martes, 30 de septiembre de 2014

El Veranillo de San Miguel marca el final del ciclo festivo del verano, y el comienzo del Otoño. El arcángel, vencedor del diablo, es el símbolo del triunfo de la vida sobre la muerte o lo que es lo mismo, del amor sobre la infelicidad

  San Miguel arcángel: "¿Quién como Dios?" 
 Luis Negro Marco / Valdoviño


 El libro bíblico del Apocalipsis incluye el relato en el que Lucifer y sus ángeles se levantaron contra Dios diciendo: “Non serviam: erimus sicut Deus” (No te serviré: seré como tú –Dios–). El arcángel san Miguel tomó entonces  las armas contra Lucifer y los ángeles rebeldes, diciendo: ¿“Quién como Dios”? Que esto es lo que significa en lengua hebrea Michael, nombre  que desde entones tomó el arcángel san Miguel. Los ángeles fieles a Dios  le siguieron y se trabó una gran guerra en el Cielo, en la que san Miguel y su ejército de ángeles libraron grandes batallas contra el dragón (Satanás) y sus legiones.

 El Libro de Enoch, redactado por el Pueblo Judío entre los siglos III y I antes de Cristo, cuenta que los ángeles buenos, comandados por los arcángeles san Miguel, san Gabriel, san Rafael y Uriel, dieron noticia a Dios de la rebelión, quien en respuesta mandó el Diluvio sobre la Tierra. Asimismo, Dios dijo a san Miguel que  venciese y después encadenase a Semjaza (Lucifer) a los árboles de los bosques hasta el día del Juicio final.
El combate de san Miguel y el dragón diablo en
Mont Saint-Michel.- Del libro: "Las muy ricas horas
del Duque de Berry" (siglo XV)

  Vencido el diablo (identificado en la Biblia con un dragón en forma de serpiente con alas) y sus ángeles rebeldes, no encontraron ya lugar en el Cielo y fueron precipitados al caos eterno (el Infierno) donde –siguiendo el relato del Libro de Enoch–  “hay fuego que jamás se extinguirá”. De este modo, Lucifer pasó de ser el más bello de los ángeles de Dios a convertirse en el lúgubre y malvado “Príncipe de las Tinieblas”. Por ello la iconografía cristiana referida a san Miguel, representa al arcángel (al igual que se representa a san Jorge), alanceando al diablo que yace vencido bajo sus pies. Y así aparece, por ejemplo en el relieve que adorna la fachada de la zaragozana iglesia de san Miguel de los Navarros.

El escritor italiano Dante Alighieri (1265-1321) en La Divina Comedia, describe a Satanás como una siniestra centella, no celestial sino destructora y portadora de muerte, que deja tras de sí olor a azufre, en adelante, distintivo de los diablos, al igual que su color, el amarillo, pero también el rojo, como símbolo del fuego abrasador. Y casualidad o no, la festividad cristiana del arcángel, coincide en el calendario con el fugazmente cálido “Veranillo de san Miguel”.

  Pero volviendo al Infierno “dantesco”, éste no es muy diferente al pagano de la Grecia y  de la Roma Clásica, y ya el poeta Virgilio (70-20 antes de Cristo) describió en La Eneida, un imaginario inframundo situado al otro lado de la Laguna Estigia, por la que navega Carón portando en su barca las almas de los muertos hacia el más allá. Allí les aguarda un dragón de tres cabezas, el can Cerbero (perro guardián) para asustar a los muertos antes de cruzar la `puerta del lado oscuro. 
Pintura que representa a San
Miguel vencedor del demonio, el
cual aparece representado como
una serpiente alada

 El Cristianismo proclama la liberación de los pecados de las personas por el sacrificio de Cristo, Hijo de Dios, en la cruz. Pero  si el mismo Jesús sufrió, aunque las venció,  las tentaciones del demonio durante su retiro de cuarenta Dios en el desierto, cuánto más los simples mortales. Quizás por ello, en la tradición y en los textos, no siempre aparece el  demonio como  un ser repugnante e indeseable, y algunas veces se le representa, incluso, ennoblecido. Así por ejemplo, el escritor inglés John Milton (1608-1674) en su poema El Paraíso Perdido, aborda con indulgencia la figura del diablo, así como la de (según el Génesis) los primeros padres de la Humanidad: Adán y Eva, expulsados por Dios del Paraíso terrenal por su desobediencia al comer la manzana del árbol prohibido.  Curiosa asimismo es la escultura de “El ángel caído”, en el madrileño Parque del Retiro, obra del artista español Ricardo Bellver (1845-1924), dedicada al diablo, e inspirada a su vez en unos versos del miltoniano Paraíso Perdido.

