viernes, 10 de octubre de 2014

10 de octubre, día mundial contra la pena de muerte. El derecho a la vida y a la integridad física y moral de todas las personas es el valor supremo y fundamental de la Humanidad

La noche más oscura
Portada del libro "El Camino de la Guerra. La violencia en la Prehistoria", de Jean Guilaine y Jean Zammit (Editorial Ariel, 2001.- Escena de arte rupestre levantino, que representa la ejecución por asaeteamiento de una persona. "Abrigo rupestre de los Trapadores" (Alacón, provincia de Teruel) 
Luis Negro Marco / Xinzio de Limia
Consustancial o no la violencia con la naturaleza humana, lo cierto es que si bien nuestros antepasados prehistóricos no fueron bandas descontroladas de brutos, tampoco lo fueron de corderos. La Arqueología está desvelando que ya en la Prehistoria se practicaba la guerra y que la violencia marcó, en buena medida, los códigos de conducta de la  evolución humana.

 Pero la existencia de guerras en la Prehistoria, hace cientos de miles de años, lleva a planearnos la cuestión de si también se aplicó en sus comunidades la pena de muerte. Destacados arqueólogos como los franceses Jean Guilaine y Jean Zammit (autores del libro El camino de la guerra, 1995) así lo afirman, y ponen como ejemplo algunas de las pinturas rupestres levantinas, y entre ellas, la del “Abrigo de los Trepadores” que se encuentra en la localidad turolense de Alacón.  En ese abrigo fueron representados, hace miles de años, varios individuos con sus arcos en alto, a cuyos pies yace una víctima. Una composición que estos arqueólogos han interpretado como una escena de ejecución.

  La pena de muerte fue aplicada asimismo decenas de miles de años después, durante  la Antigüedad Clásica, en todo el mundo, y aún hoy en día se sigue aplicando en más de cincuenta países, incluidos China y los Estados Unidos.

 Durante la Edad Media, los señores feudales tenían el “Derecho de horca y cuchillo”, que les otorgaba la potestad de aplicar personalmente  la pena de muerte  en los lugares de su dominio. Ya en la Edad Moderna, el rey Felipe II, a través de una pragmática promulgada el 27 de marzo de 1569, establecía un plazo para que el sentenciado a muerte, en el retiro de la capilla, pudiera prepararse para reconciliarse espiritualmente con Dios, y fuese auxiliado por los correspondientes sacerdotes. Y al mismo tiempo, que el reo disfrutara de las horas necesarias “para disponer sin precipitación sobre las cosas temporales”.
"La muerte de Sardanápalo", cuadro de  Delacroix pintado en 1827, y que se encuentra en el Museo del Louvre (París). La escena representa el momento en el que el monarca asirio ordena matar a sus mujeres y a sus caballos antes de que sus enemigos Medos y Persas entren en Nínive.
De ahí la expresión “entrar en capilla”, aludiendo a las últimas veinticuatro horas que los sentenciados a muerte pasaban en la capilla u oratorio de una cárcel desde que se les notificaba la sentencia hasta que salían al patíbulo. El período de permanencia del reo en capilla lo fue en España de cuarenta y ocho horas, hasta que el Código Penal español de 1870, lo redujo a veinticuatro. Durante la permanencia del reo en la capilla u oratorio, la ley especificaba que podía recibir visitas de su familia y amistades, quienes  a su vez, podían acompañarles hasta su salida hacia el patíbulo. Podían asimismo entrar en la capilla del condenado a muerte los sacerdotes que hubieran de prestarle los auxilios espirituales y los individuos de las asociaciones civiles que tenían como misión la  de facilitar los auxilios de todas clases que pidieran en sus últimas horas, los reos condenados a muerte; asimismo, podían también visitarle el presidente de la Junta de la municipalidad correspondiente, el Vocal eclesiástico, y el alcaide de la cárcel, así como los empleados de la misma que éste juzgase necesarios; y también los funcionarios y dependientes del Tribunal sentenciador, así como el abogado defensor y el procurador del reo.

 Una vez fue suprimida en España la horca, en 1832, durante el final del reinado de Fernando VII, la pena de muerte fue aplicada mediante garrote, instrumento inventado para dar muerte a los reos condenados a pena capital, por medio de la estrangulación.  Este trágico artefacto consistía en un palo con un corbatín de hierro el cual se ajustaba a la garganta del reo, a quien por medio de un torno, al que daba vueltas el verdugo, se le oprimía hasta que era desnucado y quedaba sin vida.

