jueves, 21 de noviembre de 2013

Los seres marinos en el Aragón de hace 420 millones de años

"Viaje al fondo del mar" del Aragón paleozoico
           
Luis Negro Marco / Zaragoza                                     
                                                                                                                                                                                                                          
Zarela Herrera y Enrique Villas
Fósiles paleozoicos en el valle del río Cámaras (Comarca del Jiloca -Teruel-) Edita:  ADRI-Comarca del Jiloca; 80 páginas.- Teruel, 2013
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Mucho antes de que los dinosaurios poblaran la Tierra, y de que algunos de ellos (hasta su extinción total, hace 65 millones de años) quedasen fosilizados en las formaciones rocosas de Teruel, el territorio que hoy conforma Aragón estuvo completamente sumergido bajo el océano. Así ocurrió en la Era a la que la ciencia denomina “Paleozoica” (literalmente, “tiempo de los animales antiguos”) de hace más de 500 millones de años. En ese tiempo el mar cubría la mayor parte de la corteza terrestre, y las tierras emergidas  eran inmensos desiertos (similares al planeta Marte ) en las que los únicos vestigios de vida estaban constituidos por algunas plantas primitivasAlrededor de hace 420 millones de años (período al que los paleontólogos denominan Devónico) Aragón estaba sumergido  bajo un inmenso mar, en los márgenes de un extenso continente denominado “Gondwana” del que también formaban parte los actuales continentes de África, América (del Sur) y Australia. Y así sucedió hasta el final del Devónico (hace unos 359 millones de años) en que los paleontólogos consideran comenzó el “Carbonífero” (período de alrededor de 60 millones de años de duración, en el que surgieron extensiones inmensas de árboles gigantescos, que dieron origen, una vez sepultados, al mineral del carbón). En el mar que fue Aragón durante el Paleozoico, fueron acumulándose, en el transcurso de millones de años, cantidades enormes de sedimentos que alcanzaban kilómetros de espesor. Y son precisamente esos fondos marinos (empujados y convertidos en estratos rocosos en Eras posteriores por fuerzas colosales) los que hoy forman buena parte de los cabezos y sierras (integradas en la cordillera Ibérica) de buena parte de la geografía aragonesa; y este es el caso de las sierras de Cucalón y de Oriche, al norte de la Comarca del Jiloca (entre las provincias de Teruel y Zaragoza) con importantes afloramientos en el término de la localidad turolense de Santa Cruz de Nogueras, en el valle del río Cámaras. En muchas de las rocas de esta zona quedaron los restos fosilizados de los animales primitivos que poblaron aquel mar; todos fueron extinguiéndose poco a poco hasta desaparecer por completo hace 250 millones de años durante la mayor extinción en masa que ha sufrido la Tierra, seguramente debido a la emisión de CO2 de origen volcánico.Los paleontólogos que trabajan en esta
Cartel del Museo de los Mares Paleozoicos. Abrió sus
puertas hace algo más de dos años y se encuentra en la
localidad turolense de Santa Cruz de Nogueras
zona (Zarela Herrera y Enrique Vilas, autores de esta guía) afirman que la mayor parte de especies de fósiles marinos que se encuentran aquí aún no han sido identificadas y muchas de ellas son, con toda seguridad, nuevas para la ciencia. Por eso algunas de las especies que fueron descritas por vez primera en esta zona del norte de la Comarca del Jiloca, hacen referencia a Aragón, a sus gentes y parajes del entorno; es el caso, por ejemplo de “Aragocrinus molinoensis”, “Baturria simonae” o “Neopulinella noguerasesnsis”.

 Por todo lo anterior, fue en septiembre de 2011, y gracias a la iniciativa de los investigadores Zarela y Enrique (ya citados) y la colaboración decidida del Ayuntamiento de Santa Cruz de Nogueras, la Comarca del Jiloca y la Universidad de Zaragoza, como se puso en marcha el “Museo de los mares paleozoicos”, ubicado en la localidad de Santa Cruz de Nogueras; este museo propone un apasionante y didáctico  viaje submarino (como si subiéramos a bordo de una “Nautilus” máquina del tiempo) para descubrir que lo que hoy es tierra firme de interior, fue hace mucho tiempo un inmenso y proceloso océano de agua salada en el que junto a los inofensivos trilobites, esponjas de mar, bivalvos y braquiópodos con forma de mariposa, convivieron terribles y grandes peces dotados de armadura y fuertes mandíbulas capaces de despedazar y triturar a sus presas.