  Y en cuanto a la tradición popular, habrá que citar al antropólogo orensano Vicente Risco (1884-1963), quien en su libro “Satanás: Historia del diablo”, recupera un popular cuento gallego en el que un aldeano, perdido en el bosque de vuelta a casa, ante el trance de tener que cruzar un puente en mal estado sobre un caudaloso y desbordado río,  y no sabiendo muy bien a quién
Lucha de san Miguel contra el diablo
de San esteban de Aniés, por Juan de
la Abadía el Mayor. Museo Lázaro
Galdiano (Madrid)
encomendarse en tal apuro, empezó a decir mientras cruzaba: “Deus é bo e o demo non é tan malo”. 
Y también, en el día de san Miguel arcángel, viene a cuento citar una tradición  según la cual cuando la corona de gloria (que pretendía ceñir sobre su cabeza Lucifer) cayó de su frente, se desprendió de ella una gema de inmensa belleza, la cual, en su fulgurosa caída, centelleó deslumbrante, al tiempo que la luz divina abandonó por siempre el alma del rebelde Lucifer. La tradición afirma a su vez que aquella misteriosa gema quedó en poder de san Miguel arcángel y de ella, tallada por manos angelicales, fue fabricado en e Cielo el Santo Grial, el cáliz en que Cristo redentor bebió y dio de beber a sus apóstoles el vino durante la Última  Cena. El Santo Grial quedó así en el Cielo, adorado por los ángeles, hasta que estos lo habrían transmitido (entre los años 2000 y 1300 antes de Cristo) a los hombres en los primeros tiempos de los Patriarcas: Abraham, Isaac, Jacob, hasta Moisés, considerados los primeros padres del Pueblo de Israel. A ellos se refirió precisamente Cristo en la Biblia en numerosas ocasiones para decir que Él había venido al mundo para culminar su obra de salvación.
 

  

domingo, 28 de septiembre de 2014

Britania, el rey Arturo y Escocia (y II)


Escocia, y el mito de Braveheart
Cartel de la Película Braveheart dirigida e interpretada por Mel Gibson en 1995, sobre la vida del guerrillero escocés Guillermo Wallace (1276-1305), quien consiguió la independencia de Escocia respecto a Inglaterra.

Los antiguos habitantes de Escocia (llamada Caledonia por los romanos) fueron los Celtas, pueblo de la misma etnia y raíz lingüística que los celtíberos de Hispania. Lengua, por cierto, cuyos textos escritos más extensos hallados hasta el momento son los famosos “Bronces  de Botorrita” (localidad aragonesa de la provincia de Zaragoza) del yacimiento de “Contrebia Belaisca”, el último de los cuales fue descubierto por los arqueólogos en octubre de 1992.

  Los pueblos celtas más conocidos de Escocia fueron los Escotos (originarios de Irlanda)  y los  Pictos, así denominados por los romanos por su costumbre de pintar sus caras de azul cuando se disponían a entrar en combate. Grandes guerreros, el Imperio romano no pudo doblegar a los Pictos, si bien  el general Marco Agripa (64-12 a. C.) consiguió rechazarlos hacia los Higlands (altas tierras) de Britania.

  Posteriormente, en el año 120, el Emperador Adriano, dado que las legiones de Roma se
Luis Negro Marco / Suevos
mostraban incapaces de superar los Lowlands (bajas tierras de Escocia), se decidió a construir al norte de Britania el denominado Vallum Adriani (Muro de Adriano); una gran muralla de 117 kilómetros de longitud construida de Este a Oeste de la isla, en la zona más estrecha de su geografía, con la finalidad de confinar a los escoceses en las tierra altas e impedir sus acometidas hacia el sur.

