren y sufren muchos niños. Tráenos la mirra del cariño y del amor, para que nadie muera antes de tiempo.
Majestad Melchor: tú llevaste oro al Niño Jesús. Tráenos el oro del amor, para que tengamos "un corazón de oro", lleno de amor por los demás.
Majestad Gaspar: tú trajiste incienso al Niño que era también Dios. Tráenos el incienso de una vida consciente de la mirada amorosa del Padre, que no es sino puro amor.
Hasta aquí mi carta. Para mí sólo os pido que aumentéis mi deseo de darme a la gente que Dios pone a mi lado, mientras sondeo, contemplo y sigo la estrella que vosotros seguisteis.
 ¡Hasta el año que viene!

LETTER OF A MISSIONARY TO THE WISE MEN FROM THE EAST

Fernando Negro Marco, Sch.P.

“Dear Magi, Melchior, Gaspar and Balthasar:
As a little child, so I send to you my yearly letter, for although I am a grown-up, I still nest in my soul, that mischievous and good-natured child, that I am within.
Psychologists say that we go from childhood to adulthood, when our way of loving ceases to be possessive and selfish, and become generous, in self-donation to others. In this sense, I feel like a child too, for my love is not yet entirely free and generous.
Well, here I am, a Piarist Missionary, excited about the wonderful vocation God has given me.
Children of the mission where I live, do not have Magic Kings, they do not brush their shoes, or fill them with barley or grass for the camels to eat. They don’t rise at dawn with the heart in suspense, to see and grasp the toys that you distribute to other children, as in the USA or Europe.
They are touched, from birth, by poverty and misery, in an unjust system, sustained by lack of solidarity from the so-called "First world" or "Developed World”.
My children go hungry, barefoot, and do not possess valuable things. Nevertheless (O, sheer wonder!) they never erase from their lips the beautiful painted smile of their faces.
Dear Magi, I send this yearly letter, on behalf of these children, and others that in South America, Asia, Africa... and in other parts of the world, cannot dream to have even the leftovers of what others have.
On behalf of the children of the so-called "Third World", (there is only ONE beautiful world), I ask you for: 
  1. the daily bread that we ask to the Father, in the prayer Jesus taught us to pray. Bread is not a 'gift' from the powerful, but the right of every human being, especially the poor.
  2. Many more hearts and voices, in love with the Good News, who dare to “burn their ships”, to announce that Jesus is alive. We need many, and good missionaries.
  3. Justice that is not bought with money and corruption; justice which is the sister of love and truth. Only from here, peace will be born. Peace must be expressed in a system of democracy. Dear ‘Wise Kings’, bringing democracy where there is intolerance, fundamentalism, narcotrafficking, corruption and dictatorship, are an oppressive banner.
  4. Schools and teachers, for, "If by dawn is known the day, and the roots of a tree by its fruits, it will be through education and culture, that the “new man” will also be born" (St.  Joseph Calasanz). More schools, and less weapons and military centers!

My dear friends, your Majesties, the “Magi from the East", I do not ask for toys nor expensive things. I ask the basics for what is justly needed. For example, in Spain, each child will receive an average of 300 euros in gifts. And you, dear Wise men, will pass by when you arrive to towns and cities where my children live, amidst of poverty and misery?
I especially address now His Highness Balthasar from Africa, for your black skin and your wide smile, lead me to think and feel that you know how to persuade the other two Kings. Tell them that, without respect of life, that whole children die of hunger and diseases that could be easily healed with generous creativity, the sharing of gifts to "rich children", becomes a tragic comedy that increases pain in the world.
Your Majesty Balthasar, you took the myrrh as present, so that the Child of Bethlehem be embalmed in his death. There are still many children dying and suffering. Bring but the myrrh of affection and love, so that they may not die before time.
Your Majesty Melchior, you brought gold to the Child Jesus. Bring us the gold of love, so that we all may have "a golden heart ", full of love for others.
Your Majesty Gaspar, you presented incense to the Child Jesus, who was also God. Bring the incense of a loving awareness of our Father, who is only Love.
As for me, I only ask that you increase my desire to offer myself to others, while I try to observe, contemplate and read the paths of my life, trying to follow the Star that guided you too.