 Todo esto y mucho más, lo podemos observar y aprender en esta hermosa guía, con decenas de fotografías de fósiles de gran calidad, acompañadas de un texto sucinto pero claro e intenso que ayudarán al lector interesado a adentrarse, por la Comarca del Jiloca, en el siempre apasionante mundo de la Paleontología que se encuentra ante nuestros ojos y bajo nuestros pies.

martes, 19 de noviembre de 2013

El sábado 16 de Noviembre, se disputó en Malabo el primer partido oficial de fútbol entre las selecciones de España y Guinea Ecuatorial

España y Guinea Ecuatorial: Una oportunidad 
    de encuentro    

 Luis Negro Marco / Zaragoza

  La Selección Española de Fútbol ha jugado en Malabo su primer encuentro con el “Nzalang Nacional”, la selección de Guinea Ecuatorial a la que entrena el español Andoni Goicoetxea. Un partido que ha despertado un extraordinario interés en el país centroafricano, no solo por la pasión que por el Barça y el Real Madrid existe entre los guineoecuatorianos, sino sobre todo, por el gran aprecio y cariño que aquellos sienten por España, país del que alcanzaron su independencia hace exactamente 45 años. El resultado del partido, 1-2 a favor del conjunto español, es lo de menos. Lo más importante es que la de España ha sido la primera selección europea de fútbol en jugar un encuentro oficial con la correspondiente de Guinea Ecuatorial; algo que además hace justicia con la Historia que ha unido a ambos países desde hace siglos. Y es que, por ejemplo, desde 1959 y hasta el 12 de Octubre de 1968, año de su independencia, Río Muni y Fernando Poo (parte continental e insular de Guinea Ecuatorial, respectivamente) formaron parte de la
El Coro "Antorcha de Zaragoza", formado por mujeres de Guinea Ecuatorial
residentes en la capital aragonesa, muestran sus bailes en la zaragozana plaza
de la Basílica del Pilar durante la grabación del videoclip de su segundo álbum
discográfico: "Anaconda". La foto es del 4 de Julio de 2013
.- Foto: Luis Negro
organización provincial de España, siendo además, en la actualidad, el único país de África cuyo idioma oficial es el español. Pero a pesar de ello, si hoy mismo preguntásemos a niños y jóvenes en edad escolar sobre este común pasado hispano-guineano, a buen seguro que serían muy pocos  quienes sabrían contestar. De ahí que el histórico acontecimiento deportivo puede ser un buen punto de partida para empezar a tender puentes mutuos de encuentro y estrechar lazos culturales y de cooperación con el único país africano que a día de hoy forma parte de la gran familia de la  Hispanidad
 Así, Bata tiene dedicado el altar mayor de su catedral dieciochesca a la Virgen del Pilar, con un hermoso relieve policromado con el motivo de la aparición de la Virgen al Apóstol Santiago en Zaragoza. Por ello qué bueno sería que en la Basílica del Pilar, junto al resto de banderas de países de habla hispana que flanquean el altar de la Virgen –patrona de la Hispanidad– se incluyese también (a día de hoy no está) la bandera de Guinea Ecuatorial. Y un último apunte: al referirnos a los naturales de Guinea Ecuatorial, es muy frecuente el error, sobre todo en los medios de comunicación, de usar el término “ecuatoguineanos”, lo cual es un anglicismo (Equatorial Guinea, en inglés), cuando lo correcto es utilizar el término español de la denominación oficial del país (Guinea Ecuatorial), es decir: “guineoecuatorianos”.

jueves, 14 de noviembre de 2013

El cambio climático cambia también hábitos y costumbres de vida

  ¿Dónde están las nieves de antaño?  

   Luis Negro Marco / Santiago de Compostela

Ballena que apareció muerta en las costas gallegas (playa do Seixal, de la
localidad coruñesa de Tal) el pasado 3 de Noviembre
.- Foto:Luis Negro Marco
Una ballena  de varias toneladas de peso apareció muerta hace 10 días en las costas de A Coruña, en Galicia. El hecho me recordó al libro del escritor aragonés Ramón J. Sender, titulado “Por qué se suicidan las ballenas”. Inexplicablemente, los cetáceos se acercan hasta las costas y quedan inmovilizados en la arena, sin posibilidad de retorno, al mar; la extraña muerte se atribuye a la desorientación que sufren estos mamíferos marinos debido a la contaminación acústica del mar, e incluso  no faltan quienes afirman que es por su desesperación ante la inmensa cantidad de basura que la Humanidad lanza cada año sobre los océanos, haciendo imposible su hábitat en ese ecosistema. 
 Vivimos tiempos revueltos, y no solo por la globalizada crisis económica. La meteorología también va dando señales de un contundente cambio climático y desmintiendo al refranero, cada vez es más difícil, por ejemplo, ver “hielos por el día de San Severo”, el 6 de Noviembre y “nieves en los pies  por san Andrés” (30 de Noviembre). Hesíodo dejó escrito en el siglo VIII antes de Cristo (“Los trabajos y los días”), que las grullas aparecían en el horizonte a partir del 28 de Octubre, coincidiendo con el Ocaso matinal de la constelación de las Pléyades. Y así, puntuales a su cita, siguen llegando, a pesar de la falta de agua, a la laguna de Gallocanta tras recorrer miles de kilómetros. También dejó escrito Hesíodo que para el 9 de Noviembre (festivo en Madrid por la celebración del día de La Almudena), coincidiendo con el Ocaso matinal de la Constelación del “Cinturón”, se varaban las embarcaciones en espera de tiempos más propicios para la pesca. La vida es un ciclo eterno en el que cada final alimenta otro principio. Las ballenas fueron, hace millones de años, mamíferos terrestres que tras larga evolución adoptaron una nueva forma de vida en el mar. Sin embargo, desde hace tiempo se cuentan por decenas las que cada año quedan varadas (como barcas en desguace) hasta su muerte, en las costas y playas de diversas partes del mundo. Quizás, ante un medio marino, el suyo, cada vez más sobreexplotado y contaminado, buscan de manera instintiva la vuelta a su antigua vida terrestre, quedando en su desesperado intento, “dormidas”, para siempre en la orilla. La tierra ya no es su hogar, como el mar no fue el cielo para la paloma  a la que cantó Rafael Alberti. Todo cambia, todo fluye. Pero la nostalgia de un pasado que ya no vuelve como acostumbraba cada año, hace que nos preguntemos como el poeta francés François Villon, hace ya casi seis siglos: Pero “¿Dónde están las nieves de antaño?

