miércoles, 30 de julio de 2014

Histórica Cumbre en Londres contra la violencia sexual como arma de guerra


Portada
http://www.lagacetadeguinea.com/201/09.htm
Cumbre contra la violencia sexual en los conflictos armados
La Presidenta de la Comisión de la Unión Africana, Nkosazana Dlamini Zuma encabezó la delegación de la Unión Africana en la “Cumbre Mundial de Londres” (celebrada entre los días 10 y 13 del pasado mes de junio), con el objetivo de establecer las leyes necesarias para poner fin a violencia sexual en los conflictos armados, y considerar las violaciones sistemáticas de mujeres en las guerras como un Crimen contra la Humanidad. A partir de ahora, los autores de estos crímenes serán llevados ante la Justicia de los Tribunales Penales Internacionales en los que serán juzgados como responsables de un delito contra la Humanidad.

Luis Negro Marco / Muxía

Dlamini Zuma (quien estuvo acompañada en la cumbre de Londres por la senegalesa Bineta Diop, nombrada en enero de 2014 “Enviada Especial de la Unión Africana para la Mujer, la Paz y la Seguridad”, y que en 1996 impulsó la fundación panafricana “Femmes, África, Solidarité”) manifestó que es necesaria una mayor sensibilidad y compromiso político por parte de la comunidad internacional en este asunto tan grave para la dignidad de la mujer.
Y es que cada año se contabilizan por milloones las mujeres (muchas de ellas niñas, y aunque en menor medida, también hombres) víctimas de la violencia sexual, una devastadora y programada arma de guerra que atenta muy gravemente contra la dignidad y la moral humanas. Este tipo de delito de lesa humanidad sigue prodigándose día a día en numerosas guerras, como las actuales de Siria, Irak, o República Centroafricana, pero también en conflictos puntuales, como los secuestros de niñas y mujeres protagonizados recientemente en Nigeria por el grupo radical armado Boko Haram.
Las violaciones son un arma de guerra que se debe erradicar
A lo largo de esta cumbre, la necesidad de elaborar una serie de de leyes concretas contra la violencia sexual, fue una de las demandas planteadas por la Presidenta de la Unión Africana. Una reivindicación también compartida por la actriz norteamericana Angelina Jolie (quien ostenta el cargo de “Enviada Especial del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados”) quien considera un mito que las violaciones sean consecuencia inevitable de los conflictos. La actriz expuso en su intervención con claridad meridiana, que las violaciones en los conflictos armados no tienen tanto
La actriz estadounidense Angelina Jolie abraza, durante la reciente Conferencia de Londres, a  la periodista Neema Mamadamu, de la República Democrática del Congo, cuyo trabajo por la reconciliación y la paz  en su país tras la guerra de hace 16 años, ha sido mundialmente reconocido
que ver con el sexo como con las decisiones de quienes ostentan el poder de la guerra, para humillar y destrozar la dignidad de sus oponentes, en un acto de exterminio. Jolie sostiene que “las violaciones son un arma de guerra” y al igual que las armas de destrucción masiva, deben ser erradicadas. Y de momento hay motivos para la esperanza, pues la declaración final de la cumbre fue ratificada por 148 países, suscribiendo en ella el compromiso firme de poner fin a la violencia sexual en los conflictos armados. Una propuesta de Resolución, por otra parte, ya expresada también por la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2013.
Un fondo internacional de ayuda a las víctimas
Por su parte, el ministro de Exteriores británico, William Hague recordó que la violación de mujeres y niñas en las diferentes guerras habidas en el mundo a lo largo de las dos últimas centurias, es uno de los grandes crímenes contra la Humanidad de los siglos XX y XXI, y que, pese a los avances en la conquista de nuevos derechos para las personas, se sigue aún ahora usando de forma deliberada y sistemática. Hague terminó afirmando que “solo un hombre débil abusa de las mujeres”.
Finalmente, señalar que los dos logros más importantes de esta cumbre han sido, el refuerzo del marco jurídico internacional para luchar contra la violencia sexual en los conflictos armados, y la consolidación del fondo económico mundial de apoyo a las víctimas, al que el Reino Unido donará 7,4 millones de euros, que se sumarán a los otros 173 millones ya existentes.
 La doctora sudafricana Nkosazana Clarice Dlamini-Zuma (nacida en Natal en 1947) fue elegida el 15 de julio de 2012 como Presidenta de la Comisión de la Unión Africana, primera mujer en ocupar dicho cargo. Su presente en la pasada Cumbre celebrada en Londres, fue de las más destacadas.
  