We see next year again!”
Fernando Negro Marco, Sch.P.

jueves, 10 de enero de 2019

Entrevista a Fernando García de Cortázar, a propósito de su libro: "Católicos en tiempos de confusión"



Portada del último libro del historiador, escritor
y filósofo, Fernando García de Cortázar,
publicado en diciembre de 2018 por
EDICIONES ENCUENTRO
En cada uno de los principios de la Declaración de los Derechos Humanos, resuena un mensaje cristiano

Fernando García de Cortázar (Bilbao, 1942), es uno de los más prestigiosos y reconocidos historiadores de España, galardonado con el Premio Nacional de Historia en 2008. Con más de setenta libros y cientos de artículos publicados, acaba de presentar un nuevo e interesante  trabajo: “Católicos en tiempos de confusión” (Ediciones Encuentro), en el que García de Cortázar reivindica el humanismo de la tradición cristiana para el fortalecimiento de las ideas de libertad, justicia social, progreso colectivo y conciencia histórica, propios de la civilización occidental.

Luis Negro Marco

¿Tiene nuestra sociedad actual un carácter lo suficientemente humanista como para que se vislumbre un futuro de esperanza?
Fernando García de Cortázar. Uno de los
grandes historiadores y pensadores españoles
contemporáneos
 El cristianismo es, para muchos de nosotros, una creencia religiosa. Pero, para muchos agnósticos que desean revertir la abdicación moral de nuestra época y llenar el inmenso vacío intelectual en que nos encontramos, el cristianismo es un orden de valores en los que se ha ido asentando el carácter de nuestra civilización. Nuestra actual crisis ha tenido como consecuencia  la  renuncia a una tradición que nos da significado y   la pérdida del  largo aliento espiritual, sobre el que se han construido los derechos de todos, la dignidad inviolable de cada persona, la integridad de cada vida humana. Urge recuperar el humanismo cristiano que permita alimentar la esperanza en un futuro más igualitario y fraterno.

¿Cree que la actitud hasta ahora manifestada por la Conferencia Episcopal Española trasluce un compromiso firme en la defensa del Estado de Derecho y el ordenamiento constitucional?
Las declaraciones, en general de la Iglesia  y también de la Conferencia Episcopal Española suelen tener una gran  dosis de ambigüedad cuando se trata de la defensa de un Estado y una Constitución que algunos eclesiásticos impugnan. El nacionalismo catalán ha venido aplaudiendo toda manifestación del clero a favor no sólo de la defensa de la apreciable identidad de un pueblo sino incluso de que esa identidad solamente pueda realizarse  mediante la liquidación de España. Pero cuando la Conferencia Episcopal Española ha defendido el bien común de la unidad de los españoles  ante el grave riesgo de su fragmentación, los independentistas catalanes han puesto el grito en el cielo. Entonces es cuando le han exigido silencio a la Iglesia.

Iglesias en Cataluña lucen lazos amarillos en sus fachadas y en muchas plazas se han colocado cruces (símbolo de los cristianos), en solidaridad con los políticos presos. Y la Iglesia ha guardado silencio ¿Qué reflexión le merecen estos hechos?
El nacionalismo como hijo del carlismo, prendió con fuerza en las zonas donde se atrincheraron las fuerzas  contrarias a la España constitucional. Donde hubo carlistas, se dice, hubo curas y hay independentistas. Y la imagen del cura trabucaire, fanático,  antiliberal y  asilvestrado está muy presente en la literatura española. Y se repite en  zonas del interior de Cataluña. Algunos pensamos que  la Iglesia debería abandonar su vieja teoría que atribuye una misteriosa importancia espiritual a eso que llamamos “naciones o nacionalidades” y la que propone que el derecho de autodeterminación de los pueblos es una exigencia ético-política y religiosa evidente. La Iglesia en Cataluña es muy nacionalista y por ello la jerarquía ha guardado silencio ante los desmanes independentistas  de su pueblo.
"La Iglesia como agente social y, en España, con una
larga trayectoria educativa, más que la del propio Estado,
 puede 
 
ejercer su actividad docente mientras sea
 reclamada por la sociedad
"                  
Fot: Luis Negro

