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martes, 31 de marzo de 2026

El derecho de Israel a su existencia

                     El derecho de Israel a su existencia

                                       https://www.diariodesantiago.es/opin ion/el-derecho-de-israel-a-su-existenci

Luis Negro Marco

La Revolución iraní de 1979, protagonizada por el ayatollah Ruhollah Homeini, supuso el derrocamiento del Shah (rey) de Persia, Reza Pahlevi y la instauración de la República Islámica de Irán, de facto, un tiránico estado teocrático (que asesinó a miles de sus ciudadanos, algunas fuentes apuntan que pudieron ser hasta 30.000 las víctimas, en las revueltas que se sucedieron en el pasado mes de enero), cuyas leyes están sometidas al dictamen de la religión musulmana, en su vertiente chií.

A la muerte de Homeini, en 1989, le sucedió en el cargo el Ayatollah Ali Jamenei, quien en sus más de tres décadas como Líder Supremo (y hasta su muerte, el pasado 28 de febrero, a causa de los bombardeos de la aviación israelí a su residencia oficial en Teherán), ha sido capaz de construir un poderoso Estado chií en Oriente Medio –en solapada rivalidad con los estados árabes suníes del otro lado del Golfo– fundamentado en el poderoso “Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica” (IRGC), al que la Unión Europea incluyó, en el pasado mes de febrero, en su lista de organizaciones terroristas.

Y toda la política que ha desarrollado Irán desde la Revolución islámica de 1979 ha tenido como eje central la manifiesta hostilidad hacia los Estados Unidos e Israel.

Paradigma de esta obsesión del régimen de los ayatolás contra el Estado hebreo, lo encontramos en la Plaza Palestina (Meydan-e Felestin), ubicada en el centro de Teherán. Allí, en 2017 fue instalado un enorme reloj digital de cuenta regresiva que marcaba los días restantes para la desaparición de Israel que, de acuerdo a la profecía efectuada en 2015 por el desaparecido Líder Supremo, Ali Jamenei, será en el año 2040. El caso es que este apocalíptico reloj ya no existe, porque en la “Guerra de los 12 días” (del 13 al 24 de junio de 2025), fue bombardeado y destruido por la aviación israelí.

El Irán de los ayatolás no solo no reconoce a Israel como nación (a la que califica como “Estado Sionista” y define a su territorio como la “Palestina ocupada”), sino que además apoya a grupos terroristas antiisraelíes, como las “Fuerzas de Movilización Popular” (FMP o Hashd al-Shaabi), en Irak; a los hutíes (Ansar Allah: "Partidarios de Dios"), cuyo lema esmuerte a Estados Unidos, muerte a Israel, maldición sobre los judíos, victoria para el Islam", en Yemen; Hamas (acrónimo de la frase árabe Harakat al-Muqawama al-Islamiya, que se traduce como “Movimiento de Resistencia Islámica”) y la Yihad Islámica  en la Franja de Gaza; y Hezbollah (palabra que proviene del árabe Hizb Allah, que significa literalmente "Partido de Dios"), en el Líbano.

Estas organizaciones están integradas por fanatizadas milicias terroristas que, herederas de las luchas anticoloniales libradas en Sudáfrica, Argelia y otros lugares del mundo, practican el terror so pretexto de llevar a cabo una lucha por la liberación de Palestina y el Líbano de la colonización israelí.

De estos proxies, Hamas y Hezbollah no son sino algunos de los "tentáculos del pulpo", cuya cabeza es Irán, que se han movido para crear una situación de conflicto militar permanente, sin beneficiar ni al pueblo palestino ni al libanés, con el objetivo último de destruir al Estado judío. Pero, contra lo que había previsto Irán, en los últimos meses su "Eje de la Resistencia", que creó para oponerse al poderío israelí y estadounidense en Oriente Medio, ha venido desmoronándose y prueba palpable de ello fue la caída de uno de sus principales aliados: la Siria de Bashar Al-Asad, derrocado y exiliado del país –a la Rusia de Putin– el 8 de diciembre de 2024.

Pero la obsesión de Irán por eliminar a la nación judía se remonta a muchos años atrás. Así, entre 1992 y 1997, frente a las propuestas de diálogo del presidente estadounidense Bill Clinton, su homólogo iraní, Hashemi Rafsanjani, se opuso reiteradamente al proceso de paz árabe-israelí (que de nuevo truncaría Hamas en 2023 al lanzar su brutal ataque terrorista del 7 de Octubre), así como a dejar de prestar apoyo al terrorismo internacional y a su intención de conseguir energía nuclear; algo que Estados Unidos consideraba (y ha resultado ser una evidencia) el primer paso para la fabricación de armas atómicas por parte de Irán.

Hasta ahora, el país persa no había mantenido una guerra directa contra Israel, sino que la estaba llevando a cabo a través de sus proxies, adiestrando a sus miembros y proveyéndolos de armas y recursos económicos abundantes para que atentasen contra Israel y contra el pueblo judío dentro y más allá, incluso, de sus fronteras. De este modo, en 2006, salió a la luz un informe oficial en Argentina que relacionaba a Irán, vía Hezbollah, con la bomba en la embajada israelí de Buenos Aires en 1992, donde murieron 29 personas y con el atentado perpetrado en 1994, en el centro de la comunidad judía en la misma ciudad, que mató a otras 85 personas.