lunes, 11 de noviembre de 2013

11 de Noviembre, festividad de San Martín de Tours (316-397)

El veranillo de San Martín

Luis Negro Marco / Zaragoza

 San Martín de Tours, nació en la actual ciudad de Sabaria (Hungría) en el 316, tres años después de que Constantino emitiese el “Edicto de Milán” por el que se toleraba la práctica de la religión Católica en todo el Imperio romano.
 De muy joven, san Martín se enroló como jinete en la Caballería de las Legiones de Roma, y así en un  frío día de Invierno, estando destinado su ejército en la actual ciudad francesa de Amiens, un mendigo se acercó a él casi desnudo y aterido de frío pidiéndole auxilio. El santo, montado en su caballo, se arrancó la capa de su uniforme imperial, sacó su espada y de un tajo la partió en dos, dándole al mendigo la mitad. Este gesto de calor humano, tiene su correlación estacional, pues es en torno a la fecha en que la Iglesia celebra su festividad, cuando llega el “Veranillo de san Martín”, que sirve para “capear”, tan sólo por unos días la dureza climática que se avecina. A partir del día en que compartió su capa, el santo abandonó el Ejército, se convirtió al Cristianismo y en el año 370 fue nombrado Obispo de la ciudad francesa de Tours, de ahí el nombre completo con el que se le identifica en el santoral. Tras su muerte, en el año 397, en la ciudad francesa de Candes, su  capa se conservó como reliquia en la abadía de Tours hasta el siglo VII. Martín es un santo caballero (al igual que Santiago –que según la tradición ayudó milagrosamente a los cristianos en la batalla de Clavijo en el año 844– y san Jorge, de quien también se cuenta hizo su milagrosa aparición en la de Alcoraz, en el año 1096) que representa para Francia lo que Santiago para España, siendo el santo a quienes los reyes francos dedicaron (tanto en la Corte merovingia como carolingia) sus más importantes victorias. De hecho, el Emperador Carlomango (742-814) mandó construir a finales del siglo VIII en la ciudad alemana de Aquisgrán una iglesia (origen de la actual catedral de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1978) cuyo objetivo era el de albergar la famosa capa de san Martín. De ahí que el oratorio (referido a la prenda) recibiese el nombre de “Capilla” y los clérigos que la custodiaban, el de “Capellanes”, nombres que, desconocidos en la Iglesia primitiva, se han conservado desde el siglo VIII hasta nuestros días.  
Muy conocidos son los refranes que relacionan la festividad de San 
Martín con el inicio de la "Matacía del tocino" -así se dice en Aragón-:
"Para san Martín, mata el tocino y bebe tu vino" o "A cada cochinillo
le llega su san Martín".- En la imagen recreación al estilo mudéjar, utilizada
en la celebración de la "matacía del tocino" que cada año se celebra en la
localidad turolense de Formiche Alto.- Foto: Luis Negro Marco