En la clausura de esta crucial Cumbre de Londres, que tuvo lugar el 13 de junio, estuvo presente el Secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, quien en su discurso manifestó que “la violencia sexual en la guerra es una mancha en la conciencia del mundo que tiene que terminar”. La reunión fue cerrada oficialmente, en esta ocasión mediante videoconferencia, por el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon.
Como conclusión, cabría resaltar que éste internacional encuentro puede ser el extraordinario punto de partida para la construcción de un nuevo escenario internacional, donde la participación activa de la mujer en las decisiones políticas será determinante en cuanto a la resolución de conflictos y para la creación de un futuro internacional verdaderamente sostenible, fundamentado en los principios de seguridad, justicia y paz.

martes, 22 de julio de 2014

"Bisila Bokoko African Literary Project" (BBALP). Bisila Bokoko, embajadora del Liceu en Nueva York, es la promotora y presidenta de esta Fundación, sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es el de la construcción de bibliotecas en distintos países de África.


Bisila Bokoko: Un libro, una ilusión para las niñas y niños de África



Bisila Bokoko African Literacy Project


Valenciana de nacimiento, aunque ciudadana del mundo, a sus cuarenta años, Bisila Bokoko es el vivo ejemplo de la esencia del mestizaje. Sus padres, naturales de Guinea Ecuatorial, se trasladaron a España siendo aún muy jóvenes. Tras Licenciarse en Derecho y Económicas, en 1999 consiguió una beca y al año siguiente fue destinada a Nueva York donde, con tan solo 26 años, desempeñó el cargo de Marketing Manager del IVEX. Allí en la “Gran Manzana”, se casó, fijó su residencia, y tuvo sus dos hijos. En  2012 decidió crear su propia empresa, especializada en facilitar las actividades comerciales entre empresas de Europa, América y África, y en 2013 su nombre figuró en la lista de las 10 mujeres españolas más influyentes en los Estados Unidos. Desde el pasado mes de marzo, es la embajadora del Liceu de Barcelona en Nueva York. Comprometida con los Derechos de la Infancia, en 2012, creó una Fundación sin ánimo de lucro, cuyo objetivo se centra en la construcción de bibliotecas, destinadas principalmente a niños y jóvenes, en diversos países de África y América Latina. La Fundación recibe el nombre de “Bisila Bokoko African Literacy Project” (BBALP), siendo Ghana el primer país en el que miles de niños se han beneficiado ya de su proyecto. 






jueves, 17 de julio de 2014

Cuento: "Diálogo entre el Volcán y el Pozo ciego" (Parte II)

CUENTO POR ENTREGAS

"Diálogo entre el volcán y el pozo ciego"

(II) On the road

Era un día de finales de junio de 1992. Nos habíamos citado en “El Universal” de Zaragoza, al lado de la plaza de San Francisco, junto a la Universidad de Zaragoza, aquella que fundara ya en el siglo XVI el clérigo de Fonz, Pedro Cerbuna Negro. Una discretísima estatua en bronce,
Luis Negro Marco 
Ribadesella do Eume
semioculta tras un seto, recuerda, junto a la Facultad de Filosofía y Letras, la figura del meritísimo oscense. “El Cerbuna”, el Colegio Mayor de la Universidad, lleva también su nombre, pero a buen seguro que serán muy pocos los universitarios inquilinos de la residencia quienes podrán decir el porqué del nombre del edificio que les proporciona alojamiento, comida y bienestar. Gabriel Sopeña llegó con su disco bajo el brazo: “Otro lugar bajo el sol”, con un gallo en su portada. Me habló de Jack
 kerouac y de la generación Beat de la juventud americana de los años cincuenta. "Anagrama" acababa de editar una nueva edición del libro que marcó a toda la generación: “En el camino” ("On the road"). El disco iba acompañado de todas las letras de las canciones y alguna cita bíblica. Una, del Eclesiastés: “Encontraré otro lugar bajo el sol”. Esa era la esencia de la generación Beat. Recorrer cada día en un viejo Chevrolet las infinitas carreteras de los desiertos californianos; viajar de Este a Oeste por los Estados Unidos. Deambular, conocer, cada día a personas diferentes; trabajar dos o tres jornadas hasta recaudar lo suficiente para la gasolina; decir adiós y continuar el viaje. Escapar de la cárcel del afecto y la morriña, como quien es consciente de que no puede haber en la vida mayor estabilidad que la que proporciona el cambio constante. Al fin y al cabo ¿no es lo que ocurre con nuestro propio Planeta? ¿Qué sería de la vida si 
la Tierra dejase de girar a 30.000 kilómetros por hora alrededor del Sol? ¿No es precisamente este movimiento constante el que proporciona estabilidad a nuestras vidas? La rutina diaria, exenta de la esencia del amor, no es el mundo real, sino el de la ficción construida con los ladrillos de la ignorancia, y amalgamada con el cemento de la pusilanimidad. “On the road again”,  el clásico de la carretera de Willie Nelson. Siempre es agradable escuchar esa canción. Rock amable con la esencia del blues negro africano.  Si lo pensamos bien, aquello a lo que llamamos nuestra identidad, y nuestras tradiciones, no serían nada sin la diversidad que las conforman. Y los estudios genéticos lo corroboran. Incluso nuestro ADN es muy similar al de una lombriz, y en caso de trasplantes, ciertos órganos de los cerdos no generarían en nosotros ningún rechazo en casos de vida o muerte. Y si así ocurre entre nosotros, los humanos y el resto de especies animales del planeta, cuánto más entre la Humanidad. Necesitamos estar en la carretera para sentir la alegría de vivir. Y aquí viene otra de las grandes paradojas de nuestra existencia: No precisamos salir de casa para estar “en el camino”, es decir, para experimentar nuestro diario peregrinar hacia nuestra meta. Basta con tener la consciencia de que por el mero hecho de existir, las personas somos