De este modo, con su táctica de “apoyar y negarlo todo” (en un discurso, pronunciado el 10 de octubre de 2023, el ayatollah Jamenei negó rotundamente que la inteligencia iraní estuviera detrás del brutal ataque del 7-O contra Israel perpetrado por Hamas, pero al mismo tiempo afirmó: “besamos las manos de quienes planearon el ataque contra el régimen sionista”), Irán había logrado, hasta ahora, desarrollar una exitosa estrategia de múltiples escenarios de guerra contra Israel, pero todos ellos alejados de sus fronteras, sabedor de que la fuerza de un ejército convencional poderoso, como efectivamente posee Irán, no le garantizaría la victoria en una guerra directa.

Por este motivo, en los dos últimos años, Irán había acelerado (al tiempo que lo negaba ante los líderes mundiales) su programa nuclear, tendente a la fabricación de armas atómicas. De haberlas obtenido, el país persa se habría constituido en una verdadera amenaza existencial para Israel, así como para la estabilidad en Oriente Medio, al ser la única nación de la región (y además no árabe) en poseer armamento nuclear. 

martes, 2 de abril de 2024

Francisco Rodil publica "Sutiles presencias", un libro de cuentos centrados en lo sobrenatural

 

Cuentos de fantasmas

https://www.diariodesantiago.es/lecturas/cuentos-de-fantasmas/

Luis Negro Marco 

portada del último libro del escritor y
periodista Francisco Rodil Lombardía
Francisco Rodil, periodista y escritor, es así mismo integrante del Coro Cardenal Quiroga de la catedral de Santiago de Compostela. Fue director de La Voz de Asturias, delegado del Grupo Z en el Principado y director gerente de Radio Televisión de Galicia. Como novelista, destacan sus obras: El señor de Senescal (2003), La noche de las luminarias (2018), que se usa como libro de texto en bachillerato en la Comunidad de Navarra y Los prodigios de Gillingham (2021). Y en cuanto a su faceta de periodista, destaca su obra: Sin máscara: relatos del periodismo de camuflaje (1999) en la que reivindica que la información es mucho más que un negocio y que tiene que ver con la libertad.


Ahora, en Sutiles presencias, el autor asturiano (pero residente desde hace más de 30 años en Santiago) nos vuelve a sorprender con un libro tejido de diez cuentos, aparentemente independientes entre sí, pero todos con un hilo conductor común: la huellas de lo sobrenatural.De hecho, anunciando el deleite de las páginas que aguardan al lector, Rodil preludia su libro con una cita del joven escritor senegalés Mohamed Mbougar Sarr (ganador del Goncourt, premio literario de Francia, en su edición de 2021) en la que se nos avisa: “Hay una presencia que permanece después de cualquier partida. Es posible, incluso, que la verdadera presencia de los seres y de las cosas empiece solo tras su desaparición”. 


Pues así ocurre con estos extraordinarios relatos cortos, en que lo que se deja entrever cuenta mucho más que lo que aparece impreso. Y así sucede, por ejemplo, con Café Universal, Lección póstuma, o Fonda de las ánimas, cuentos fantásticos dignos de ser desvelados durante un filandón: historias de misterio que se contaban durante la noche en invierno, al calor de la lumbre de la cadiera, mientras las mujeres filaban (hilaban, de ahí el término filandón) la lana.Así mismo, puede decirse que la estructura de Sutiles presencias guarda similitud con los relatos góticos de terror, especialmente con Manuscrito encontrado en Zaragoza, del escritor polaco Jan Potocki (fallecido en 1815), considerada como la gran obra maestra de la literatura fantástica de todos los tiempos.


Algunas de estas mágicas historias nos llenan también de ternura, como ocurre con Bagatela, en la que una niña, víctima de una enfermedad incurable, encontrará en el interior de un piano, que sus padres le regalan, un secreto que se hallaba allí celosamente guardado durante décadas, esperando a que ella lo descubriera.



Un escalofrío estremecerá al lector cuando lea los relatos Nochevieja (con una casa encantada en un pueblo abandonado) y La sombra (este último ambientado en el Camino de Santiago, con alegorías de la “Santa Compaña”) en los que lo real y lo fantástico se entremezclan de tal modo, que es imposible deslindar sus límites, como ocurre en las mejores narraciones románticas del siglo XIX.Y no podían faltar, en este florilegio de cuentos, las referencias a la arqueología (así ocurre en el fascinante relato El santuario) evocadora de tradiciones y misterios del pasado, pues no en vano el autor, en sus tiempos de juventud, colaboró en intervenciones arqueológicas, concretamente en las excavaciones de las necrópolis medievales de Fuentidueña del Tajo, cuyas tumbas fueron excavadas, desde el tiempo de los visigodos, en la roca.
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Francisco Rodil es también el autor de las novelas: El señor de Senescal (2003), La noche de las luminarias (2018) y Los prodigios de Gillingham (2021)
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Y si Los diez fabulosos relatos de Sutiles presencias son ya de por sí una muy buena opción para leer en estas navidades, más aún si a ello unimos la cuidada edición que Velasco presenta al lector, con una evocadora portada y un toque muy personal en la contraportada, presentando una “sutil presencia” que el agudo lector no tardará en descubrir.


lunes, 30 de octubre de 2023

Palestina

 

        Luis Negro Marco / Historiador y periodista
 Como una tierra constantemente batida por oleadas de pueblos empujados por los vientos de la Historia, el territorio de Palestina ha cambiado tanto de dominadores como de nombres. Pero el de Palestina (nombre que le habrían dado los romanos para tratar de borrar al de los irreductibles judíos de Israel) parece provenir de los Filisteos, cuya memoria ha perdurado en la denominación de «Phalastin», término que sirvió para dar nombre al litoral que se extiende entre Jaffa y Gaza. 