 En cuanto a la hora en que debía materializarse la sentencia, la ley fijaba las ocho de la mañana para comunicar la sentencia ejecutoria a los condenados a muerte, quienes inmediatamente después “entraban en capilla” hasta ser ejecutados a la misma hora del día siguiente. En ese momento, el sentenciado, vistiendo ropa de color negro, era conducido al patíbulo donde se ejecutaba la pena capital. El cadáver del ajusticiado quedaba entonces expuesto en el patíbulo hasta una hora antes de que anocheciera, momento en que las autoridades lo entregaban a sus familiares o amistades para que ¡sin pompa alguna!, lo enterraran. Finalmente, respecto a la mujer que estuviera embarazada, el Código Penal de 1870 especificaba que “a la mujer que se halle en cinta no se le notificará la sentencia hasta pasados cuarenta días después del alumbramiento”.

 Durante la dictadura franquista, la pena de muerte siguió aplicándose, con especial crudeza durante la primera década de la posguerra. Las últimas personas condenadas a muerte en España bajo el Gobierno del dictador Franco, fueron dos jóvenes: el barcelonés Salvador Puig Antich, y el alemán  Georg Michael Welzel, súbdito de la ya desaparecida República Democrática de Alemania. Ambos fueron ejecutados el mismo día y a la misma hora del 2 de marzo de 1974, en las prisiones de Barcelona y Tarragona, respectivamente.
"El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros", de Antonio Gisbert (1835-1902). Este cuadro se puede contemplar en el Museo del Prado (Madrid) y es una de las obras pictóricas más destacadas del romanticismo español y su exaltación de los valores liberales durante el siglo XIX
 La Constitución Española, aprobada por referéndum el 6 de diciembre de 1978, declaraba (en su artículo 15 –en el capítulo dedicado a los Derechos y Libertades de los españoles–) abolida la pena de muerte, pero aún no en su totalidad, pues el mismo artículo especificaba que “salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra”. De manera que la abolición absoluta de la pena de muerte en España no se hizo efectiva hasta 1995, año en que el Congreso de los Diputados aprobó definitivamente la Ley Orgánica número 8, de 25 de junio de 1983, sobre la reforma del Código Penal, que suprimía por completo, y sin excepción, la aplicación de la pena de muerte en España.
 
 En 2003, diversas organizaciones mundiales de lucha por la defensa de los Derechos Humanos, y del derecho a la vida y a la integridad física y moral de todas las personas (como fija la propia Constitución española) vienen celebrando cada 10 de octubre el “Día internacional contra la pena de muerte”. Asimismo, la ONU, a finales de 2012, en la cuarta resolución de su Asamblea General, pidió a todos los países que aún contemplan la pena de muerte, una moratoria de las ejecuciones, con vistas a la abolición definitiva de la pena de muerte en el mundo.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Artículo de Miguel Ángel Millán Asín, escritor y profesor de Universidad, en el periódico EL CORREO DE ANDALUCÍA, sobre un tema sensible y de gran actualidad en España: La ley de dependencia



REVISTA DE PRENSA (I)

 Artículo recomendado por el Blog del periodista Luis Negro Marco


¿Qué pasa con la ley de dependencia?

(artículo publicado en EL CORREO DE ANDALUCÍA el 27 de septiembre de 2014)

Miguel Ángel Millán Asín 

(Trabajador social. Sociólogo. Director de Fundación)
Hace poco estaba hablando con una persona que tiene un familiar en situación de dependencia y le pregunté si ya había ido a los Servicios Sociales para solicitar alguna prestación o servicio en el marco de la conocida como Ley de la Dependencia. Me quedé asombrado con la respuesta: ¡No hemos ido porque nos han dicho que ya no dan ayudas, qué el PP se ha cargado la ley!

La verdad es que llevamos tiempo leyendo o escuchando en los medios de comunicación noticias muy críticas respecto a los recortes en la ley de la dependencia. Algunas de ellas, más exaltadas, llegan a decir que Rajoy, el Gobierno o el PP se han cargado la ley, incluso afirman que el PP nunca quiso esta ley. Lo que no me esperaba es que estas noticias se llegasen a interpretar a pie de calle de modo literal y que algunos ciudadanos, en base a estos rumores, estén dejando de ejercer su derecho ciudadano a solicitar estas ayudas.


Espero aclarar algunas ideas con este artículo sobre tan famosa ley. Hablamos de la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a Personas en Situación de Dependencia. Una aclaración: que las personas sigan ejerciendo su derecho y soliciten el reconocimiento de la situación de dependencia, que les dará derecho a terminadas prestaciones o servicios según su grado de dependencia.


Dicho esto, sintetizo mi opinión con las siguientes afirmaciones: la Ley de la Dependencia fue una gran conquista social y está llena de buenas intenciones, pero tuvo fallos de diseño y ha sido pésimamente ejecutada.

Empecemos por el inicio: ¡no es una ley socialista! Tampoco del PP. Esta ley es fruto de la movilización de mucha gente: organizaciones de personas mayores y del ámbito de la discapacidad, ONGs muy diversas, periodistas, técnicos de diferentes administraciones públicas y políticos de todo signo.