 A su vez, son numerosas –la más importante quizás la de San Martín de Unx, en la comunidad navarra– las iglesias románicas que a lo largo de todo el “Camino de Santiago” (cuyo origen se sitúa a comienzos del siglo IX con el descubrimiento de la tumba del Apóstol) con referencias en su arte y onomástica, a san Martín. Algo nada casual, pues el que está considerado “Camino en el que se forjó Europa”, es de clara inspiración carolingia, y asociado  a “La Chanson de Roland.” (finales del siglo XI) y al Códice Calixtino, compuesto hacia el 1150, seguramente, en la abadía francesa de Cluny. El objetivo obedecía a un ideal “Pancristiano”, que abarcase, al igual que el desaparecido Imperio romano, desde el Oriente Europeo hasta su extremo occidental en Finisterre.
 Volviendo a la figura de san Martín, fue éste un santo de gran sentido caritativo y conciliador, que protestó enérgicamente cuando en el año 385 el Emperador Teodosio (quien en el 380 había adoptado la religión católica como la oficial del Imperio) dispuso la decapitación del heresiarca español Prisciliano, de quien algunas leyendas sostienen, serían los auténticos restos que se conservan  en Compostela. Fue ante la insistencia de san Martín que el Papa san Siricio obtuvo del Emperador  el compromiso de detener las persecuciones que, contra los priscilianistas, se desataron a raíz de la ejecución de su líder en la ciudad alemana de Tréveris.
 La importancia de san Martín, radica también en haber sido el fundador en  el 361, del monasterio francés de Ligugé, considerado como el monasterio cristiano más antiguo de Occidente, y en el 372 la  abadía de Marmoutier, en la ciudad del gentilicio del santo, Tours.
  Muy popular en la Cristiandad,  son muchas las localidades de España y Europa las que adoptaron el nombre y la advocación del santo (en Aragón, por ejemplo, las localidades de San Martin del Río (Teruel), San Martín de Moncayo (Zaragoza), o la ermita de “San Martín de la Val d´Onsera” en la oscense sierra de Guara).
 San Martín es patrón de Hungría, (país actual en el que nació), y también de Francia. Como prueba de esta devoción de los francos hacia el santo, cabe destacar que durante las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en 1987 en el suelo de la Torre de san Martín, en el Palacio de La Aljafería de Zaragoza, fueron encontrados, enterrados bajo una de sus criptas, decenas de soldados napoleónicos muertos en los Sitios que los franceses pusieron a la ciudad en 1808 y 1809.  Destacar también que san Martín es el patrón de Buenos Aires, ciudad natal del actual Papa Francisco.
 Siendo muy popular en el santoral, la fecha del 11 de Noviembre, es motivo de muchas tradiciones populares. En Galicia, por ejemplo, se celebra (como en el día de “Todos los Santos”), la popular fiesta del “Magosto”, basada en esta ocasión  en la gastronomía del lacón, las castañas y el vino, siendo muy popular el refrán: “Para san Martiño, castañas e viño”. Los niños también disfrutan de la fiesta, y son obsequiados por sus mayores con “zonchos” (castañas cocidas con su cáscara atravesadas por un hilo y formando un collar) que llevarán todo el día colgados del cuello durante las celebraciones. La propia escritora, Rosalía de Castro (1837-1885) empieza su libro, “Cantares Gallegos”, con una cantiga popular en referencia a ellos: “ Has de cantar / que che hei de dar zonchos….  Para San Martín, también empezaban a practicar los niños gallegos el tradicional juego del trompo o de la peonza, y cantaban mientras jugaban: “Para san Martino, trompos en el camino”: Y en toda la geografía española es muy conocido el refrán que asocia la matacía del cerdo con la festividad del Obispo de Tours:Para san Martín mata el tocino y prueba tu vino”, o “A cada cochinillo le llega su san Martín”. Y si la de Todos los Santos y el posterior día de Difuntos son fiestas relacionadas con la muerte, la de San Martín no tiene ninguna relación con ella. Incluso se podría decir que este santo, con su fuerza e intercesión (Martín deriva de Marte, dios romano de la Guerra, y amante de Venus, la diosa del Amor), será uno de los principales protectores de los fieles en su vida terrena, ayudando a los vivos a afrontar el nuevo ciclo del Invierno, el cual, de algún modo, en la tradición popular, se da por comenzado el 11 de Noviembre.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Leonardo de Marco nos acerca en su nuevo libro a la vida del escolapio italiano Glicerio Landriani (1588-1617)