infinitamente felices, y que nuestra infelicidad radica, precisamente, en no ser conscientes de nuestra innata felicidad. Camino y consciencia, peregrinaje y sabiduría, acciones y bondad, en suma, Verdad y Amor. Ahí está la clave que sostiene la bóveda de nuestras catedrales personales. Pues cada persona, desde el momento en que nace es en sí misma un templo de la divinidad. Nacemos pues, con una responsabilidad: la de ser felices. Y estamos dotados de una herramienta fundamental para llevarla a cabo: la libertad. Responsabilidad implica respeto por nuestro hermoso templo, es decir, por nosotros mismos. Y la libertad sería imposible sin la sabiduría. No la de los
Azul, amarillo, verde, ocre y rojo. Cielo, tierra y vegetación
Foto: Luis Negro Marco
libros de texto, sino la del sentido común. Aquella que nos hace ver con claridad que nuestra libertad termina, justo donde empieza la de quien tenemos a nuestro lado, y que nuestras relaciones (las personas no seríamos nada sin la sociabilidad) deben fundarse en el respeto y la tolerancia. ¡Vaya! ¡Pero este cuento que ya va por su tercera página, lleva por título “
Diálogo entre el volcán y el pozo ciego” y… parece que aún no se ha hablado nada en él ni de volcanes ni de pozos ciegos… ¿O quizás sí?... Por cierto, el cuento comenzaba también con un libro comprado en un rastro de antigüedades en Santiago de Compostela. Y… hasta ahora aún no he citado el titulo del libro que fue impreso en 1833: “Las ruinas de mi convento”.                              CONTINUARÁ...                                                                        

martes, 15 de julio de 2014

Cuento: "Diálogo entre el volcán y el pozo ciego" (Parte I)

CUENTO POR ENTREGAS

"Diálogo entre el volcán y el pozo ciego"

(I) Un día en Compostela

Luis Negro Marco / Ribadesella do Eume


Hace unos días, repasando entre los miles de libros de mi biblioteca, me topé con un título que me llamó poderosamente la atención: Se trataba de una rara edición que adquirí hace ya diez años en el rastro de antigüedades y libros antiguos que cada sábado se abre en la plaza de Cervantes de Santiago de Compostela, junto a la catedral.  Recuerdo que en cuanto lo vi, supuse que algo extraño y apasionante se escondía entre sus páginas. De pequeño formato, aunque voluminoso, y bien encuadernado. Las tapas, de grueso cartón, estaban forradas en un brillante papel de guaflex (muy raro para la época en que fue editado, lo que daba muestra de su valor)  en color marrón caoba. Sus hojas, en papel de cuarto y a imitación del apergaminado, eran de tacto grueso y presentaban el característico color amarillento que solo otorga el paso de los siglos. Sí, aquel libro tenía grabada la fecha de 1833. El mismo en el
Magia y misterio. Las néboas santiaguesas hacen dós
cruceiros fantasmagóricas alegorías que estimulan la
imaginación hacia mundos ignotos en los que reina la
fantasía. Lo mismo sucede al adentrarnos en la siempre
sugerente invitación que implica la lectura de las páginas
de un libro. Más aún si se trata de una rara edición... 

                                                     Foto: Luis Negro Marco
que falleció Fernando VII y en el que (provocada tras su muerte por la legitimidad al trono de España) comenzó la primera de las tres guerras carlistas que a lo largo del siglo XIX desangraron al país. Y aquel libro, precisamente, había pertenecido a un destacado general del Carlismo; Manuel María del Carmen Marco, natural de un pequeño pueblo de la provincia de Teruel, Torralba de los Sisones, a orillas de la mágica y misteriosa laguna de Gallocanta. Un lugar donde los druidas celtas, primero (hace más de dos mil años) y las brujas, después, a finales del siglo XVI, se reunían, llegadas de los más recónditos lugares de la redolada, para celebrar sus secretas ceremonias. En la primera página de aquel pequeño pero intenso libro, la de cortesía, se hallaba el ex libris del general, en el que figuraba su firma, legible, apoyada en el lema: “
Historia magíster vitae est”, y las letras y números romanos entrelazadas: C. VII (Carlos VII). Pregunté por su precio, y me quedé sorprendido: “ocho euros”. No lo dudé y pagué al contado al librero, quien, al tiempo que me entregaba "la joya literaria" dentro de una bolsa de plástico, introducía en una caja de latón, y sin reparar en mí su mirada, sus pingües ganancias. Antes de volver a casa para deleitarme con la lectura del libro, y como acostumbro, de vez en vez, me escurrí entre las callejuelas que cortejan a la catedral compostelana. Hasta que desemboqué (no sin intención, claro está) en la taberna del “Gato Negro”. Allí, sobre la eterna barra de formica, recliné mi codo, y con la mirada llamé la atención del dueño, quien en seguida me atendió. “Unha cunca de viño blanco, por favor”.
Aquel libro había pertenecido a un afamado general
carlista que había participado en las tres guerras
civiles que asolaron a España durante el siglo XIX.
Manuel María del Carmen Marco, había nacido en
la localidad turolense de Torralba de los Sisones.
Murió pocos años después de acabada la III Guerra
Carlista, en las postrimerías de la decimonónica
 centuria que marcaría el destino actual de España.-