El ya endémico conflicto entre educación pública y privada y entre educación pública y religiosa ¿no cree que es también la propia Iglesia la responsable de que no se haya todavía resuelto y superado?
Tenemos que tener claras las ideas y evitar la demagogia que se cuela con facilidad en la discusión sobre la enseñanza. La educación es un servicio público  y tiene que ser garantizada por el Estado pero la iniciativa, la gestión deben ser sociales. La Iglesia como agente social y, en España, con una larga trayectoria   educativa, más que la del propio Estado, puede  ejercer su actividad docente mientras sea reclamada por la sociedad. Otra cosa bien distinta es que la Iglesia se empeñe en hacer de la asignatura de la religión una pura catequesis para creyentes y no utilice esa disciplina como elemento cultural indispensable en una formación humanista de los alumnos. Y también se debe manifestar con claridad que no todas las religiones han tenido la misma relevancia en la formación de nuestra cultura.

¿Por qué la Iglesia tiene tantos problemas en explicar que sus valores han sido la base de la civilización occidental?
A lo largo de su historia la Iglesia no ha sido un adalid de las libertades y la democracia, por lo que los eclesiásticos no saben ni lo han sabido nunca que, paradójicamente, el mensaje evangélico está en el origen del caminar del hombre en busca de la igualdad  y su liberación. Ahora que conmemoramos el 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos debemos recordar que en cada uno de los principios  promulgados en 1948, resuena un mensaje que  los cristianos no hemos dejado de llevar al mundo desde que se enunció por vez primera en palabras  de Jesús hace veinte siglos.
De izquierda a derecha, Manuel Oriol, Alfonso Bullón de Mendoza, Fernando García Cortázar, Juan Manuel de Prada y Hugo O'Donnell, el día de la presentación del libro de F. G. de Cortázar: "Católicos en tiempos de confusión".- Fot: Maya Balanya
¿Cuáles son los principales retos que la Iglesia y los cristianos habrán de afrontar en el presente y el futuro inmediato?
Los católicos hemos de recobrar nuestra responsabilidad ante lo que está ocurriendo. No debemos limitarnos a dar consuelo a las victimas de la injusticia, apoyo a quienes sufren la miseria o atención a los marginados. Nos corresponde proclamar que nuestra idea de la dignidad del hombre nos exige denunciar el escándalo de la pobreza. A nosotros nos atañe la denuncia de lo que tanto ha empobrecido materialmente a los ciudadanos. A nosotros se nos exige que alcemos la voz para manifestar que es nuestro cristianismo no cualquier forma de solidaridad o cualquier impulso compasivo el que nos compromete en la defensa de los seres humillados y en la rehabilitación de una sociedad desguazada en los valores que la constituyeron. Nos corresponde regresar al espacio público, a la arena política, al conflicto social, a la tierra en la que el cristianismo durante veinte siglos no ha dejado de dar la voz de alarma justa, la palabra adecuada de consuelo, el grito de escándalo ante el atropello.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Concierto de órgano para una calurosa tarde de verano