El Venerable Glicerino Landriani: a la estela de san José de Calasanz

                     
Luis Negro Marco / Zaragoza
                                                      
Leonardo de Marco
Glicerio Landriani, un ángel en las Escuelas Pías
Edita: Instituto Calasanz de Ciencias
de la Educación (ICCE); 223 páginas; Madrid, 2013
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Los estereotipos, a veces, nos hacen perder la perspectiva de la Historia, ciencia que, de manera recurrente, ha soslayado u olvidado, en su estudio del pasado, a personas e instituciones relevantes; y aún peor, las ha estigmatizado (así ocurre, por ejemplo, con la Iglesia) bajo determinadas etiquetas. Sin embargo, las iniciativas de “los olvidados”, contribuyeron, siglos atrás, a eliminar las desigualdades sociales y a equipar en derechos a las clases y grupos más indefensos, especialmente, la Mujer y la infancia sin recursos.  Una de estas personas comprometidas con la fraternidad humana fue el escolapio italiano Glicerio Landriani (Milán, 1588-Roma, 1617) quien a pesar de morir muy joven, con tan solo 29 años de edad, vivió apasionadamente su existencia. Su labor comenzó con una decidida acción en favor de los miles de mujeres jóvenes que en Roma, a causa de la miseria, se veían abocadas a ejercer la prostitución para garantizar su sustento y el de sus familias. Landriani creó para ellas, las primeras casas de acogida, siendo su objetivo principal el que tomasen conciencia de su dignidad, y su posterior reinserción social, recordando, quizás, las bíblicas palabras de Jesús a los Sumos Sacerdotes: “en verdad os digo que publicanos y prostitutas llegarán antes que vosotros al Reino de Dios”.
  El contexto histórico en el que se desenvolvió la vida de Glicerio Landriani, se sitúa después del Descubrimiento de América, en 1492,  un momento en el que las revueltas político-económicas iban acompañadas de desplazamientos por las grandes rutas comerciales, lejos del Mediterráneo. En aquellos tiempos convulsos, guerras, saqueos, epidemias, hambre y desesperación empujaban hacia las ciudades a un ejército de pobres, que duplicaban el número de sus habitantes, víctimas de una sociedad sorda a sus gritos. Sin casa, sin morada fija, abarrotaban hospitales y cárceles. Pero en Roma, agravaban esta situación otros acontecimientos, siendo los principales: las sucesivas carestías de precios en el último decenio del siglo XVI, la peste de 1591, y finalmente (la Historia, en efectivo es cíclica) la caída de las entidades bancarias y de los Montes de Piedad, provocando que quedasen en la calle (sin casa, trabajo ni dinero) miles de familias.
  El hecho de que en esta época tan convulsa de la historia de la “Ciudad Eterna” estuvieran presentes en Roma muchos fundadores de Órdenes religiosas (Ignacio de Loyola, Camilo de Lellis o el pedagogo aragonés José de Calasanz) nos da una idea de la necesidad de reforma de aquella sociedad, claramente injusta, que, a despecho del humanismo Renacentista agonizante, abandonaba y despreciaba a los estratos sociales más desfavorecidos. Pero lejos de promover la cohesión social, las leyes de entonces tendían a criminalizar la marginalidad con penas desorbitadas, incluida la tortura, a usureros, blasfemos, sodomitas y prostitutas, mientras miles de huérfanos y niños abandonados vagabundeaban por las calles de la ciudad.
 Y fue en  este marco social, que escandalizaría la sensibilidad de nuestros días,  en el que inició su misión pedagógica el santo aragonés José de Calasanz (1557-1648) quien, por primera vez a nivel mundial, abrió en Roma, en el año 1597, una escuela gratuita dirigida a los niños pobres y huérfanos, a fin de proporcionarles una formación académica, religiosa y moral, con la que, una vez finalizada, pudiesen obtener un puesto de trabajo en la sociedad. Algo, por supuesto normal en nuestros días, pero una auténtica Revolución para la sociedad europea de finales del siglo XVI. Para continuar con su labor, el santo aragonés creó la Orden religiosa de las Escuelas Pías, de la que precisamente, uno de sus primeros miembros (llamados escolapios) fue el joven llamado Glicerio Landriani; de familia noble y adinerada, emparentada con la de san Carlos Borromeo (decisivo en la última fase del Concilio de Trento, finalizado en 1563) Glicerio Landriani fue un gran innovador en la Educación. En su desempeño pedagógico incluyó los recreos y descansos tutelados diarios, la concurrencia de los escolares a la Biblioteca Ambrosiana de Roma, programando además excursiones semanales con los niños para que conociesen su ciudad. Trabajó también en la formación de laicos (hombres y mujeres) con la finalidad de un desempeño adecuado, respetuoso y eficiente de la docencia a niños y jóvenes, con especial atención hacia los más pequeños. Landriani, como principal ayudante de José de Calasanz en sus inicios, contribuyó a la elaboración del actual concepto de “Educación integral” que incluía tanto la enseñanza y la educación docente, como la formación en valores (de ahí el lema de la Orden de las Escuelas Pías: “Piedad y Letras”). Declarado “Venerable” (segunda etapa en el proceso de santificación) en 1931 por el Papa Pío XI, Landriani vivió durante su corta existencia en suma pobreza, abandonando las riquezas de su noble familia, fiel al ideal de Jesús: “Quien todo lo deja, todo lo encuentra”.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Festividad de "Todos los Santos"

--Todos los Santos, Halloween, Samhaim y Deméter o -el eterno retorno de la muerte y la vida --