Foto: Archivo: L.N.M.
Marchando, con  una tapa de sardinha en lata con pemento vermello picante e pan de trigo dó lugar
”. Pido “El Correo”. La portada está manchada de huellas de aceite de sardina. Y las hojas rezuman un olor a húmedo y alcohol de vino y fritanga de raxo. Tomo un sorbo de la taza y antes de que se cuele por mi gaznate, bamboleo el trago entre mis mofletes. ¿barrantes, ribeiro? La verdad es que me da igual. Me gusta el ambiente de las tascas santiaguesas. Tienen el sabor de antaño, de un pasado no tan lejano pero que se va difuminando, como los hermosos frescos en las paredes de los monasterios abandonados. Ruinas de antaño. Edificante destrucción ilustrada que hizo de la religión cristiana la  amenazante tarasca del progreso. Necia labor desamortizadora que convirtió a los ricos liberales y potentados tradicionalistas en señoritos y caciques, y a los campesinos en siervos. Apuro la taza y salgo a la rúa do Franco, en dirección a la plaza del Obradoiro. Allí, un numeroso grupo de jóvenes Scouts portugueses, que acaban de hacer el Camino, lucen orgullosamente sus insignias, banderas y estandartes y entonan en corro canciones de campamento. Como dijo Baden Powell, ¡”Siempre listos”!. Mis pies van más deprisa que mi mente y me llevan en volandas hacia la iglesia de San Francisco, y de allí, tras empinada cuesta abajo, hasta el lago del Auditorio. Una vez en su orilla, en un rincón del estanque, una pareja de cisnes se afana en la lección de arquitectura diaria que ofrecen a los asombrados viandantes: Están construyendo un nido enorme para su prole hecho de ramas, plásticos y desechos, que han modelado, en magistral forma circular, a golpe de pico y cuello. Mientras la hembra da calor, indiferente, a los huevos, el macho, a su lado, y en dirección contraria a la de su compañera, otea los alrededores de su obra en busca de cualquier elemento flotante que pueda servirle para acabar de terminar su magnífica vivienda. Sin darme cuenta, me he quedado mirando, medio boquiabierto, a este par de prodigios de la naturaleza, pensando en lo poco que valoramos a las aves que ni hilan ni tejen, pero que nos superan en tesón y confianza ante las adversidades de la vida, haciendo de la basura un hogar de belleza. Enfrascado en estos pensamientos, y con la bolsa que contiene mi joya literaria en mi diestra, he llegado hasta la carballeira dedicada a José "Zeca" Afonso". Portugués, su canción "Grándola Vila Morena", fue la señal (una vez difundida por la radio) para que los militares del país dieran comienzo a la "Revolución de los Claveles". Un símbolo por cuanto los civiles se echaron a las calles y las mujeres ponían claveles en los cañones de los fusiles de los soldados, trocándolos por las balas.  Y mientras atravieso la carballeira dedicada a "Zeca" Afonso, pienso: ¿cuántos años tendrán los venerables robles  que dignifican con su presencia y frescura mi caminar? ¿doscientos años, quizás trescientos? ¿Durmieron ya bajo la sombra de sus hojas y ramas los cansados soldados de Napoleón una vez hubieron vencido en A Coruña a las  tropas inglesas -los Green Jackets del general Moore?...  
          CONTINUARÁ.-    Próximo Capítulo: On the road         