 A finales del siglo V, una vez hubo desaparecido el Imperio romano de Occidente, los escoceses (Pictos y Escotos celtas) traspasaron el muro de Adriano, devastando las que habían sido hasta entonces tierras de los bretones ingleses, quienes habían vivido hasta entonces bajo la protección de Roma. A su vez, los bretones llamaron en su auxilio a las tribus alemanas de sajones, y anglos. Pero los anglosajones, harían pagar a los bretones galos de Britania muy caros sus servicios, apropiándose pronto del país comprendido entre el río Támesis y el Canal de Mancha, fundando, además, sus propios reinos.

 Ya en el siglo IX, y habiéndose convertido al cristianismo por las predicaciones de San Colombano, Escocia se unificó en un solo reino, bajo el mando de Kenneth II, rey de los Escotos, aunque siempre bajo la amenaza de los reyes de Inglaterra. La situación se agravó cuando en 1286, muerto sin descendencia el rey de Escocia –Alejandro III –, el Parlamento decidió otorgar a Eduardo I, rey de los ingleses, la facultad de designar al nuevo rey. El elegido fue Juan Baliol, pero bajo la condición de  que fuese vasallo  de Inglaterra. Y aunque en principio aceptó, no tardó en sublevarse y ser derrotado, hecho que fue aprovechado por Eduardo I, para declarar a Escocia provincia inglesa. 

 Y este es el momento en que comienza la leyenda de Guillermo Wallace, figura en torno a la que, en el año 1995, el director y actor australiano de cine, Mel Gibson,  consiguió un gran éxito de taquilla y reconocimiento oficial (recibió cinco galardones de la Academia de Hollywood, incluido el Oscar a la mejor película y el del mejor director), al dirigir  y ser actor principal (interpretando al guerrillero escocés Wallace) de la película Brave Heart –corazón invencible–.

  Este filme se basa en la vida de  Guillermo Wallace, figura mítica para los escoceses por cuanto luchó por la independencia del país contra Inglaterra. Sin embargo, al igual que  las de otros personajes célebres de la Historia, como ocurre en España con Rodrigo Díaz de Vivar, “El Cid campeador” (1026-1099), su vida ha trascendido hasta nuestros días no solo a través de la Historia, sino también de la leyenda y el mito.

  Guillermo Wallace había nacido en Paisley, ciudad escocesa próxima a Glasgow, en 1276. Aún estudiaba en su colegio de Dundee cuando mató al hijo del gobernador inglés, y se refugió en el bosque, desde donde inició contra los ingleses una lucha de guerrillas, germen de la revuelta escocesa de 1297 contra el rey Eduardo I. Tras la victoria de Stirling-Bridge, Escocia consiguió su independencia respecto a Inglaterra y Wallace tomó el título de “Guardia del reino”. Sin embargo, no fue siempre lealmente secundado por los señores del país, que envidiaban su autoridad por ser él un simple hidalgo. Quizás esta ausencia de firme apoyo a su líder por parte de la nobleza escocesa, fue la que propició que en el año 1298 fuese vencido en la batalla de Falkirk  por Eduardo I.

La reina Ana Estuardo de Inglaterra, (1664-1714),
sostuvo contra el rey de Francia, Luis XIV la
Guerra de Sucesión en España, finalizada por la Paz
de Utrecht de 1713, por la que Inglaterra se hizo
con Gibraltar. Bajo su reinado, Escocia quedó
definitivamente unida a Inglaterra en 1707, naciendo
 así la Gran Bretaña (Escocia, Inglaterra,
Gales, e Irlanda).
 A partir de entonces, surge la leyenda del héroe, y comienzan a escribirse baladas sobre las hazañas que Wallace, huido y refugiado en el bosque, habría llevado a cabo en favor de su pueblo de Escocia contra los usurpadores ingleses.  Hasta que un día fue traicionado por un fiel amigo, y conducido a Londres. Allí, en 1305, Guillermo Wallace era sentenciado a muerte, y en Wet-Smithfield, fue ahorcado y posteriormente descuartizado su cuerpo.

 Pero en 1314, Roberto Bruce vengaría su muerte, al vencer a Eduardo II, y proclamarse rey de Escocia, cuya corona sería transferida en 1371 a Roberto II, el primero de la larga dinastía de los Estuardo. Ya a comienzos del siglo XVII, en 1603, y hasta 1625, las coronas de Escocia e Inglaterra coincidieron en la sola figura del rey Jacobo I de Inglaterra (Jacobo VI de Escocia). No duraría sin embargo la unión, ya que en 1637 los escoceses fundaron el Covenant (liga de defensa de la fe) contra el rey Carlos I de Inglaterra, quien quería introducir el rito anglicano en Escocia, que era de religión mayoritariamente presbiteriana.