Ante la demanda social, hubo un primer impulso en la época de Felipe González para que técnicos del Instituto Nacional de Servicios Sociales (INSERSO; desde 1997 convertido en el IMSERSO) empezasen un proceso de trabajo que pudiese dar lugar a una ley de semejante calado. Una ley así requiere un gran proceso previo de investigación, recogida de datos, análisis y debate para buscar consensos. Todo este trabajo técnico se hizo durante los gobiernos de José María Aznar (1996-2004). En 1999 apareció publicado el primer gran trabajo de investigación sobre el tema: La protección social a la dependencia. La investigación fue coordinada por el profesor Gregorio Rodríguez Cabrero y fruto de un acuerdo entre el IMSERSO y la Universidad de Alcalá de Henares. Este transcendental trabajo fue continuado por otros estudios y posteriormente vería la luz el famoso Libro Blanco de la Dependencia, el documento base sobre el que luego se fundamentó la ley de la dependencia. El Libro Blanco se terminó de redactar en 2014, pero las circunstancias hicieron que se publicara en diciembre de 2014, cuando ya hacía unos meses que gobernaba el partido socialista (Zapatero llegó al poder a mediados de abril de 2014).

A nivel político, el debate sobre la dependencia se puede decir que empieza con el Plan Gerontológico Estatal de 1991-2000 (que ya hablaba de la protección a la dependencia pero que no se pudo concretar por falta medios) y con la aprobación por todos los partidos políticos del Pacto de Toledo (1995). En mayo del año 2000 se creó una comisión para revisar el Pacto de Toledo, que presentó un informe –aprobado por el Congreso en octubre del 2003– que, entre otras cosas, en su recomendación adicional tercera, estableció lo siguiente: «Resulta necesario configurar un sistema integrado que aborde, desde la perspectiva de la globalidad, el fenómeno de la dependencia. Ello debe hacerse con la participación activa de toda la sociedad y con la implicación de la Administración Pública a todos sus niveles, todo ello a través de la elaboración de una política integral de atención a la dependencia en la que quede claramente definido el papel que ha de jugar el sistema de protección social en su conjunto […]».

Es importante tener en cuenta este gran consenso político que siempre ha existido en torno a este problema y la gran conquista social que ha supuesto –al aprobarse la ley– que se reconozca el «derecho subjetivo de ciudadanía a la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia» (art. 1). Y un derecho es un derecho, por tanto ¡exigible!

Personalmente, además de colaborar en la investigación mencionada del año 1999, también me tocó participar en uno de los diversos grupos de trabajo que se crearon en el IMSERSO para tratar de este tema. Iba en representación de Cáritas Española y soy consciente de la dureza de los debates y el gran esfuerzo que hubo que hacer para lograr consensos. Al final de la segunda legislatura de Aznar ya estaba todo prácticamente preparado para sacar el anteproyecto de ley. Faltando poco para que llegasen las elecciones, me extrañó que el PP no sacara la ley y pregunté a algunos técnicos del IMSERSO por qué no había salido todavía. Me dieron dos razones:

Primera razón: el Gobierno del PP está convencido –así lo decían entonces todas las encuestas– de que va a volver a ganar las elecciones y quiere presentar esta ley como su proyecto estrella en la próxima legislatura. Los atentados del 11-M le impidieron colgarse la medalla.


Segunda razón: el Ministerio de Economía (era ministro Rodrigo Rato) no ve claro el tema de los costes y la financiación y pide tiempo para profundizar en el aspecto económico de la ley y garantizar su viabilidad económica. El tiempo le daría la razón. Con estos precedentes quiero plantear unas opiniones personales que pueden ayudar a entender algunos de los problemas que arrastra el desarrollo de esta ley.