 Luis Negro Marco / Zaragoza

Finisterre (Cosa da Morte) en Galicia, fin de la tierra conocida en tiempos del
Imperio romano, marca simbólicamente el final del Camino de los peregrinos
que van a Compostela. Metafóricamente, el final del camino de la vida, pero
como el barco en las aguas del mar, el comienzo de un nuevo horizonte que
acaba de nacer
.- Foto: Luis Negro Marco
 El final de la vendimia y la caída de las hojas de los árboles,  señalan el comienzo de la agonía del mundo vegetal. El ciclo anual de la siembra y la cosecha se deificó en la Antigüedad en su acción recíproca con el mundo de los muertos, siendo las necrópolis no solo el lugar de entierro, sino también el del nacimiento a una nueva vida. La mitología griega (basada quizás en manifestaciones Neolíticas) revela en el relato homérico sobre Deméter (“Madre del Trigo”), que su hija Perséfone fue raptada por Hades, señor del mundo de los muertos y llevada al inframundo con él. Cuando Hades permitía a Perséfone regresar al mundo de los vivos, simbolizaba la llegada de la Primavera y su descenso a los Infiernos marcaba el comienzo del Invierno. Se trata de un relato similar a la fiesta Celta del “Samhain” que se celebraba en torno a las mismas fechas que nuestra festividad de “Todos los Santos”, marcando el final de la recolección y el paso a un nuevo ciclo vital. Esta manifestación consistía, simbólicamente, en la revelación de que, en lugar de acabar, la vida se transforma sin cesar, lo que ocurre del mismo modo en la Naturaleza y la Humanidad. Al finalizar Octubre, el período de tiempo que ha  comenzado seis meses
 antes con la llegada de la Primavera se acaba también. La Naturaleza muere o adormece durante losfríos meses del Invierno, y como el oso hibernado en su madriguera, no despertará hasta que
Cruceiro de Ponte Maceira (Coruña), obra en grranito
de finales del siglo XIX. La Virgen María se sitúa tras
su Hijo, Cristo Crucificado, quien con su Muerte trae
la Vida al Mundo
.- Foto: Luis Negro Marco
presienta la llegada del buen tiempo (así se desvela también en los Carnavales de Bielsa, en los que la del “onso” es una figura fundamental).
  Llegado Noviembre, las grandes fiestas patronales ya han acabado y a partir de entonces serán mínimas  las celebraciones festivas; el primer día del mes, “Todos los Santos”, el 11, “San Martín” (en esta fecha comenzaba en muchos lugares de España el clásico juego infantil del “trompo”) y el 30 “San Andrés”. Por eso dice el refrán: “Bendito mes, que empieza por Todos los Santos y acaba por San Andrés”. El mes de Noviembre, es también el mes de las castañas, haciéndose visibles en ciudades y pueblos los puestos de venta de este fruto, asado a la brasa del carbón y que tanto apetece comer bien caliente cuando hace frío. Algo que saben muy bien en Galicia, cuya tradicional fiesta del “Magosto” (que se celebra en “Todos los Santos” y “San Martín”)  se basa en comer castañas acompañadas del vino nuevo. Y como al olivo, y al ciprés, al castaño se le ha asociado tradicionalmente (al menos desde el siglo XVIII) con una simbología de carácter funerario, de tal manera que se pensaba que por cada castaña que se consumía el día de “Todos los Santos” y el siguiente  de Difuntos, se salvaba a un alma del Purgatorio. En la noche de almas también se hacían hogueras, como las de “San Antón” o “San Fabián y San Sebastián”, y en torno a ellas se comía y bebía, dejando al final viandas y brasas para que los muertos pudieran satisfacer su hambre y calentarse al calor de los restos de las fogatas. También, antiguamente, desde las 12 del día de “Todos los Santos”, hasta el mismo del de “Difuntos”,  las campanas de todas las iglesias de aldeas y pueblos tañían a muerto con la finalidad
Base del Cruceiro anterior, con la dedicatoria de quien
sufragó su erección. Sobre el pedestal, dos calaveras,
símbolo de la muerte, separadas por las dos tibias
cruzadas en forma de Cruz de San Andrés.- 

Foto: Luis Negro Marco
de guiar a las almas que en ese día vagaban, venidas del inframundo, para visitar a los vivos. Por eso, en el mundo anglosajón, es la “Noche de Halloween” la víspera de todos los santos, en la que los niños disfrazados (en un anticipo de la siguiente y cíclica fiesta del Carnaval) irán por las puertas de las casas pidiendo caramelos y golosinas a la pregunta de “truco o trato”, y es que hay que complacer a las ánimas para que no interfieran en el mundo de los vivos. 
De manera similar, en la cultura Cristiana, es especialmente en el día de “Todos los Santos” cuando se recuerda a los familiares difuntos, adornando las tumbas y nichos de los cementerios con ramos de flores, que simbolizan la vida. También en el mundo romano las familias veneraban a sus difuntos en un lugar reservado para ellos en las casas, con figurillas  en terracota que reproducían sus rasgos. Antes de ser aceptado el Cristianismo por el Imperio de Roma, en el siglo IV, los primeros cristianos escogieron, con preferencia para ser sepultados, la proximidad de las tumbas de los mártires, donde esperaban ser visitados con más frecuencia y ser recomendados por las oraciones de familiares y amigos a la intercesión de los testigos de Cristo triunfante en el Cielo. Pero una vez finalizaron las persecuciones religiosas, en el siglo IV, las reliquias de los mártires fueron trasladadas a las ciudades y los restos mortales de los fieles se solían depositar en las inmediaciones o incluso dentro de las iglesias, si bien, en este caso, excepcionalmente y preferentemente por privilegio y favor de Obispos, abades, alto clero, príncipes y demás personajes

notables de la sociedad.
A partir del primer cuarto del siglo XX las leyes de Salud Pública preconizanla construcción de camposantos en cada pueblo, al tiempo que se prohíben los
enterramientos fuera de 
ellos. En tiempo de la dominación musulmana de España estos lugares sagrados recibían el nombre de “Mapbara”, de donde deriva la palabra “Macabro”; de ahí el nombre de las “Danzas Macabras” o “Danzas de la muerte”, representaciones populares que desde el siglo XIV se celebraban en noches especiales, como la noche de ánimas, en las inmediaciones de los cementerios.