Palestina: provincias en las que fue dividida la región por los israelíes al regreso de su cautividad en Babilonia (536 a.C.)

Llamado por los israelitas «Tierra prometida», el territorio fue dividido por ellos en 13 tribus. Más tarde, al regresar los judíos de su cautividad en Babilonia (536 a.C.) lo dividieron en 4 provincias: Betania al este del río Jordán, Galilea al noroeste, Samaría en el centro y Judea en el suroeste. Bajo la dominación de Roma, Palestina pasó a formar una sola provincia, con el nombre de Reino de Judea, cuya corona ciñó –en el año 40 a.C.– el rey Herodes. 

Ya en el siglo IV d.C. los romanos volvieron a subdividir el territorio en 4 regiones, otorgándoles a cada una de ellas el nombre de Palestina, junto a su respectivo numeral, con capitales en Escitópolis, Bostra, Cesarea y Petra. Durante las Cruzadas, los cristianos –que la denominaban con el título de Tierra Santa– fundaron en Palestina el Reino de Jerusalén (1099 – 1291) que fue señorío feudal de los príncipes de Galilea y de Tiberíades, de los Condes de Jope y de Ascalón… y desde el siglo XIII, del Reino de Sicilia. Hecho, este último, crucial para la monarquía hispana pues (siguiendo a los historiadores Daniel Berzosa y Matilde Latorre), cuando Fernando el Católico, casado con Isabel la Católica, ocupa en 1468 el reino de Sicilia, el monarca aragonés (nacido en Sos del Rey Católico) adquiere también el título de rey de Jerusalén, el cual, perpetuamente ligado desde entonces a la monarquía hispana, sigue honoríficamente ostentando nuestro monarca, el rey Felipe VI. 

Palestina, también llamada «Eretz Yisra'el» (Tierra de Israel) por el pueblo judío, seguiría siendo

conquistada y tras la caída, en el año 1453, de Constantinopla –la actual Estambul– a manos de los turcos, el sultán Selim I la incorporó al Imperio Otomano, con el rango de provincia y capital en Jerusalén, dependiente del bajalato de Damasco. Ya en el siglo XX, en 1917, en plena Primera Guerra Mundial, una declaración firmada por el ministro de Asuntos Exteriores inglés, Arthur Balfour iba a ser determinante para el devenir de Palestina: “El gobierno de Su Majestad británica se muestra favorable para la constitución en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío…dándose por supuesto que no se tomará ninguna medida que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina…”. 

Palestina pasó a ser gobernada –a partir de 1921– por la Sociedad de Naciones, a través del Mandato Británico. Durante siete años, la región conoció una paz relativa que se truncó en 1928. A partir de entonces, la tensión árabe-judía fue en aumento, fomentada por la aparición de un nuevo líder árabe, Haj Amin el Huseini, muftí de Jerusalén (controvertido personaje por sus afinidades con Hitler y la Solución final del gobierno nazi, responsable del Holocausto –el asesinato, durante la Segunda Guerra Mundial, de más de 6 millones de judíos en las cámaras de gas–), que predicó entre sus compatriotas palestinos la guerra santa contra los no musulmanes. 
    Nicolas de Fer (1647-1720). Cartografía de Tierra Santa. 1688.

Ya en 1947, la ONU nombró una comisión especial, cuyos delegados recomendaron un proyecto de división de Palestina para la formación de dos Estados (uno árabe y otro judío) que el mando judío aceptó, mientras los árabes lo rechazaron de plano. Sin embargo, el Consejo General de la ONU lo aprobó por considerarlo una solución justa. Pero los árabes, no conformes con la resolución, declararon la guerra. Así, el 14 de mayo de 1948, fecha que coincidía con la partida del Alto Comisariado Británico y con la proclamación del Estado de Israel, la naciente nación judía entraba en guerra con el Líbano, Siria, Irak, Transjordania y Egipto. 

Durante la guerra árabe-israelí de 1948, alrededor de 750.000 árabes residentes en Palestina, huyeron o fueron expulsados de sus hogares, de los aproximadamente 1.200.000 que vivían en la región durante el Mandato Británico. Este desplazamiento es conocido por los palestinos como la «Nakba» (catástrofe o desastre). La guerra finalizó a finales de 1949 con la victoria de Israel, que anexionó más territorios y logró la firma de un armisticio con los países árabes beligerantes, pero sin que se alcanzara un tratado de paz, por lo que –al menos técnicamente– continuaban en guerra con Israel.

 De este modo, en 1967 tuvo lugar la «Guerra de los Seis Días» en la que el ejército israelí se hizo con el control de la península del Sinaí, perteneciente a Egipto, y solo seis años después, en 1973, Egipto y Siria desencadenaron la guerra del «Yom Kippur», que acabó con otra incontestable victoria de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel). el 13 de septiembre de 1993 podía haber sido una fecha transcendental para la paz entre judíos y palestinos. Bajo la emocionada mirada del presidente estadounidense Bill Clinton, el presidente israelí Yitzhak Rabin y Yasser Arafat, líder de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) se estrechaban la mano, en busca de la paz. 