 Llegado el año 1654, el general inglés  Jorge Monk (dueño de los tres reinos de Gran Bretaña: Escocia, Inglaterra y Gales tras la abdicación de Ricardo Cromwell) se puso a la cabeza de la Escocia insurrecta y en 1662 apoyó la subida al poder británico de Carlos II. Pero a pesar de este apoyo, el monarca disolvió el Covenant en 1671, ante la  fuerte oposición de los Puritanos (“no conformistas”), contrarios radicalmente al anglicanismo. Así, las luchas religiosas entre Inglaterra y Escocia habrían aún de pervivir hasta 1689, año en que el rey Guillermo III de Inglaterra concedió a la nación libertad de conciencia a la hora de elegir su religión. Factor decisivo para que el 11 de abril de aquel año fuese reconocido rey de Escocia el que lo era también de Inglaterra.

 Sería finalmente, en 1707 (al mismo tiempo en que en España tenía lugar la Guerra de Sucesión) cuando la reina Ana Estuardo –bajo cuyo reinado Inglaterra se hizo con Gibraltar, tras la Paz de Utrecht, de 1713– la que también decidió la unión de Escocia a Inglaterra, creándose a partir de entonces un único Parlamento para  un solo país: Gran Bretaña 

viernes, 26 de septiembre de 2014

La memoria también es Historia y forma parte de nuestro presente


En memoria de mi padre, Francisco Negro Láinez, fallecido el 1 de abril de 2010, quien hoy, 26 de septiembre de 2014 hubiese cumplido 99 años. Pasó por la vida haciendo el bien, y por eso su memoria permanecerá por siempre eterna como símbolo de amor


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El Periódico de Aragón. Noticias de Zaragoza, Huesca y Teruel