• Idealismo: detrás de la ley hay un deseo real de la mayoría de los que participamos de alguna manera en ella de establecer un buen sistema de protección para las personas que se puedan encontrar en situación de dependencia. Existía ya la referencia de los diferentes modelos europeos de protección a la dependencia, algunos ya con muchos años de experiencia previa. Se tuvo en cuenta, sobre todo, el modelo de los países nórdicos y el de Alemania y otros países centroeuropeos. Queríamos ser los mejores, así que se cogió lo mejor de ambos modelos, olvidando que la situación socioeconómica de España no es comparable con la de Suecia ni Alemania. Tenemos una de las leyes más avanzadas del mundo y con un mayor nivel de protección, pero ¿quién paga la factura?
• Territorialidad y fragmentación: desde el inicio fue patente el conflicto con las Comunidades Autónomas, especialmente con algunas de ellas. La acción social está transferida a las CC.AA. y son ellas las que han ido desarrollando sus correspondientes servicios sociales. ¿Cómo compaginar una ley de ámbito estatal con la realidad de unas CC.AA. que tienen estas competencias transferidas y son las que van a tener que poner su red asistencial al servicio de esta nueva ley? La ley pretende garantizar un derecho y unos servicios o prestaciones mínimos a todo ciudadano español, con independencia del territorio en el que viva. Esto se vivía por algunos como una intromisión inaceptable del Estado. Hubo peleas muy duras y CC.AA. que no estaban dispuestas a apoyar esta ley. Se realizó un auténtico encaje de bolillos para que finalmente hubiera un acuerdo unánime. Pero en cuanto se puso en marcha la ley fueron evidentes los conflictos con las diferentes CC.AA. y la fragmentación del sistema. La ley crea un sistema único para la atención a las personas dependientes, pero en la práctica tenemos 17 sistemas distintos con distintos grados de desarrollo. Y los grandes olvidados por todos han sido los municipios, que son los que de hecho tienen que gestionar los servicios más cercanos al ciudadano.
• Universalidad: el ámbito protector de la ley se extiende a todo tipo de personas con un grado mínimo de dependencia. ¡Qué generosos somos los españoles! Tienen incluso derecho a esta protección todos los extranjeros que acrediten haber vivido un mínimo de cinco años en España, con la única condición de que los dos últimos años hayan sido inmediatamente anteriores al momento de la solicitud de las ayudas. Tiene el mismo derecho quien nunca ha cotizado a la Seguridad Social o nunca ha pagado impuestos que la persona que sí lo ha hecho. Alemania y Reino Unido definen la dependencia como la dificultad para llevar a cabo dos o más actividades de la vida diaria. En España basta con que sean una o más. En otros países las personas con grado I de dependencia –según el Baremo español– no entrarían en el ámbito protector de la ley, pero en España sí. En Francia existe la condición de ser mayor de 60 años, aquí se aplica a todas las edades. El poner límites en función de tu realidad económica ¿te hace menos democrático o menos progresista?
• Financiación: éste es uno de los problemas clave en el desarrollo de la ley. Por una parte, las previsiones de personas dependientes que hizo el Libro Blanco de la Dependencia y las previsiones de financiación saltaron por los aires en cuanto se puso en marcha la ley. Especialmente en el caso de las personas con una gran dependencia (Grado III), la realidad superó ampliamente a las previsiones. Por otra parte, la financiación de la ley, aunque debe ser «estable, suficiente, sostenida en el tiempo y garantizada» (así se dice en la ley), en la práctica es algo complejo al dividirse en tres niveles de protección: a) un nivel mínimo de protección garantizado por el Estado; b) un nivel acordado entre el Estado y las CC.AA. a través de convenios; c) el nivel adicional de protección que pueda establecer cada CC.AA. Esto explica que no tenga nada que ver el nivel de protección de un ciudadano de Bilbao con el de un ciudadano de Badajoz, por poner un ejemplo. Y aquí ha habido muchas trampas y falta de transparencia por parte de algunas CC.AA. Hasta el punto de que el Gobierno actual suspendió la aplicación del nivel acordado hasta que estuviesen claras las cuentas de lo que realmente dedicaban las CC.AA. a la Dependencia. Por no hablar de las ayudas que seguían recibiendo personas fallecidas, las ayudas duplicadas, etc.
• Incoherencias: son varias las incoherencias que podemos señalar en la ley, pero me centro sólo en dos. La primera es que se defiende el protagonismo y la participación en la toma de decisiones de la propia persona dependiente, pero luego se dice que la prestación económica por cuidados en el entorno familiar tendrá carácter excepcional. La realidad ha demostrado que la gente prefiere las ayudas económicas a los servicios, de manera que lo que debía ser excepcional se ha vuelto lo normal. Este Gobierno quiere cambiar la situación, pero ¿a quién le gusta que le quiten o le reduzcan una prestación económica? Los mismos que criticaban al gobierno Zapatero por no reducir estas ayudas económicas y potenciar los servicios profesionales (lo que la ley quería) son los que ahora critican a Rajoy por lo contrario. Los ciudadanos quieren dinero y la ley ofrece servicios ¿cómo lo cuadramos? La verdad es que la situación anterior dejaba a todos contentos aunque fuese contra el espíritu de la ley. Me comentaba un alto cargo de una Diputación Foral Vasca: «Con lo que me cuesta una plaza residencial pública puedo ofrecer prestaciones económicas a siete familias; yo mejoro mis estadísticas de cobertura y gano votos, y encima las familias están más contentas; así que todos contentos». Otra incoherencia es que –dado el modo de baremar la dependencia– en la práctica quedan fuera de la cobertura de la ley muchas de las personas con enfermedad mental, con la correspondiente frustración que ha supuesto esta ley para este colectivo y sus familias.
• Las cifras: hay algo que no encaja ¿cómo es que tenemos más personas en situación de dependencia que otros países de nuestro entorno con más población? ¿Cómo podemos tener un número de personas en situación de gran dependencia similar al de Alemania, siendo que ellos tienen 82 millones de habitantes? ¿Por qué han fallado las previsiones del Libro Blanco? ¿Tan mal estamos de salud en España? Un elemento distorsionante es el propio Baremo de Valoración de la Dependencia (BVD), que ya ha tenido que ser modificado. Yo realice los primeros años más de 400 baremaciones, y puedo dar fe de la confusión inicial. Había muchas situaciones que no se sabía muy bien como puntuar y, ante la duda, muchos optábamos por la opción más favorable para la persona. ¿Puede haber influido esto en que hubiera al inicio tantas personas en España con grado III y II? Posteriormente, el IMSERSO fue sacando documentos explicativos que fueron aclarando las cosas. Hice muchos ejercicios con compañeros y con estudiantes aplicando el BVD al mismo caso y todos dábamos puntuaciones distintas. No me extraña que ahora las puntuaciones salgan más ajustadas, pero esto lo usan algunos para dar a entender que hay consignas políticas de que se puntúe a la baja con motivo de los recortes. Puede que haya casos, pero personalmente no conozco ningún profesional que haya recibido consignas políticas para baremar a la baja y así rebajar el grado de dependencia y, por tanto, las ayudas a que se tiene derecho.
• Improvisación: la ley entró en vigor nada más ser publicada, sin un tiempo de carencia. Faltaban muchas cosas por aclarar y se remitió a desarrollos normativos posteriores, algunos de ellos cruciales. ¿No hubiera sido mejor esperar? Ya se dice que lo que mal empieza mal acaba.
• Politización: por desgracia, este es un tema muy sensible entre la población y muy fácil de meter en la pugna política. Ahora se callan los múltiples problemas y fallos de aplicación de la ley en la época de Zapatero y parece que todos los problemas son de este Gobierno. A nivel autonómico se sigue el mismo esquema. Por ejemplo: el PP en Andalucía ataca a la Junta de Andalucía en este tema casi con los mismos argumentos y dureza que el PSOE emplea con gobiernos del PP. Se sacan datos fuera de contexto, se generaliza lo particular, se atribuyen intenciones ocultas… Siendo que en este tema todos están de acuerdo en lo sustancial (basta ver los programas políticos), ¿por qué no restablecer las líneas de diálogo y de consenso para que el sistema funcione mejor?
En todo caso, a pesar de los recortes, la ley no está muerta. Se mantiene más o menos estable el nivel de solicitudes y el de prestaciones. Algunas CC.AA. incluso han mejorado su nivel de protección, como es el caso de Castilla y León, aumentando significativamente el nivel de servicios profesionales (que es más caro) tras haber penalizado duramente las prestaciones económicas por cuidados en el entorno familiar. Otras, con la excusa de la crisis, han hecho recortes fuera de lugar y le han colgado el muerto al Gobierno central. Otras, simplemente, no han sabido gestionar bien, ni ahora ni antes de la crisis. Cada uno tiene que admitir su parte responsabilidad. Normativamente se ha hecho un gran esfuerzo y se están clarificando muchas cosas. En este proceso tiene un papel crucial el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, en el que son mayoría los representantes de la CC.AA. Resulta curioso que en este ámbito de cooperación se llegue a acuerdos y luego se digan otras cosas cuando cada uno vuelve a su casa.
De todos modos, sigo pensando que la ley técnicamente no es buena y convendría hacer una revisión a fondo de la misma aprendiendo de los errores. Por favor, señores políticos, dejen de poner parches, asuman que esta ley tiene fallos y no responde a nuestra realidad socioeconómica y pónganse a trabajar en una reforma en profundidad de la ley. 