Ashbel, Dob (1896-1989). Cartografía - Mapa de Palestina, Transjordania, Sur de Siria y Sur del Líbano. Cambio de fronteras entre 1859-1938. Mapa realizado por D. Ashbel en 1940

La ocasión fue la firma del primer tratado de los que se conocieron como los «Acuerdos de Oslo», que establecían un marco provisional para la creación del Estado palestino. Sin embargo, el terrorismo de «Hamas» continuó y el presidente Rabin fue asesinado por un israelí ultranacionalista el 4 de noviembre de 1995. De manera que, truncados los caminos hacia la paz, en 2006 se desataba la guerra entre Israel y la organización terrorista libanesa «Hezbollah», que provocó que el Consejo de Seguridad de la ONU desplegara a sus cascos azueles en la frontera entre Israel y el Líbano, bajo el mandato de la FPNUL –Fuerza Provisional de Naciones Unidas para el Líbano– en cuya misión siguen participando, desde sus inicios, tropas españolas. 

Ahora, en medio de la más cruenta guerra que se libra en la región desde hace 50 años, es posible que los Estados Unidos, como ya ocurriera con los Acuerdos de Oslo, vuelvan a poder ser determinantes para dar otra oportunidad para la paz entre israelíes y palestinos. Tal vez, esta vez sí, sea posible si, tal y como apunta el politólogo israelí Aaron David Miller, “se cuenta con israelíes y palestinos valientes para batallar por los acuerdos y el imprescindible apoyo del mundo árabe en su conjunto”. Porque solo con la ayuda de todos, será posible la paz.

martes, 17 de octubre de 2023

A N N O B Ó N

 

https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2022/11/28/annobon-79196491.html

ANNOBÓN


LUIS NEGRO MARCO
/ Historiador y periodista


En la fría mañana de aquel miércoles, 16 de noviembre de 1932, la oficinista de la sede de la «Compañía Transmediterránea» en Cádiz caminó despacio, aún somnolienta, hacia el teléfono: –¿Diga? No, el vapor correo «Legazpi» no saldrá de Cádiz en la fecha prevista hacia Fernando Poo. Se halla ahora anclado en Annobón… –No, no puedo decirle cuándo se reanudará la línea hacia Guinea.

Restituto Castilla González, sargento de la Guardia Colonial era desde hacía un año la máxima, y desde hacía unos meses, la única autoridad española en la isla de Annobón, a la que los nativos llaman «Pagalu», que en su lengua (el «Fá d´Ambó» Habla de Annobón, de raíces portuguesas) significa papagayo.

El lunes, 14 de noviembre de 1932, a las 9 horas de una deliciosa noche tropical, el joven suboficial, que apenas rondaba la treintena, se acercó amistosamente hacia el Gobernador general de la Guinea española, Gustavo Sostoa Sthamer, de 60 años de edad. Parecía que quería hacerle partícipe de una confidencia. Un destello metálico se interpuso entre los dos hombres, al que siguió un grito desgarrador que brotó de los labios del Gobernador. Un collar de sangre tiñó de rojo el blanco cuello de  su camisa, antes de caer muerto, degollado, en medio de la plaza.

La música dejó de sonar al instante y las jóvenes bailarinas del festivo balele, interpretando la leyenda del mítico héroe annobonés «Lodán» (Roldán) en honor al Gobernador Sostoa, salieron corriendo, horrorizadas, hacia la aconchada playa, repleta de cayucos y redes artesanales.

A su vez, el guardia Restituto Castilla había desaparecido también de la escena  dejando atrás San Antonio de Palea. Aún hoy este pequeño y hermoso poblado de antiguos pescadores de ballenas, conformado por humildes casas de caña y barro, con tejados de nipa, sigue siendo la capital de la hermosa isla de Annobón, la “perla” de Guinea Ecuatorial.


Tras cometer su crimen, el joven guardia huyó alocado, enajenado, hacia un cercano y frondoso bosque de ceibas que cubre las faldas del único volcán (de nombre «Apotó» y desde hace miles de años apagado) de la isla. Las inmensas profundidades de su amplio cráter las cubre ahora un lago de  plateadas y serenas aguas, el cual ha dado origen, en el imaginario popular annobonés, a fantásticas y maravillosas leyendas sobre gigantes, héroes y misteriosos animales marinos.

Autoridades españolas y guardias civiles guineanos, durante la búsqueda del guardia civil español Restituto García, después de que hubiese asesinado al Gobernador Sostoa.- Foto: Cortesía de D. Ramón Núñez Diácono.

--¿Qué pasa en Guinea? –preguntó el ministro de Estado a su homólogo Zulueta. --Se ha recibido un despacho por radio del capitán del vapor «Legazpi», a bordo del cual el señor Sostoa se había desplazado hasta Annobón con el objeto de realizar una visita de inspección a la isla. Parece ser que el Gobernador general de Guinea Ecuatorial ha sido asesinado por un sargento de la Guardia colonial española, que después de cometer el crimen se ha dado a la fuga. En las próximas horas, la «Dirección General de Marruecos y Colonias» proporcionará información más detallada a los periodistas.