La mancha de la esclavitud

Luis Negro Marco
O son de Bastavales
Fue la primera tierra avistada por Colón tras su larga travesía: Haití (La Española) acogió la primera de las comunidades españolas en el continente americano. Las costas de esta isla reclamaron asimismo los náufragos mascarones de proa y popa, con todo su velamen, de la nao Santa María, obligando al intrépido almirante a regresar a España a bordo de la Niña. Tierra de esclavos negros procedentes de África, Haití no fue ajena al movimiento de la Francia revolucionaria de 1789. Mas, no por voluntad de los "amos blancos", sino por la rebelión. Toussaint Louverture (1743-1803) general haitiano, y negro, del ejército español, sentó, a través de sus victorias contra los franceses las bases de la independencia de los esclavos en Haití. Se puede decir que Toussaint fue el Espartaco (113 - 71 a. C.) de Roma, quien también murió, tras su larga rebelión contra el imperio romano, sin ver abolida la esclavitud. Sin embargo un año después de la muerte de Toussaint, acaecida en Francia en 1803, su sucesor, el general Dessalier, (también antiguo esclavo africano) consiguió derrotar a las tropas napoleónicas comandadas por Leclerc, convirtiendo a Haití en el primer país en declarar su independencia tras una revolución de esclavos. ¿Final feliz? No. Dessalier pronto comenzó a comportarse como un tirano, proclamándose emperador de Haití. Asesinó a la mayoría de colonos franceses que se quedaron en sus plantaciones tras la revolución, y también a sus mujeres, muchas de ellas negras, así como a sus hijos e hijas mulatos.
La paradoja había consistido en que junto a la cruel represión esclavista de los colonos europeos
,Nueva Orleans fue el destino de muchas de las refinadas 'gens de couleur' de Haiti. -  había surgido una peculiar casta, les gens de couleur, descendientes de esclavos, pero que también llevaban la sangre de los esclavistas franceses y españoles. Su status de hombres y mujeres libres les había permitido ser propietarios a su vez de grandes mansiones y plantaciones de caña, mantenidas a su vez por mano de obra esclava. Dessalier cargó contra esta casta, asesinando a buena parte de las personas que la integraban. El resto, en su mayoría, buscó refugio en el sur de los Estados Unidos. Nueva Orleans, en el Estado de Louisiana, fue la ciudad paradigma del asentamiento de aquellas gentes, mezcla de personas esclavas y libres, y de sangre mestiza: africana, hispana y francesa.
 EN NUEVA ORLEANS
Les gens de couleur procedentes de Haití, prosperaron en Nueva Orleans (vendida en 1803, por Napoleón, junto con el Estado de Louisiana a los EEUU), merced a su elevada cultura, a su carácter emprendedor, sus dotes para las artes, y a su gran capacidad para el trabajo, pues no en vano habían sido anteriormente esclavos. Asimismo la belleza de la mujeres mulatas, y la atracción que ejercían entre los blancos (muchas de ellas estaban casadas con ricos hombres de negocios), llegó a convertirse en toda una leyenda en la Nueva Orleans de mediados del XIX. Sin embargo, los inmigrantes europeos llegados a América para hacer fortuna --más que los propios naturales de los EEUU, que aceptaban de buena gana la condición de personas libres de les gens de couleur, si bien les privaban de cualquier actividad política-- pronto empezaron a recelar del elevado status social de aquella alta clase social constituida por mujeres y hombres negros libres.
Y sobre el devenir de algunas de aquellas fascinantes familias, hasta la llegada de la Guerra de Secesión (1861-1865), trata La noche de Todos los Santos, obra de la escritora estadounidense Anne Rice. Nacida en Nueva Orleans en 1941, la autora de Crónicas vampíricas realiza en este libro un magistral retrato de una época y unas gentes sorprendentes y altamente influyentes en el devenir de los Estados Unidos, y que sin embargo, han pasado prácticamente desapercibidas en la mayoría de los tratados de Historia. Y sin embargo, ahí están: el maestro de esgrima cuarterón (hijo de mestizo y española) Basile Crockere; el daguerrotipista mulato Jules Lion; el inventor negro Norbert Rillieux; o los escritores pertenecientes a la clase de les gens de couleur que hicieron posible la gran obra LIAlbum Littéraire, en prosa y poesía, que comenzó a editarse en 1843. Sin olvidar que Nueva Orleans, fue a finales del XIX la cuna del jazz, melodía que junto al blues (ambos de origen afroamericano) constituye la base de la música moderna actual.
 DE ACTUALIDAD 
La noche de Todos los Santos es una estupenda novela, muy bien documentada, sobre el prácticamente desconocido mundo de los afroamericanos que fueron libres hasta comienzos de la Guerra de Secesión de los Estados Unidos. Un tema que en este año de 2014 está siendo de gran actualidad, debido a que se cumplen ahora los 210 años de la proclamación de independencia de Haití, y la UNESCO conmemora este hecho para concienciar al mundo sobre lo que fue la inhumanaTrata transoceánica de esclavos. Un asunto que también aborda con rigor e impactante realidad, la reciente y oscarizada película Doce años de esclavitud que protagonizó la actriz Lupita NyongIo, cuyo meritorio trabajo en este filme mereció el Óscar a la mejor actriz. Un rostro, por cierto, el de la actriz mejicana de origen keniano, que ilustra asimismo la portada de este libro: La noche de Todos los Santos. Título que además supone un homenaje al anteriormente citado primer gran libertador de los esclavos de Haití: Toussaint (Todos los santos) Louverture.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Britania, el rey Arturo y Escocia (I)

Britania, la leyenda del rey Arturo y la
última legión de Roma

Luis Negro Marco / Piedrafita do Cebreiro

 La leyenda en torno al rey Arturo y sus caballeros de la Tabla Redonda. Un pasado real que no fue el de un caballero medieval, sino el de un general romano, el último en Inglaterra, al mando de la última de las legiones, tras la caída del Imperio Romano de Occidente, en el año 476 de nuestra era.