Y termino con una preocupación: a partir del 1 de julio de 2015 –si no se vuelve a dilatar– podrán ya recibir ayudas las personas con un grado moderado de dependencia (Grado I). Podemos estar hablando de unas 500.000 personas en esta situación. ¿Lo podrá soportar el sistema?

lunes, 6 de octubre de 2014

El grupo musical de mujeres de Guinea Ecuatorial residentes en Aragón: "Coro Antorcha de Zaragoza", celebra las fiestas de la Hispanidad, y día nacional de la independencia de su país (12 de octubre) presentando su segundo disco: "Anaconda".


http://www.lagacetadeguinea.com/203/07.htm
Anaconda, nuevo disco y videoclip del «Coro Antorcha de Zaragoza»



Luis Negro Marco / Zaragoza

En las presentes fiestas de la "Virgen del Pilar" de la capital maña,  el "Coro Antorcha de Zaragoza” (formado por una treintena de mujeres guineoecuatorianas residentes en la capital del Ebro), realizarán diversas actuaciones en la ciudad para presentar oficialmente su segundo disco, que lleva el sugerente título de  Anaconda. La directora del reconocido grupo afincado en la capital aragonesa (y también de la Hispanidad, pues es en Zaragoza donde se encuentra la Basílica de la Virgen del Pilar), es Justina Mangue Ndongo, y las solistas: Constancia Abeso Ndong Mangue; Sinforosa Ncana Esono; Imelda Melicó Masana, y Lusinda –Salomé– Mengue Mbá

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 El “Coro Antorcha de Zaragoza” está integrado por un total de treinta bailarinas (todas ellas guineoecuatorianas residentes en Zaragoza), quienes a su vez, colaboran con sus voces en los estribillos de las canciones, y cuatro compositoras, letristas y solistas.