--«Manín Guatá» (transliteración del inglés, Man in Water, y que podría traducirse por sirena –para los habitantes del África Central deidad de las aguas marinas–) lo ha hechizado y le ha hecho perder la cabeza --murmuraban llorando desconsoladamente las mujeres más ancianas de Annobón—.

Para anunciar el trágico suceso a todos los habitantes de la paradisíaca y diminuta isla (tan solo 17 kilómetros cuadrados de extensión) el «sanguistá» (sacristán) de la iglesia, apodado Malambá, se había apresurado a hacer sonar la única campana de la iglesia. Fundida en bronce en 1923, en los talleres «Averly» de Zaragoza, esta campana había sido un regalo a la isla de Annobón del grupo de refugiados alemanes que, residentes entonces en la capital aragonesa, habían encontrado refugio en Río Muni (Guinea española continental) cuando huyeron del Camerún, toda vez que esta antigua colonia alemana del África central fue tomada por franceses e ingleses en 1917, en el transcurso de la Primera Guerra Mundial. 

El único sacerdote español que hasta hacía poco había existido en Annobón, un abnegado misionero de Segorbe, perteneciente a la Congregación del Inmaculado Corazón de María, se vio obligado a abandonar la isla en aplicación de las leyes laicas de la República. Y el maestro de la única escuela, un joven de Teruel, había muerto hacía tan solo unas semanas aquejado de malaria.

 

Sabedor de que su huida estaba destinada al fracaso (la costa de Gabón, a 667 kilómetros de distancia, es la tierra más próxima a la isla de Annobón) a las 9 de la noche del día 17 de noviembre, el guardia Restituto Castilla se entregaba al capitán del «Legazpi», siendo inmediatamente apresado por la guardia del barco.

Trasladado a la Peninsula fue condenado a 8 años de prisión, pero pudo beneficiarse del decreto de amnistía promulgado por el Frente Popular en marzo de 1936. Durante la Guerra Civil el guardia Restituto García luchó del lado de la República, alcanzando el grado de capitán de la Guardia Republicana. Un año después de la victoria de Franco fue acusado de chequista y sometido a un juicio sumarísimo por el que se le condenó a muerte. El 8 de abril de 1940  fue fusilado frente a las tapias del cementerio del Este, en Madrid.

Libros, la localidad turolense más letrada del mundo

 https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2023/09/11/libros-91925104.html

L  i b r o s


Luis Negro Marco / Historiador y periodista

Libros: «Localidad con ayuntamiento en la provincia, partido judicial y diócesis de Teruel, con 638 habitantes. Tiene cartero, está situado en una hondonada, debajo de un enorme peñasco. Hay una fuente de aguas sulfurosas, de excelentes resultados».


Entrada, por carretera, a la localidad turolense de Libros, el pueblo más letrado del mundo.

Con esta sucinta definición aparecía definida, en uno de los diccionarios enciclopédicos españoles de finales del siglo XIX, la localidad turolense de Libros, con sus huertas regadas por el Turia y situada a 28 kilómetros al sur de Teruel, entre Villel (localidad natal de Tadeo Calomarde, el influyente y decisivo político durante los últimos años del reinado de Fernando VII) y el –saliente valenciano en suelo aragonés– Rincón de Ademuz.

Dice un refrán español: “Libro cerrado no saca letrado”. Un proverbio que para los habitantes de Libros adquiere pleno significado, por cuanto su propio nombre es una declaración de apertura, como las páginas abiertas de un libro, hacia la aventura del saber.

Para los paleontólogos, al igual que para los arqueólogos, las distintas capas de tierra y sedimentos que a lo largo de millones de años se han ido acumulando en el suelo, son como las páginas de un libro, que nos informan sobre cómo fue el paisaje, la flora, la fauna y el hábitat humano, hace millones de años (en el caso de la Paleontología) y miles de años (en el caso de la Arqueología).

Y lo más curioso es que la localidad turolense de Libros, es uno de los lugares del mundo donde esas terrosas páginas del pasado pueden leerse con mayor nitidez, al tiempo que nos aportan una de las más valiosas informaciones sobre el millonario pasado de nuestro planeta.

Estas «páginas del pasado» de Libros se encuentran en el interior de unas pizarras calcáreas bituminosas que, desde el siglo XVIII, fueron explotadas por empresas mineras para extraer de ellas su rico contenido en azufre. Y fue así como, desde finales del XIX y hasta el último cuarto del del siglo XX, las labores mineras dieron con un extraordinario, a la vez que del todo imprevisto, hallazgo paleontológico: en el interior de las grandes cantidades de margas pizarrosas que se retiraban de las minas para extraer el azufre, había centenares de ranas fosilizadas, cuya antigüedad se remontaba al Mioceno (período geológico que se desarrolló entre los 23 y los 5 millones de años anteriores a nuestros días).

Las ranas fósiles de Libros, aplastadas entre laja y laja, como si fuesen hojas de árboles que se hubiesen puesto a secar entre las páginas de un libro, son conocidas a nivel mundial por su excelente estado de conservación (muchos de los ejemplares conservan el esqueleto completo, e incluso las impresiones de sus órganos, el tejido muscular y hasta la piel) por lo que se encuentran distribuidas y son exhibidas en los más prestigiosos museos paleontológicos, tanto nacionales como extranjeros.