viernes, 11 de julio de 2014

11 de julio, Europa celebra a su Patrón, San Benito

Ora et labora: San Benito, patrón de Europa

El Periódico de Aragón. Noticias de Zaragoza, Huesca y Teruel

Luis Negro Marco / Historiador y periodista

 San Benito, considerado como el primer legislador de los monjes de Europa, nació en Nursia, ciudad italiana de los montes Sabinos, en torno al año 480, y murió en  la también italiana abadía de Montecasino –que él mismo fundó–, en el 547. Perteneciente a una familia patricia, en su adolescencia fue enviado por sus padres a estudiar a Roma; hasta que en torno al año 500 decidió abandonar las aulas de la Ciudad Eterna, “conscientemente ignorante y sabiamente indocto”, como de él dirá, años después de su muerte, su biógrafo, el Papa Gregorio Magno (540-604), el primer santo Papa benedictino.
 A partir de entonces San  Benito decidió llevar en Italia una vida de eremita, buscando la soledad en un valle olvidado, excavado por el fragor de las aguas del Anio, próximo a la ciudad de  Subiaco. Posteriormente, en el año 525, se dirigió al sur de Italia, hacia la región de Campania. Allí, en el excelso monte Casino (y en el mismo lugar en el que se levantaba un templo dedicado al dios Apolo), fundó el monasterio que lleva su nombre, Montecasino. El monasterio se haría tristemente célebre cuando, durante  la II Guerra Mundial, fue bombardeado y destruido por la aviación aliada, en el transcurso de las batallas que en sus
proximidades se desarrollaron en el mes de febrero de 1944. La abadía de Montecasino (reconstruida por el Estado italiano una vez finalizada la guerra) fue el lugar en el que el santo de Nursia escribió La Regla de los Monjes” (o “Regla de San Benito”), en la que logra conjugar brillantemente el talento del Derecho romano con la tradición oriental de los monjes de Egipto, Palestina y del Asia Menor.  San Benito no aspiró con su obra a la originalidad, ni a fundar una nueva Orden, sino tan solo a que sus monasterios (los doce por él establecidos) tuviesen una norma fija de vida en medio de la fluctuación y debilidad legislativa que reinaba en el continente europeo desde la caída, en el año 476 del Imperio de Roma. Pero la Regla de San Benito nació con una clara vocación universal (autores como el teólogo inglés Frederick Dudden –1874-1955–, se refirió a ella como “monumento insuperable del arte legislativo por su perfección, simplicidad y adaptabilidad”), siendo, quizás, el hecho histórico más trascendental de toda la Edad Media, al articular, por vez primera, la idea de Europa.  El propio Carlomán, tío del Emperador Carlomagno  (747-814) fue clérigo de Montecasino, donde murió y fue enterrado. Y es que, precisamente, la Reforma de San Benito, fue a su vez, uno de los ejes en torno a los que Carolus Magnus forjó la estabilidad de
Europa, al crear un imperio germánico romano en Europa occidental, que tenía como finalidad rechazar la doble invasión que amenazaba a la cristiandad en Europa: la del Este (daneses, eslavos y avaros) y la del Sur, representada por los musulmanes, quienes desde el año 711, dominaban la práctica totalidad de España.

 Asimismo,  fue en el convulso y crucial –para el devenir de Europa– siglo VIII, cuando comenzaron las peregrinaciones jacobeas a Santiago de Compostela. Una ruta de peregrinación que posibilitó la expansión del cristianismo hacia los confines del oeste europeo (Finisterre) y que fue posible, en buena medida, a la unión monástica que San Benito propició con su Reforma legislativa. De este modo, a comienzos del siglo IX, todos los monasterios de Italia, Alemania, Francia, Inglaterra, y norte peninsular, habían adoptado sus Constituciones. Un hecho transcendental, por cuanto el cristianismo, a falta de otros referentes de cohesión global, se convertirá, en la Europa altomedieval en la “Verdad fundamental” sobre la que afianzar su unión y articular su identidad. De este modo, Roma se convirtió en el eje gravitacional de la Europa cristiana, entre los polos opuestos de Jerusalén, al Este, y Santiago, en el extremo occidental del continente. De ahí la importancia del Camino de Santiago, cuya ruta de peregrinación fue a su vez la vía a
través de la que se consolidó la idea de Europa. Un hecho que no hubiese sido posible sin la determinación política del emperador Carlomagno, y el impulso de la reforma eclesiástica de San Benito. El marco legal monástico por él redactado, fue unánimemente aceptado y su puesta en práctica animó a la fundación de abadías, parroquias, hospitales y hospicios de caridad. Pero también contribuyó a la mejora de las redes viarias transnacionales con el fin de propiciar las peregrinaciones, y con ellas, la actividad comercial entre los distintos reinos de la cristiandad.  A esta época corresponde también la construcción de las sobrias y hermosas catedrales románicas, expresión máxima de arte arquitectónico, suntuario, escultórico y pictórico. Y al mismo tiempo, los monjes, en sus bibliotecas, se afanaban en  traducir, letra a letra, las mejores obras de la ciencia y filosofía del mundo antiguo, convertidas en códices miniados  que constituyen, hoy en día, auténticas e insuperables joyas literarias de la sabiduría y el arte.
  Pero San Benito no solo fue reformador de la fe sino también de la razón europea, es decir de los valores sociales que sustentarían desde entonces la conciencia general de los europeos. Y es que
para él, al buen cristiano no le basta la fe, ni la oración, pues ambas estarían muertas sin las obras buenas. De ahí su lema: “Ora et labora” –Reza y trabaja–. “Obras, obras”, repetirá  también en el siglo XVI la mística Santa Teresa de Jesús. Los monasterios, por tanto, eran para San Benito lugares de peregrinación espiritual, verdaderos “Caminos del Reino”, y como tales, escuelas globales de formación que imitan, pero también transcienden, las “Sjole” de la Grecia antigua.
Por todo lo anterior, en 1964, el Papa Pablo VI proclamó a San Benito (cuya festividad se celebra el 11 de julio) patrón de Europa, mientras que el Camino de Santiago ­–cuya articulación fue posible gracias a la Constitución eclesiástica del santo italiano– se constituía en “Itinerario Cultural Europeo”. Así, en palabras de san Juan Pablo II, en su “Carta sobre las peregrinaciones”, de 1999: “La peregrinación constituye una invitación a adentrarse en lo infinito, teniendo como meta la llegada a un lugar sagrado que, como tal, permite un encuentro con lo divino en un grado de intensidad mayor del que normalmente se puede apreciar en la inmensidad del Cosmos”. Y Europa, es el Camino.