 Anaconda  ha sido  un disco grabado y mezclado en estudios de España y Guinea
Ecuatorial, y ha sido editado por los ingenieros de imagen y sonido guineoecuatorianos  José Bacá y Felicísimo Ondó, responsables a su vez de la grabación del videoclip que acompaña al nuevo trabajo discográfico del “Coro Antorcha de Zaragoza”. Disco y videoclip ya se encuentran a la venta, en dos coloridos y vistosos estuches que contienen las mejores esencias de la música, ritmo y bailes (un tierno abrazo de multiculturalidad) de Guinea Ecuatorial.
  
Orgullo de ser mujer africana y guineoecuatoriana
 Coraje, tesón, fortaleza de ánimo, trabajo, constancia, sensibilidad, elegancia, amor maternal, belleza, dignidad, respeto… Añadan ustedes los  positivos calificativos que deseen y que definen a la mujer africana. África es un continente con el puño en alto, símbolo de fuerza y esperanza, y es, sobretodo, la fortaleza que reside en el corazón de sus mujeres donde anida la esperanza de este continente cuyos valores se vislumbran como la verdadera tabla de salvación de nuestro querido planeta.

Momento de la grabación del videoclip en el Parque Grande
de Zaragoza (actualmente llamado "Parque de José Antonio
Labordeta
", en honor al cantautor aragonés fallecido en 2010).
La instantánea fue tomada el 4 de julio de 2013 junto a la
estatua dedicada al famoso actor aragonés Paco Martínez Soria.
Mi agradecimiento al "Coro Antorcha de Zaragoza", por haber
incluido esta fotografía en los créditos de su segundo disco: "Anaconda".
 Basta con verlo en la alegría, el ritmo, la disciplina y gran ánimo que demostraron durante la grabación de su videoclip, las mujeres del «Coro Antorcha de Zaragoza» durante interminables horas de bailes y cantos –bajo el abrasador sol y calor español en Zaragoza–,  divirtiendo y asombrando con sus danzas a la población aragonesa, que se quedaba extasiada, viéndolas en las alegres y sensuales evoluciones de sus
rítmicos contorneos corporales y vistosos vestidos. Así ocurrió en lugares tan céntricos de la ciudad como la plaza de la Basílica del Pilar, las orillas del Ebro, el Parque Central, o las extensas explanadas de los modernos edificios de la Exposición Universal que se celebró en Zaragoza durante el verano de 2008.
Contraportada del disco, en la que las componentes del "Coro Antorcha de Zaragoza" aparecen fotografiadas en la zaragozana Plaza del Pilar, en frente de la Basílica de la Virgen, cuya escultura (realizada por el escultor aragonés Pablo Serrano) aparece tras ellas en la parte central de la imagen.  Asimismo, sobreimpresonados, los títulos de las doce canciones de "Anaconda". La imagen fue tomada el día 5 de julio de 2013


Fue precisamente en aquel año, cuando el Comisario de Guinea Ecuatorial en tan magna celebración mundial, el malogrado e internacionalmente reconocido escultor Leandro Mbomío, actuó de padrino del «Coro Antorcha de Zaragoza». El grupo grabó en aquel año su primer álbum, compuesto de doce canciones, (al igual que este nuevo), del que se agotaron rápidamente todas las copias.

Doce canciones, una docena de perlas
 Una constante de los discos del Coro Antorcha de Zaragoza es que sus letras aparecen indistintamente en español, fang, bubi, bisíocombe, e incluso annobonés, representando así todo el espectro de la cultura y ritmos propios de Guinea Ecuatorial.

  Como su primer álbum, Anaconda también consta de doce canciones, comenzando
Pasado y presente del “Coro Antorcha de Zaragoza”: De izquierda a derecha Emiliana Ayingono Nvola (que fue presidenta del grupo “Aveglé”, origen del “Coro Antorcha”; Pelegrina Oluy Micó Abeng (primera directora del Coro) y Justina Mangue Ndongo, actual directora de la formación musical. Las tres, en el Parque Grande de Zaragoza, el pasado 8 de Julio, durante la grabación del videoclip del primer álbum.- Foto: Luis Negro Marco
por la que lleva por título Bia Lugu Obiang Nguema (“Te animamos Obiang Nguema”) a la que sigue: Olugu ya Nguema Obiang, expresión de ánimo y cariño hacia Teodoro Nguema, el hijo del Presidente de Guinea Ecuatorial. La tercera canción lleva su título en “pidgin”: Zaragoza, number one, en la que las mujeres del Coro muestran su agradecimiento a su ciudad adoptiva, Zaragoza, capital mundial de la Hispanidad. Mientras, la nostalgia y amor por los familiares que ellas han dejado en su querido país africano, se manifiesta en la hermosa canción Oyab one aw (“Nostalgia de estar lejos”).