Por otro lado, y ya acercándonos a fechas mucho más recientes, es interesante resaltar que Libros tuvo una estrecha relación con Villafeliche, por cuanto los célebres molinos de pólvora –que abastecieron de munición a Zaragoza durante los dos sitios a los que la sometieron las tropas de Napoleón en 1809 y 1809– de la población zaragozana, precisaban del azufre que se extraía de Libros para la elaboración de
la negra y explosiva mezcla.

Exterior de una de las librerías existentes en la localidad vallisoletana de Urueña, "La villa del libro", modelo que podría servir a la localidad turolense de Libros para llevar a cabo un interesante proyecto literario-turístico de proyección nacional e internacional.

De este modo, arrieros villafelichinos llegaban hasta Libros con el doble de vasijas
 fabricadas en los casi dos centenares de alfares con los que llegó a contar Villafeliche– que las necesarias para traer en ellas el azufre de la localidad turolense, mientras que los «libreros» (los habitantes de Libros), a cambio del sulfuroso elemento de sus minas, adquirían los excedentes cerámicos de sus aragoneses paisanos villafelichinos.

Y, como de otro modo no podía ser, Libros hace también honor a su nombre, a través de su callejero literario (muchas de las calles de la población han sido rebautizadas con nombres de escritores españoles) y mediante la organización del festival «Mi pueblo lee», en cuyas tres ediciones celebradas hasta ahora, han participado algunos de los más destacados periodistas y escritores de España.

En este sentido, la población turolense de Libros quizás podría tender puentes con la vallisoletana de Urueña (conocida como «la villa del libro») en la que hay 12 librerías y tres museos (el del cuento, el de la música y el de las campanas). Porque aunar esfuerzos es transcender fronteras y cuando de cultura se trata no hay ninguna.

Finalmente, Libros también aspira a tener una gran biblioteca (la palabra griega biblion significa libro) que, al igual que lo fue la de Alejandría –una de las siete maravillas del mundo en la Antigüedad, se convierta en el gran faro de la cultura de los libros en nuestro país. Una idea que, a buen seguro no se convertirá en papel mojado, sino que  –bien al contrario–, haciendo buena la paremia de que «el papel lo aguanta todo”, se será muy pronto una hermosa realidad, ya que todo el saber acumulado por la Humanidad, desde sus orígenes hasta nuestros días –¡todo!– no está en internet, sino en los libros.

jueves, 12 de octubre de 2023

La pilarista independencia de Guinea Ecuatorial

                             https://www.elperiodicodearagon.com/opinion/2023/10/12/pilarista-independencia-guinea-ecuatorial-93235259.html

       La Pilarista independencia de Guinea Ecuatorial 

A las 12 horas del 12 de octubre (día del Pilar) de 1968, España                         declaró la independencia de su colonia  del África central

Luis Negro Marco / Historiador y periodista

El 12 de octubre de 1968, el pueblo guineoecuatoriano celebraba con júbilo desbordante la independencia de Guinea Ecuatorial. La transmisión de poderes fue realizada en la ciudad de Santa Isabel –hoy Malabo, en la isla de Fernando Poo, ahora llamada Bioko– por el entonces flamante ministro de «Información y Turismo», Manuel Fraga Iribarne (quien en 1976 fundaría «Alianza Popular», germen del actual «Partido Popular»), mediante la siguiente fórmula:En nombre del Jefe del Estado [Francisco Franco] y del pueblo español, me honro en transmitir los poderes al presidente de la República de Guinea Ecuatorial y a su pueblo. ¡Viva Guinea Ecuatorial!”.  Seguidamente, fue el turno del presidente de la nueva nación, Francisco Macías Nguema (el 22 de septiembre de 1968 había ganado en segunda vuelta las elecciones) quien ante las cámaras de TVE-GE («Televisión Española en Guinea Ecuatorial», cuya emisora de Santa Isabel había sido inaugurada por Franco el 20 de julio de 1968, mediante un mensaje de saludo al pueblo guineano) pronunció solemnemente las siguientes palabras: “Declaro formalmente constituida la República de Guinea Ecuatorial, de la que paso a ser su primer presidente constitucional. ¡Viva la República de Guinea Ecuatorial!”.

12 de octubre de 1968.- Santa Isabel.- En el centro, Francisco Macías Nguema, primer presidente constitucional de la República de Guinea Ecuatorial, junto al ministro español de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, en el acto oficial de la independencia de la nación africana.

Así pues, el día de la Virgen del Pilar, en el que también se celebra la fiesta de la Hispanidad, fue y sigue siendo una fecha que ha quedado grabada en letras de oro en la historia de la joven nación centroafricana, a la cual nos siguen uniendo estrechos lazos económicos, culturales y lingüísticos, puesto que Guinea Ecuatorial es el único país de África cuyo idioma oficial es el español.

El largo camino hacia la independencia lo habían recorrido conjuntamente, aunque no siempre bien avenidos en la peregrinación, España y los principales líderes nativos, quienes desde las atalayas de sus respectivos partidos políticos habían pugnado, durante los últimos años de la colonia, por atraerse las simpatías y los votos de sus paisanos guineoecuatorianos

Después de la II Guerra Mundial «Naciones Unidas» urgió a los países europeos a acelerar el proceso descolonizador de África. Sin embargo, España –que no entraría en la Organización hasta 1955– se mostraba reticente y muy especialmente por la postura mantenida por el que entonces era vicepresidente del Gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco (sería asesinado por la banda terrorista ETA el 20 de diciembre de 1973), quien recurrió a todas las fórmulas políticas posibles para que Guinea Ecuatorial (así como el Sahara Occidental) continuaran manteniéndose dentro de la esfera política y económica de España.  