jueves, 10 de julio de 2014

El amor de Dios a través de la Educación y la Familia: El "Yes, we can" de la Pedagogía Calasancia del Padre Cesáreo Tiestos Loscos, fallecido en Nicaragua el pasado día 2 de julio




Cesáreo Tiestos Loscos, sacerdote y pedagogo escolapio, falleció el 2 de julio, a los 79 años de edad, en Nicaragua  

Nacido en  la zaragozana localidad de Belchite en 1936, fue el impulsor en 1967, del “Instituto Calasancio de Ciencias de la Educación” (ICCE), pionero en el panorama educativo español 



Luis Negro Marco / Santiago de Compostela

Decía que su vida fue como una película corta, no obstante sus casi, intensamente vividos, ochenta años. El Padre Cesáreo Tiestos nació en Belchite el 11 de marzo de 1936. Localidad y fecha indisolublemente unidas a la trágica  guerra civil española. Su padre falleció cuando tenía dos años, y su madre, el mismo día en que cumplía los diez. Unos hechos que, sin duda marcaron para siempre el alma de  aquel niño de eterna juventud de la que siempre hizo gala el Padre Cesáreo Tiestos. Su primer contacto con la Escuela Pía se produjo cuando tenía diez años, al ingresar en “la cuarta de gratuitos” del colegio de Santo Tomás, en Zaragoza. Hasta que un buen día les dijo a sus tíos: “yo quiero ser escolapio”. En el Postulantado tuvo de maestro al inolvidable Padre Augusto Subías, quien le inculcó el deseo de aprender y saber para comprender el sentido de la vida y la existencia humana. Tras cursar Magisterio y Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, el Padre Tiestos fue ordenado sacerdote escolapio y destinado a Roma como formador. Fue allí donde profundizó en el carisma del santo aragonés, José de Calasanz (fundador de las Escuelas Pías) como pedagogo y reformador de la sociedad de su tiempo quien, en 1597, abrió la primera escuela popular y gratuita del mundo. De manera que guiado por el mismo espíritu educativo del santo de Peralta de la Sal, el Padre Tiestos fue el impulsor, en 1967, del ICCE (Instituto Calasancio de Ciencias de la Educación), pionero entonces en España. Así hasta que en agosto de 1971, fue destinado a Puerto Rico, donde asumió la dirección de la Universidad Católica y la superintendencia de las Escuelas Católicas del país centroamericano. En 1981, cuando el Padre Tiestos gozaba ya de un gran prestigio como pedagogo en Centroamérica, sintió que debía dar un nuevo giro a su vida. Así, en 1986 le decía a su Padre General de las Escuelas Pías: “Padre, llevo veinticinco años como escolapio sirviendo a los más ricos; déjeme otros veinticinco sirviendo a los más pobres”.  Fue así como el sacerdote de Belchite iniciaría una brillante nueva etapa en Ecuador. Primero, en la Amazonía, ayudando a las misiones que allí tenían los Padres Dominicos, y después como fundador de la Radio Católica de la Diócesis de Santo Domingo de los Colorados. Durante este tiempo ocupó además los cargos de Vicario de Educación,  y el de Director del Instituto Internacional de Teología. Asimismo, en Ecuador (en el distrito de Santo Domingo de los Tsáchilas), el Padre Tiestos fundó dos escuelas, el colegio “Calasanz”, y dos parroquias escolapias, siendo asimismo el fundador y  director de varias publicaciones centradas en la investigación y el desarrollo de la Pedagogía como factor determinante en la Educación. Finalmente, el Padre Cesáreo Tiestos cumplió su deseo de morir habiendo dedicado su vida a los pobres, y como él mismo dejó escrito, encontró en Ecuador “la manera definitiva de servir a Dios”.