 Anaconda es un disco en el que sus componentes demuestran su gran corazón, grande como la Basílica del Pilar, por eso una de sus composiciones lleva por título Nnem Ven (“Buen corazón”); mientras que Chele y Victoriana Mbazogo son canciones de agradecimiento y afecto a dos importantes benefactores y asesores del «Coro Antorcha de Zaragoza»¿Y qué sería un disco sin canciones dedicadas al amor? Ellas lo saben, y por ello una de sus composiciones lleva por título Amor ciego, en la que se alerta de las melancolías  y desconocidos derroteros a los que puede conducir un amor pasional desmesurado e irracional. En la misma línea se sitúa el tema Madjeng nnom wom (“Buscando a mi marido”), y la divertida canción Bikela bikabam (“Hombres de cabeza dura, como las cabras”), una exhortación a los hombres para que sean fieles a sus mujeres, las respeten y amen como ellas lo hacen con sus maridos, familiares e hijos. Por esto es que el disco se llama Ane Ya (“Anaconda”) referencia bíblica a la tentación que en forma de serpiente se apareció a Adán y Eva
Un momento de descanso durante la grabación del primer viodeoclip del "Coro Antorcha de Zaragoza", correspondiente a su primer disco. Videoclip y segundo álbum de la formación ("Anaconda") pueden adquirirse conjuntamente al módico precio de 10 euros. La imagen fue tomada el 5 de julio de 2012 en la plaza de la Basílica del Pilar de Zaragoza. Al fondo, a la derecha, la torre de La Seo, la catedral de la ciudad aragonesa.-
 
Foto: Luis Negro Marco
en el Paraíso terrenal, interponiéndose en su amor a través de la manzana de la discordia. Estamos, en suma, ante un disco fantástico y un hermoso videoclip, repletos ambos de buena musica, y sabrosones bailes, rebosantes de sugerentes y amables letras, con una excelente mezcla y masterización por parte de los técnicos encargados de su grabación. Ahora solo queda que ustedes lo disfruten y que su música y película les proporcionen agradables momentos de alegría, diversión y muchas ganas de bailar. Ingredientes pasionales, todos ellos, que las mujeres del «Coro Antorcha de Zaragoza» derrocharon a borbotones durante su grabación. ¡Un magnífico trabajo! ¡Felicidades!.

sábado, 4 de octubre de 2014

El 3 de octubre se cumplió el III Centenario de la aprobación oficial de la constitución de la Real Academia Española de la Lengua. Acontecimiento que ha pasado absolutamente desapaercibido en los medios de comunicación

Tercer centenario de la Real Academia Española de la Lengua

El 3 de octubre de 1714, quedó aprobada oficialmente su constitución mediante una real cédula del rey Felipe V



Luis Negro Marco / Vila de Cruces

 Como casi todas las grandes instituciones culturales que existen en nuestros días, las “Academias” (de la Lengua, Bellas Artes, Ciencias…) tienen su origen en la Grecia Clásica. De hecho, la palabra que  las identifica, hace referencia a un héroe mitológico ateniense: Academo, poseedor de un hermoso y amplio jardín de olivos y plátanos, a orillas del río Cefiso, muy cerca de Atenas. Impulsor de lo que hoy en día conocemos como “mecenazgo”, Academo cedió a los atenienses el uso público de su particular paraíso a condición de que en él fuese construido un Gimnasio. Un espacio que en la Grecia Clásica era utilizado, como su propio nombre indica, por atletas y gimnastas, pero también por filósofos y literatos, quienes tenían por costumbre reunirse en sus pórticos, manteniendo allí sus conferencias y discusiones, ante sus discípulos. Fue el caso del filósofo Platón (429-347 a.C.) quien eligió los jardines del gimnasio de la Academia de Atenas para sus enseñanzas.

 Precisamente, una de las pinturas más célebres del Renacimiento (La Escuela de Atenas, obra
Detalle de "La Escuela de Atenas", de Rafael Sanzio, fresco
que decora una de las estancias vaticanas. Platón y Aris-
tóteles, son los personajes centrales de la genial escena
concebida por el pintor renacentista italiano. La Academia
de Atenas, puede considerarse como el origen de todas las
instituciones del saber que actualmente llevan su nombre,

como la propia Real Academia Española de la Lengua.
que el artista italiano
Rafael Sanzio realizó en 1511 para decorar una de las estancias del Vaticano) hace referencia a las enseñanzas que los filósofos más célebres de la Grecia Clásica impartieron en la Academia de Atenas, siendo sus figuras centrales Aristóteles y Platón. Por ello la doctrina de este ultimo filósofo, así como la de sus seguidores (todos siguieron su práctica de reunirse e impartir sus lecciones en esa institución ateniense) recibió el nombre de Academia.