De este modo, Franco concedió a Guinea Ecuatorial algo insólito para los propios españoles que vivían
sumidos bajo el férreo yugo de su dictadura: nada menos que el reconocimiento del territorio como
«Gobierno Autónomo», regido por un Estatuto de Autonomía (válido para las provincias de Río Muni y Fernando Poo) que fue aprobado mediante referéndum –celebrado el 15 de diciembre de 1963– por la mayoría del pueblo guineoecuatoriano.

Posteriormente, el 30 de octubre de 1967, daría comienzo en Madrid la «Conferencia Constitucional», con representantes de los diferentes partidos políticos guineoecuatorianos (Macías Nguema, Bonifacio Ondo y Atanasio Ndongo destacaron especialmente por ser los líderes políticos más valorados por sus paisanos) con la finalidad de elaborar una Constitución cuyo texto fue aprobado mediante referéndum el el 11 de agosto de 1968.

Catedral de Bata.- De estilo neobarroco, el templo se terminó de construir en 1958, durante el gobierno español. La catedral de Bata está dedicada al "Apóstol Santiago y Nuestra Señora del Pilar".- Foto: Luis Negro 

Los actos festivos, las celebraciones y la alegría que recorrieron todo el territorio de la antigua colonia española prometían un futuro lleno de esperanza, oportunidades y bienestar para la naciente Guinea Ecuatorial, pero pronto emergió en Francisco Macías la figura de un sanguinario dictador que hasta entonces había cuidadosamente ocultado ante sus compatriotas.

Su ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndongo, pronto se dio cuenta de ello e intentó revertir la situación, trazando un plan para derrocarlo. Sin embargo, los espías de Macías descubrieron sus intenciones y esperaron la oportunidad para la venganza. Así, el 5 de marzo –día en que Zaragoza celebra su fiesta de la «Cincomarzada»– de 1969, habiendo sido llamado al despacho presidencial, Atanasio Ndongo acudió puntualmente a la cita y sorpresivamente “decidió” tirarse por uno de los balcones del edificio. El político moriría apenas tres semanas después “a causa de las heridas sufridas en la caída”.

En esa misma «Cincomarzada guineana» de 1969, Macías emitía un decreto por el que instaba a todos los españoles a que abandonaran el país en un plazo máximo de 24 horas. Las muertes de los rivales políticos del dictador se producían una tras otra, así como las de cualquier persona susceptible de ser disidente. Todo tipo de religión quedó abolida en el país, ya que según hacía cantar a los niños en las escuelas, “Macías es el único milagro de Guinea Ecuatorial”. Había comenzado el «Macismo», un sanguinario régimen dictatorial de corte marxista, inspirado en el de la China de Mao y comparable al del contemporáneo y genocida gobierno comunista (1976-1979) que Pol Pot instauró en Camboya.

Catedral de Bata.- Detalle del altar mayor del templo en el que se representa al Apóstol Santiago, arrodillado, ante la aparición de la Virgen del Pilar (portando en sus manos la columna que se venera en la Basílica de su nombre, en Zaragoza). Está representado el puente sobre  el río Ebro, que baña la zaragozana Basílica del Pilar (y que aparece representada tras él), y, a su izquierda, la catedral de Santiago de Compostela.  FotoLuis Negro

Durante los 11 años que duró la dictadura de Macías en Guinea Ecuatorial, fueron asesinadas decenas de miles de personas, al tiempo que otras 200.000, al menos, se vieron obligadas a salir del país y buscar refugio en España, así como en las vecinas naciones de Gabón, Camerún y Nigeria.  Derrocado por el actual presidente, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, el 3 de agosto de 1979, Macías fue condenado a la pena de muerte y ejecutado en Malabo, el 26 de septiembre de 1979.

 Con Obiang (que fue cadete en la «Academia General Militar» de Zaragoza) la religión católica volvió a ser la principal del país, reinstaurándose el culto en las iglesias. La catedral de Bata, de estilo neobarroco y terminada de construir el 8 de diciembre –día de la Inmaculada Concepción– de 1955, lleva el nombre de «Catedral de Santiago Apóstol y Nuestra Señora del Pilar». Por ello, el retablo mayor del templo está constituido por un gran relieve policromado en el que el apóstol peregrino aparece arrodillado, orante a orillas del Ebro, ante el Pilar de Zaragoza.

 Un religioso e imperecedero recuerdo que evoca a la pilarista –y por eso también aragonesa– independencia de Guinea Ecuatorial.

domingo, 5 de abril de 2020

"Operación Balmis" contra el coronavirus

Ahora todos somos uno
Más que nunca tenemos que protegernos para proteger y en esta misión tenemos asegurada la victoria


24/03/2020

Existe un axioma según el cual cuanto más difíciles han sido los momentos en la historia de la Humanidad, mayores han sido también las muestras de ayuda desinteresada, altruismo y solidaridad de las personas. Por lo que podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el cariño y el amor son la gran e ineludible verdad sobre la que se sustenta la inigualable belleza de la naturaleza humana.