 Ante la certeza de la muerte y la necesidad de aprovechar la alegría de la vida (Carpe diem) bien valdría tener presente el recordatorio de los monjes medievales: “Hermanos, morir tenemos”, “Ya lo sabemos”.
Lápida en granito junto a la iglesia parroquial de Carnota (A Coruña). Hasta la primera década del siglo XX,  fueron frecuentes los enterramientos en el suelo, junto a los laterales de las Iglesias, simbolizando la cercanía hacia Cristo, cuya Luz les ayudaría a caminar hasta Dios.
Fot: Luis Negro Marco


                   

lunes, 21 de octubre de 2013

La Comunidad guineoecuatoriana de Aragón se sumó el 12 de Octubre a la gran fiesta de la Hispanidad

Guinea Ecuatorial, y la fiesta de la Hispanidad

Luis Negro Marco / Zaragoza

La "Asociación de Emigrantes Guineanos en Aragón"(ASOEGUIA) durante
su participación en la tradicional ofrenda floral a la "Virgen del Pilar" que cada
año se celebra en Zaragoza con motiva de la celebración de la festividad de la
Virgen y de la Hispanidad. Una fecha en la que también se celebra la indepen-
dencia de Guinea Ecuatorial
.- Foto: Luis Negro Marco
A día de hoy, muy pocos jóvenes españoles en edad escolar sabrán que un pequeño país del África Central (de algo más de 28.000 kilómetros cuadrados de extensión –un tercio menor que la de Aragón- y alrededor del millón de habitantes) llamado Guinea Ecuatorial, es el único país del continente africano cuya lengua oficial es el español. Menos aún sabrán que este hecho se debe a que Guinea Ecuatorial, fue no solo colonia española de África, sino que integró dos de sus provincias: Río Muni (parte continental de Guinea Ecuatorial) y Fernando Poo (parte insular, cuya capital era Santa Isabel –hoy Malabo-), estando además las islas de Corisco, las Elobeyes y Annobón (isla por cierto donde son frecuentes, entre los de otras ciudades españolas, los apellidos “Zaragoza”, “Teruel” y “Huesca”).
 En la actualidad, todo cuanto hay en Guinea recuerda a España., comenzando, por supuesto, por la lengua, pero también por la arquitectura, y la religión católica (Guinea cuenta con tres sedes obispales, tres catedrales y una hermosa basílica en Mongomo dedicada a la Purísima Concepción). Y esta
Basílica de Mongomo, inaugurada el 8 de Diciembre de
2011, durante el pontificado de Benedicto XVI, y que
está  dedicada a la "Purísima Concepción". La de Mongomo
es una de las 8 Basílicas actualmente existentes en África
.
Foto: Luis Negro Marco
remembranza de todo lo guineano respecto a España se constata de modo especial en la capital del país, Malabo, cuyo urbanismo reticulado de clara reminiscencia española, jalonado de iglesias y casas con amplios patios interiores y balcones en forja se edificaron en la más pura tradición andaluza o castellana. Del mismo modo, son todavía centenares los funcionarios, estudiantes y militares guineanos que realizan sus estudios superiores en Madrid, Barcelona, e incluso Zaragoza, de manera que se sigue manteniendo entre España y este país africano un sólido cordón umbilical de cooperación y amistad.
 Guinea Ecuatorial alcanzó su independencia en una fecha emblemática en el devenir de la propia Historia de España, porque fue el 12 de Octubre (Día de la Hispanidad) del año 1968. El entonces ministro de Asuntos Exteriores español, Manuel Fraga, se desplazó hasta Guinea Ecuatorial, a la ciudad de Bata, para formalizar oficialmente el traslado de poderes. Desde entonces el 12 de Octubre es el día de la Fiesta Nacional del país, al igual que lo es de España, y su  bandera de tres franjas (en verde, blanco y rojo) está inspirada directamente en la que los españoles dieron a la ciudad de Bata.
 Este 12 de Octubre de 2013 se cumplen los 45 años de la Independencia de Guinea Ecuatorial, constituido en un país emergente, merced a sus recursos petrolíferos, madereros y  a su enorme
Grupo mixto de zaragozanos y zaragozanas ataviados con el traje regional,
y de guineanos y guineanas, durante sdu participación en la Ofrenda Floral
 a la Virgen del Pilar, el día 12 de Octubre
.- Foto: Luis Negro Marco
potencial turístico, un verdadero tesoro aún por descubrir. Los niños y jóvenes estudiantes guineanos estudian en sus escuelas la misma lengua, historia, y literatura que cualquier escolar español, incluso en la selectividad, puesto que los programas y el sistema educativo preuniversitario guineoecuatoriano es muy similar al español. Y el 23 de Abril (festividad de San Jorge, Patrón de Aragón, y Día del Libro por el aniversario de la muerte de Cervantes) Guinea celebra esta fecha tan señalado para las letras hispanas con certámenes, y concursos literarios inter-centros en todo  el país, con el objetivo de incentivar la lectura, especialmente, entre los niños y jóvenes. Quizás sea por este interés por lo que Guinea cuenta con un buen número de brillantes escritores de lengua hispana, comenzando por la actual ministra de Cultura, Guillermina Mekuy, autora, entre otros, de un extraordinario libro (editado por “Temas de Hoy”) titulado “Tres almas para un corazón”, en el que