 Cuando Grecia fue conquistada por Roma, asimiló la institución, siendo Cicerón (107-43 a.C.) su mejor exponente, a través de su libro: De cuestiones académicas. Y Ya durante la Alta Media en Europa, las llamadas Cortes de amor y la propia Escuela Palatina de Carlomagno, estaban constituidas como verdaderas Academias, las cuales acabarían por institucionalizarse de manera oficial en todas las cortes europeas.

  Ya en la Edad Moderna, y a finales del siglo XVI, se dio en el Viejo Continente una tendencia hacia el  reforzamiento de las monarquías frente a las antiguas instituciones de sus reinos, como sucedió en la España de Felipe II. Esta corriente “centralista” se acentuó aún más en los primeros años del siglo XVIII, y así se reconoce en la Francia de Luis XIV, la Inglaterra de Ana Estuardo (quien en 1707 unificó Escocia e Inglaterra en un único estado: la Gran Bretaña) y en una España en guerra entre dos aspirantes al trono: Felipe V, y el Archiduque Carlos de Austria. La victoria final a favor del primero, conllevó la eliminación de los antiguos fueros y cortes por los que se habían gobernado los antiguos reinos de España.

  Pero este proceso centralizador, requería asimismo de leyes, administración, instituciones y lengua comunes para todo el territorio. Fue así como, con el firme propósito de afianzar la lengua española como la oficial del país, en 1713 (a iniciativa del navarro Juan Manuel Fernández Pacheco, Marqués de Villena,  su primer director) Felipe V firmaba el decreto por el que se fundaba la Real Academia Española de la Lengua, cuya constitución quedó aprobada oficialmente el 3 de octubre de 1714, mediante una real cédula emitida por el monarca.

  En sus orígenes, la Institución constaba de treinta y seis académicos de número, domiciliados en Madrid, y de veinticuatro correspondientes españoles que lo estaban fuera de la capital de España. Asimismo se contemplaba la presencia de un limitado número de académicos honorarios y correspondientes extranjeros.

 En sus inicios, la RAE celebraba junta ordinaria cada semana en la casa-palacio del Marqués de Villena (donde se instaló la Corporación en sus primeros albores) teniendo sus acuerdos carácter legal en cuestión de lenguaje, ortografía y significado de las palabras. Pero sus objetivos iniciales fueron los del estudio de la lengua española, a través de la publicación del Diccionario, la Gramática y divulgación de las principales obras literarias del país.

Primera página del Tomo I (estaba com-
puesto de seis volúmenes) de la primera
edición que la RAE publicó del "Diccionario
de la lengua Castellana". Fue financiada
strictu sensu, por los fumadores, y su publi-
cación completa, iniciada en 1726, no fina-
lizó hasta 1739.
  De este modo, a finales del siglo XIX la RAE ya había publicado doce ediciones del Diccionario de la Lengua Española, un Diccionario de Autoridades, y permanecía vigente la actualización de la Gramática del español que editó en 1880. Asimismo, un libro dedicado a “La vida de Cervantes” fue una de los primeros trabajos literarios de la Institución. Y sin olvidar al  español hablado en América, se crearon también Academias correspondientes de la Española, que para el año 1898 eran: la Colombiana, Ecuatoriana, Mejicana, Salvadoreña y Venezolana. Cada una con sede en la república hispanoamericana de su nombre. La última de las incorporaciones ha sido Guinea Ecuatorial, único país africano cuya lengua oficial es el español, y que en este mismo año se ha incorporado a la “Asociación de Academias de la Lengua Española”.

  Respecto al vocabulario, cabe decir que aparte del Diccionario español-latino de Antonio de Nebrija (1444-1522),  el primer diccionario propiamente dicho de la lengua española está atribuido a Sebastián de Covarrubias. Fue publicado en 1611 y llevó por título Thesoro de la Lengua CastellanaLa primera edición del Diccionario de la Lengua Castellana publicada por la RAE, estuvo compuesta de seis volúmenes que fueron apareciendo entre los años 1726 y 1739. Y tampoco aquí faltó la anécdota, pues su edición fue costeada por los fumadores (o si se prefiere, por los consumidores de tabaco). De este modo resultó que una vez los académicos hubieron acabado con su trabajo, se encontraron con que no disponían del dinero para la publicación del Diccionario. Entonces, el rey Felipe V, a través de un Decreto, que público el 22 de diciembre de 1723, destinó a la Academia la cantidad de sesenta mil reales anuales para principiar la impresión del Diccionario. Y el Decreto fijaba que esa cantidad de dinero se sufragara del “importe de los dos maravedíes  de más que se exigirán, desde la fecha del Decreto, por cada libra de tabaco, de todos los géneros, que se consuma en España”. Quizás el monarca pensó que si el tabaco no era bueno para la salud, al menos lo fuese para la cultura.