 Luis Negro Marco
Música celestial 

Durante un reciente viaje de vuelta a Santiago Compostela, recalé por casualidad en la localidad palentina de Paredes de Nava, no muy lejos de Villalón de Campos, población vallisoletana célebre por sus quesos, y muy especialmente por una de sus variedades a la que los locales denominan «pata mulo». Era una tarde de finales de agosto, y el sofocante calor  hacía honor a los rigores de la canícula propia de la época estival del año. El dorado paisaje castellano, con los campos amarillos del trigo ya cosechado, y las alpacas de paja apiladas en perfectas formaciones rectangulares, me recordaban al paisaje de mi tierra natal en Bello, al lado de Torralba de los Sisones y de la laguna de Gallocanta. Y para más casualidad, en un pueblo próximo a Paredes de Nava, también hay una laguna, la cual –una vez vi el cartel indicador– me acerqué a visitar. Para mi decepción, estaba completamente seca; el mirador de aves, construido en madera, tenía uno de sus
FRECHILLA. Iglesia de "Santa María", del siglo XVI
                                                     Fotocomposición: Luis Negro
ventanucos abiertos, e impresos sobre un cartelón resguardado en metacrilato, se reproducían más de 20 dibujos de las aves  –incluidas los cisnes y las grullas– que en caso de haber tenido agua el humedal, se hubieran podido observar sobre las ahora inexistentes azuladas aguas. Por no ver, ni tan siquiera vi volar a un gurriato por encima de los tamarices, aunque sí me acompañó el estridente chicharreo de la cigarra. También en esto la laguna de Nava se parece a la de Gallocanta, en donde la sequía ha reducido de manera considerable el número de grullas que cada año llegan allí, desde finales de octubre.

Continué viaje en dirección Benavente, cuando la visión de la torre de la iglesia de «Santa María», a escasos metros de la carretera, hizo que me detuviera en Frechilla, el pueblo que la edificó en el primer tercio del siglo XVI. Al comprobar cómo bajaba la temperatura, respecto al calor de la calle, me alegré de haber entrado en el templo. En el interior tan sólo había una mujer, sentada en uno de los bancos, delante del altar. La iglesia era majestuosa, con un espectacular retablo barroco y naves laterales decoradas con magníficos esculturas y cuadros de todas las épocas artísticas, incluida una hermosa talla en madera policromada, del siglo XIII, de un Cristo crucificado que acababa de ser restaurada y reintegrada al conjunto de obras de la iglesia. Al mismo tiempo que yo, y por la puerta del presbiterio, entraron dos hombres –uno algo mayor, y otro mucho más joven– en pantalones bermudas, camiseta y sandalias. Guiris, igual que yo –pensé al instante–. Pero
El maestro organista Tomas Ospital, a los teclados del órgano de la iglesia de "Santa María" (Frechilla) el 30 de agosto de 2018.       Fotocomposición: Luis Negro
Angelina (que así me dijo después que se llamaba), la sacristana “nacida y plantá desde siempre en Frechilla”,  se puso a hablar con ellos, y oí como les decía que ya tenía todo dispuesto para que pudiesen subir al órgano a ensayar. Geli me hizo una señal y me dijo que no me fuese, que esperara, “pues no sabe usted la suerte que ha tenido. Son unas eminencias de la música”. Así que los dos guiris subieron sin prisas al coro y se pusieron a tocar el majestuoso órgano barroco de la iglesia. Comenzó el mayor de ellos, el maestro organista francés Francis Chapelet (París, 1934), miembro de la
«Real Academia de Bellas Artes de San Fernando», y desde hace décadas, enamorado como Machado de los campos de Castilla, se quedó a vivir en el pueblo palentino de Abarca. Después fue el joven maestro organista Tomas Ospital (vasco, aunque residente desde hace muchos años en París) quien de manera igualmente magistral interpretó varias piezas que resonaron, a través de los tubos del órgano, como si fuera una orquesta interpretando en el Palacio Real. “Espectacular”, me comentó al finalizar su ensayo Ospital, el joven intérprete, en perfecto español con perfecto acento francés: “Es la primera vez que toco un instrumento de tanta calidad como éste. Tiene lengüetas que jamás había visto antes...”  No entendía de qué me hablaba, pero me sonaba a música celestial.