La Comunidad guineoecuatoriana residente en Zaragoza
 incluso los más jóvenes, vivió con alegría y júbilo la Fiesta
de la Hispanidad del pasado 12 de Octubre
.- Foto: Luis Negro
aborda con rigor y sensibilidad  el tema de la poligamia, legal en Guinea Ecuatorial. Pero hay también otros grandes escritores como Donato Ndongo Bidyogo, autor de una interesante antología de la literatura guineana (cuyo primer autor fue considerado durante muchos años Daniel Jones Mathama, con su libro: “Una lanza por el boabí”, si bien este mérito es de Leoncio Evita que en 1953 dejó impresa la obra: “Cuando los combes luchaban). Entre los grandes escritores guineoecuatorianos del momento destacan también Maximiliano Nkogo Esono, autor de un divertido libro: “Ecos de Malabo”; José Fernando Siale Djangany, con su “Retrato de un infiel”, en el que recrea un mundo peculiar dominado por cierto realismo mágico africano; y una joven y prometedora promesa de gran talento: Recaredo Silebo Boturu (1979) que recientemente publicaba un entrañable libro: “Luz en la noche”, recopilatorio de poesía y teatro. Y es que Boturu es el director de la compañía teatral “Bocamandja”, que ha puesto en escena obras de carácter social de gran aceptación, representadas no solo en Guinea sino también en España y otros países de África y Europa.
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 La presencia guineoecuatoriana en Aragón se manifiesta principalmente en la capital, Zaragoza. Una ciudad muy especial para el país africano, pues la catedral de la ciudad de Bata, la capital continental, está dedicada a la advocación de Santiago y a la llegada de la Virgen del Pilar a Zaragoza, tema escultórico central de su altar mayor, cuya nave central 
Imagen que representa la gran amistad existente entre la
Comunidad guineoecuatoriana residente en Aragón y la
población aragonesa.
- Foto: Luis Negro Marco
está coronada por la leyenda: “bendita y alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal a Zaragoza”. Es por ello que en Zaragoza existen dos coros guineoecuatorianos muy conocidos 
no solo en su país sino también en España: El primero,  es el “Coro religioso Cristo Rey”, con once años de antigüedad, que todos los domingos ameniza con sus cánticos la misa que se celebra en la parroquia de Santo Dominguito de Val, en Zaragoza.: El segundo es el “Coro Antorcha de Zaragoza”, integrado por treinta mujeres guineoecuatorianas residentes en Zaragoza, creado a instancias del gran escultor guineoecuatoriano Leandro Mbomio (fallecido en 2012) con  motivo de la Expo-2008 y que acaba de sacar su segundo disco (después del gran triunfo que consiguió el primero) con las mejores y más exuberantes músicas y danzas africanas.Y no hay que olvidar que ha sido también una aragonesa, Luz Gabás, actual alcaldesa de Benasque,
La basílica del Pilar, símbolo mundial de "La Hispanidad" es muy represen-
tativa de la religiosidad y cultura del pueblo guineoecuatoriano, al igual que lo
es de España y de todos los países de habla hispana.. E la imagen: "El Coro
Antorcha de Zaragoza", bailando en la plaza del Pilar de Zaragoza, el 4 de
Julio de 2013
.- Foto: Luis Negro Marco

quien convirtió su libro “Palmeras en la nieve” (que recrea una historia de amor y aventura de unos aragoneses emigrados en la Guinea Española) en el número uno de ventas en España durante muchos meses, a partir de su lanzamiento a comienzos de 2012; una obra que además pronto será llevada al cine, lo que demuestra el gran interés que despierta entre el público el poco conocido pero rico e intenso pasado que une a España y Guinea Ecuatorial. Por ello, y porque no hacen falta más pruebas de la Hispanidad de Guinea Ecuatorial, se debería subsanar un olvido, que es el siguiente: entre las banderas que hacen honor a la Hispanidad, en torno al altar de la Virgen en la Basílica del Pilar de Zaragoza, están presentes todas las banderas de las Republicas de habla hispana y que fueron colonia de España, pero incomprensiblemente falta una, que es la bandera de Guinea Ecuatorial, República que fue no solo colonia, sino incluso, provincia española. Es fácil poner remedio a ese olvido, tan solo, colocando en ese emplazamiento de la Hispanidad, junto a las demás, la bandera de Guinea Ecuatorial.