La actual situación de emergencia sanitaria que hay en España provocada por el coronavirus (covid-19) es una buena muestra de ello. Todos los días estamos viendo las grandes muestras de agradecimiento con las que la población española obsequia a todo el personal sanitario, así como las manifestaciones de reconocimiento que ofrenda a los transportistas y a todas las personas que, día a día, siguen trabajando en los supermercados y en el sector de la alimentación, asegurando de este modo que todos los hogares sigan igual de abastecidos que antes de la crisis. Con un especial recuerdo y apoyo a nuestros mayores y a cuantas personas están a su cuidado, dignificando unos y otros no solo su vida, sino también la del conjunto de la sociedad.

Sin embargo, y felizmente, no acaban aquí las manifestaciones de gratitud. Existen muchas más. Pero quiero centrarme ahora, especialmente, en un caso que considero de especial interés, puesto que proviene de la juventud, y particularmente, de la juventud aragonesa. Me refiero, en concreto, a una serie de emotivas cartas que, dirigidas a los militares españoles y escritas por jóvenes estudiantes de nuestra tierra, están siendo publicadas durante los últimos meses en EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, cuyo director es Nicolás Espada, dentro de su magnífico suplemento semanal El Periódico del estudiante que coordina la periodista Laura Rabanaque. Y lo más destacable: todas estas emotivas cartas finalizan con muestras de agradecimiento hacia los militares españoles y con la palabra «gracias».

Con gran atención las he ido leyendo, y en todas y cada una he podido constatar una claridad expositiva, una sensibilidad narrativa y tal profundidad de conocimientos de la cultura militar, que denotan en sus jóvenes autores (Carmen, Rocío, Jaime, Marta o Paola, entre otros) un sincero reconocimiento al valor y a la labor que desarrollan nuestras Fuerzas Armadas, así como un auténtico sentimiento de pertenencia a ellas, pues todos y cada uno de nosotros servimos al bien común de España.

Y en el caso de nuestros jóvenes, estamos hablando de una juventud que, a pesar de ser la gran ausente en los medios de comunicación (salvo meritorias excepciones, como en el caso de este periódico) demuestra un alto grado de formación y calidad humana. Ellos son la mejor prueba de que tenemos ante nosotros un futuro prometedor.

En sus entrañables Cartas a un militar, los jóvenes aragoneses, además de mostrar un reconocimiento a las Fuerzas Armadas, recuerdan también que gracias a su labor secular se lograron importantes avances en la ciencia y en la medicina.
De hecho, se debe a un militar aragonés, el comandante médico Fidel Pagés Miravé (1886-1923) la invención de la anestesia epidural que actualmente se aplica a muchas madres en el momento de dar a luz. Y del mismo modo, el médico militar navarro Nicasio Landa (1830-1891) fue el inventor, en 1865, de un mandil de socorro para el ágil transporte de heridos en combate hasta los hospitales de campaña, el cual –durante décadas– fue decisivo para que las vidas de muchos soldados fueran salvadas.

Soldados de la UME desplegados,con equipos de desinfección, en la Plaza de España de Zaragoza.- Foto Ángel de Castro / El Periódico de Aragón.- 23 de marzo de 2020
Asimismo, es relevante destacar el hecho de que el actual despliegue de nuestras Fuerzas Armadas, ordenado por el Gobierno de España para proteger el bienestar y la salud de toda la ciudadanía, lleve el nombre de Operación Balmis. Un reconocimiento al médico y cirujano militar español Francisco Xavier Balmis y Berenguer (1753-1819) quien desde 1803 y hasta 1806 –bajo los auspicios del rey de España Carlos IV– dirigió la Real expedición filantrópica de la vacuna contra la viruela a lo largo de la América hispana, Filipinas, Cantón, Macao y, de vuelta a España –completando con su llegada a nuestro país la vuelta al mundo– la isla inglesa de Santa Elena.

Una universal y pionera campaña de vacunación (considerada por la OMS como la primera misión internacional de carácter sanitario en el mundo) a la que también va intrínsecamente unido el nombre de la enfermera gallega Isabel Zendal Gómez (nacida en 1773, y cuya fecha de fallecimiento en Méjico se desconoce), así como los de los veintidós niños españoles que estuvieron a su cargo durante las innumerables travesías, portando las pústulas de la viruela en sus brazos (conocidos por ello como «los niños de la viruela») de la que se extraía la aguadilla de la vacuna para su eficaz aplicación.

Todo lo anteriormente expuesto evidencia que las Fuerzas Armadas no solo emanan de la sociedad sino que nacen con la vocación de estar a su servicio, procurar su bienestar y garantizar sus libertades y protección. Por todo lo cual, no es sino la manifestación de la más pura normalidad democrática el ver en las calles de nuestras ciudades y pueblos a los militares de la Legión, de la Infantería de Marina, y de la UME (la Unidad Militad de Emergencias, cuyo lema es precisamente Para servir) proporcionando tranquilidad y serenidad a la población, en estos momentos en que tanto se necesita.

Más que nunca, necesitamos protegernos para proteger y en esta inexcusable misión tenemos asegurada la victoria final, porque ahora todos somos uno, unidos por el cariño y el amor.


*Historiador y periodista