(El Padre Cesáreo tiestos Loscos, nació en Belchite el 11 de marzo de 1936, y falleció en Nicaragua el 2 de julio de 2014)

jueves, 3 de julio de 2014

Israel Sanmartin, doctor en Historia y profesor de la USC. Realizó su tesis doctoral entorno al controvertido libro que Francis Fukuyama publicó en 1992, sobre "el Fin de la Historia"

Israel Sanmartín ahonda en el debate sobre “el fin de la Historia

El historiador y profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, Israel Sanmartín  Barros
Israel Sanmartín, Doctor en Historia por la Universidad
de Santiago de Compostela, y profesor, a su vez en la
USC, realizó su tesis doctoral en torno a las tesis de ins-
piración neoconservadora (Neocón) que propugnan el fin
de la Historia
.
- Foto: Luis Negro
(A Estrada,  1971), realizó en la USC su tesis doctoral, con un tema tan interesante como polémico. Todo empezó en el intenso 1989, año en que se produjo la caída del Muro de Berlín, las matanzas de estudiantes chinos en la Plaza de Tian Anmén, y año en el que se produjo el desmoronamiento de la Unión Soviética. Fue entonces, cuando la NBC alardeaba de estar, por vez primera, "transmitiendo la Historia en directo".  Fueron años en los que surgieron los gurús clamando que lo que en realidad estaba ocurriendo es que se había producido "el final de la Historia". Y entre estos gurús destacó un hasta entonces poco conocido politólogo, asesor del Presidente Ronald Reagan (finalizó su mandato presidencial a finales de enero de 1989) quien escribió un controvertido libro: "La Historia ha muerto". Y precisamente, fue éste el asunto que abordó Israel Sanmartín a través de su  gran tesis doctoral: “El debate Fukuyama y el futuro de la Historia”, un trabajo de 1.700 páginas, bajo la dirección del profesor Carlos Barros, profesor de Historia de la Universidad de Santiago de Compostela. Con Israel Sanmartín hablamos acerca de la influencia que las tesis del “gurú” norteamericano, de origen japonés, Francis Fukuyama, pueden estar aún ejerciendo en nuestra sociedad actual.

  (La siguiente entrevista al Doctor en Historia Israel Sanmartín, fue realizada en 2005) 
   
Luis Negro Marco / Santiago de Compostela

¿Quién es Francis Fukuyama?
 Francis Fukuyama  es un intelectual norteamericano de origen japonés, nacido en Chicago en 1952. Fue asesor de los presidentes Ronald Reagan, George Bush padre y también del actual presidente de la Casa Blanca.  Apoyó la invasión de Irak. Pero el nombre de Fukuyama saltó a la primera página del panorama internacional tras la publicación, en el verano de 1989, de un polémico artículo: “¿El final de la Historia? ”. La intencionalidad política de este artículo (que en 1992 se convertiría en libro, con el título de “El final de la Historia y el último hombre”) era la de legitimar la democracia liberal y tenía el propósito de universalizar el sistema económico capitalista. La divulgación, poco antes de la caída del Muro de Berlín y del régimen del dictador Ceaucescu en Rumanía (a finales de 1989) que preludiaban el fin de la Guerra Fría, y de la URSS, contribuyeron al éxito de las tesis que Fukuyama proclamaba. Se convertía así en una especie de profeta.
Pregunta: ¿Es por tanto Fukuyama, con su “final de la historia”, y la caída del Muro de Berlín, lo que Huntington y su “Choque de Civilizaciones” al 11-S?
Respuesta: Hay muchas similitudes entre ambos intelectuales. Los dos, por ejemplo, editaron antes el artículo que el libro. También las tesis de sus artículos eran en realidad informes incisivos y proféticos. En el caso de Huntington (quien también formó parte del Consejo de Seguridad Nacional la Casa Blanca hasta 1978) éste defendía ya en 1996 (año en que publicó su célebre “El choque de civilizaciones”) que en el futuro, los conflictos estarían más determinados por los factores culturales que por los económicos o ideológicos. Aventuraba también un occidente más enfrentado con civilizaciones no occidentales, que rechazarían frontalmente sus más típicos ideales, tales como la democracia, los derechos humanos, la libertad, la ley o la separación entre la Iglesia y el Estado. El atentado de las Torres Gemelas, perpetrado por Bin Laden y  su organización terrorista Al Quaeda, del 11-S de 2001, en Nueva York, otorgaba el carácter de profético a  su “Choque de Civilizaciones”, ante una desconcertada opinión publica occidental. 
Francis Fukuyama (Estados Unidos, 1952), politólogo.
En 1992 escribió un libro que generó un gran debate:

"El fin de la Historia y el último hombre"
Pregunta: ¿ Comparten ambos entonces una misma ideología?
Respuesta: Algunos estudiosos e historiadores ven tanto en las tesis de Fukuyama como en las  de Huntington, un miedo yacente del Estado norteamericano a perder su imperio y a que su supremacía mundial desaparezca en algún momento. En este sentido es muy revelador el libro de Huntington: “¿Quiénes somos? Los desafíos a la identidad nacional norteamericana”, publicado en 1998, en el que profetizaba que la invasión mejicana de Estados Unidos acabaría con el progreso estadounidense. Una vez más la Historia (cuyo fin preconizaba Fukuyama) ha vuelto a respaldar su profecía, pues Estados Unidos está trabajando en un proyecto cuyo fin es la construcción de un muro de decenas de kilómetros en su frontera  mejicana (de más de 3.500 kilómetros de longitud) para frenar el torrente de inmigrantes ilegales, que cruzando Río Grande llegan a los Estados Unidos, procedentes de Méjico. Un tercer intelectual, que configuraría la “tríada ideológica neoconservadora” de los Estados Unidos, es Robert Kagan, y su teoría sobre la “Brecha transatlántica” en la que se pregunta si  Europa y Estados Unidos siguen siendo, en los tiempos presentes, socios y aliados. Kagan atribuyen este sentimiento de ruptura transatlántica a una diferencia de valores: Así, metafóricamente alude a que los norteamericanos son de Marte (dios de la guerra) por lo tanto partidarios del uso de la fuerza) mientras que los europeos son de Venus (diosa del amor), y por tanto, apuestan por una nueva forma de organización política que pone el énfasis en la diplomacia y la negociación. Tanto Fukuyama, como Huntington y Kagan, tienen tesis complementarias,  y muy influyentes dentro del movimiento neoconservador estadounidense, y sus teorías están muy entrelazadas.
 Pregunta: Y  volviendo a Fukuyama: ¿Tenía razón cuando decía que la Historia ha muerto?
Respuesta: No, en absoluto. Él planteaba un triple fin de la Historia: el de los
El profesor de la USC, Israel Sanmartin, muestra dos de
los libros escritos por Francis Fukuyama y que él mismo
le regaló en la entrevista que mantuvieron ambos en Es-
tados Unidos. A la izquierda: "El fin de la Historia y el
último hombre"
. A la derecha: "La gran ruptura".- 

Foto: Luis Negro Marco
acontecimientos, de las ideologías y del pensamiento. Afirmaba que la Historia, como sistema ideológico, había llegado a su fin. Pero le daba la espalda a los acontecimientos, operaba con una miopía ideológica evidente, y hacía gala de una postura teológica en lo teórico. Fukuyama cree además que ahora vivimos en el mejor de los mundos posibles. Es lo que caracteriza, precisamente al pensamiento único y su defensa de la globalización. Por lo tanto, a Francis Fukuyama se le puede considerar como el pivote esencial sobre el que se puso en marcha, a partir de 1989, la defensa del pensamiento único y la globalización económica e intelectual a nivel mundial. 
Como defensor del pensamiento único liberal (el que propugna el neoconservadurismo norteamericano) Fukuyama afirma que el futuro está ya en el presente. Por contra, los partidarios del pensamiento único progresista afirman que el futuro hay que buscarlo en el pasado. Yo creo que la vía más acertada sería la de sustituir el pensamiento único liberal por el pensamiento dialéctico . De hecho, mitesis doctoral está enmarcada en la “Nueva Historia Intelectual”, compleja y poliédrica. Esto llevado a la práctica, supondría por ejemplo, apostar por un cambio paulatino de la democracia liberal a otra de carácter participativa. También, implicaría la reforma de las grandes instituciones internacionales, y la transición del liberalismo económico salvaje ahora dominante, a otro de carácter social.
Pregunta: Háblenos un poco más sobre la “Nueva Historia Intelectual” a la que antes aludía.
Respuesta: Mi tesis “El debate Fukuyama y el futuro de la Historia”, está enmarcada dentro del proyecto de “Historia a Debate”, creado en 1993 por el profesor
Libro de Actas del III Congreso que se celebró en
2004 en la Universidad de Santiago de
Compostela, bajo el título de "Historia a debate".
de la USC, y director de mi tesis, Carlos Barros. Se trata de una red que comunica y reúne a  más de 3.000 historiadores de todo el mundo, mediante actividades presenciales y en la red de redes, dentro y fuera de las instituciones académicas. “Historia a debate” también aborda los problemas académicos, profesionales y laborales de los historiadores, sobre todo jóvenes, así como el compromiso del historiador con la sociedad, la política y la cultura de nuestro tiempo. El profesor Barros elaboró el 11 de septiembre de 2001 (el día del atentado contra las torres gemelas de Nueva York) un “Manifiesto” dentro del proyecto “Historia a Debate”, que se ha traducido a nueve idiomas, incluido el gallego, y al que estamos adheridos casi 500 historiadores de cincuenta países. En él se aborda tanto la metodología, como la historiografía y la teoría de la Historia. Hasta ahora se han celebrado tres congresos internacionales de “Historia a Debate”. El siguiente coincidirá con la celebración del próximo Xacobeo, y tendrá como sede la Universidad de Santiago de Compostela. Las personas interesadas pueden encontrar más información en Internet, en la siguiente dirección: www.h-debate.com
---------------------------------------------------------------------------------------------------- El profesor Israel Sanmartín es el autor del libro "Entre dos siglos: Globalización y pensamiento único". Editorial Akal; 2007