 Los años previos a la caída del Imperio Romano de Occidente, estuvieron jalonados por una serie de hechos (macerados por el odio, el sexo, la traición y la ambición) que superaron, con creces, al mejor y más imaginativo de los culebrones televisivos de nuestros días. Así, durante el reinado de Valentiniano III, su general Aecio (vencedor en el 451, sobre los hunos de Atila, en los llanos de la región francesa de Châlons sur Marne) murió por un lío de faldas del todo ajeno a él. Y es que el senador Petronio Máximo, cuya esposa había sido ultrajada por el Emperador Valentiniano III, se propuso, en venganza, destronarle (por supuesto para ponerse él en su lugar) pero temía la fidelidad de Aecio. Para quitarse un estorbo de encima, Máximo hizo todo lo posible porque Aecio perdiera la gracia del Emperador, quien le mató con su propia espada. En efecto, muerto Aecio,  Máximo asesinó a su vez al emperador. El senador se hizo  proclamar entonces emperador y casó con la viuda de Valentiniano, Eudoxia. Pero, a su vez, Eudoxia demandó la ayuda de  los vándalos de Genserico para vengar la muerte de su esposo. Como resultado, Máximo sintió también el frío acero en sus entrañas, haciendo bueno el dicho de que “quien a hierro mata a hierro muere”.
Portada del disco AVALON, de Roxy Music. Trabajo discográfico editado
en 1983, y cuyo título hace referencia a la mítica isla de Avalon, relacionada
con la leyenda del rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda.

  En medio de este panorama, no es de extrañar entonces que el patricio Orestes,  antiguo secretario de Atila, derrocara un buen día al emperador Julio Nepote, instaurando en el trono a su propio hijo, un muchacho entonces de apenas 10 años de edad. Se llamaba Rómulo Momilo Augusto. Por su corta edad, llamado “Augústulo”. Pero pronto, quizás cansados de sus travesuras, los jefes bárbaros se levantaron contra Augústulo, y uno de ellos, Odoacro (hijo de un ministro de Atila) en el año 476, desterró al niño emperador, a la isla de Capri, otorgándole, eso sí, una pensión de 6.000 libras de oro.  Además, ya puestos, Odoacro envió las enseñas imperiales a Zenón, emperador de Oriente, con sede en Constantinopla, argumentando que “para ocupar la grandeza del Imperio, con un emperador bastaba”. Se consumaba así la caída del Imperio Romano de Occidente.

  Mientras tanto, en Inglaterra, la dominación romana nunca se había hecho efectiva en el Norte de la isla. De hecho, el emperador Adriano, en el siglo II d.C, hubo de levantar, cerca del límite con Escocia, un muro de contención, a modo de reducida muralla china,  de 117 kilómetros de longitud. Su finalidad era la de proteger el sur de la isla contra las constantes incursiones de Pictos (así llamados porque tintaban sus caras en el combate) y Escotos, de origen irlandés. Pero tras la caída del Imperio Romano de Occidente, los romanos dejaron independiente a Britania, y los Pictos, arrasaron el país. Entonces, el caudillo de los bretones Penteyrn Wortingern, de madre romana, pidió auxilio a las tribus alemanas de los sajones, y anglos.  Pero los anglosajones, harían pagar a los bretones galos muy caros sus servicios, apropiándose del país entre el Támesis y el Canal de Mancha, fundando, además, sus propios reinos.
   
Así y todo, los bretones lograban mantener su independencia en el País de Gales bajo el general romano Aurelius, gobernador de Britania, con el título de  “Regissimus Britanniarum”. Bajo su mando, el águila de las legiones romanas, y el dragón de los bretones, se fundieron en una sola legión contra las invasiones de los bárbaros caledonios. Antes de su muerte, Aurelius, había adoptado como hijo, y nombrado sucesor, a  Artorius, un nombre cuyo significado es el de “el guardián del oso”, y que alude, además, a la estrella del mismo nombre, Arturo, la más brillante de la constelación del Boyero, hacia la que se dirige la cola de la Osa Mayor (“Arctos-Oura”). La condición que Aurelius impuso a Artorius (Arturo) fue la de que su sucesor, habría de ser de su linaje.

 Volviendo a Arturo, y siguiendo al cronista Godofredo de Monmouth, fue aquél, fruto del adulterio de Igernes, duquesa de Cornwalles, y de Uther, jefe de los bretones. En sus batallas, Arturo contó con el apoyo del druida y mago Merlín (Ambrosio, en el equivalente latino de su nombre, y de origen, seguramente escocés) y de su espada “Excalibur”, otorgada al rey Arturo por la misteriosa Dama del Lago. El hermoso puño de Excalibur, impedía que su portador perdiera sangre en la batalla. Además, según el relato medieval galés, “El sueño de Rhonabwy”, en la empuñadura de Excalibur había un grabado que representaba dos serpientes que echaban fuego por la boca cuando la espada estaba desenfundada. La hipótesis hoy más generalizada es que el nombre de la espada, tenga su origen en las palabras latinas “Ensis Caliburnus”: (Espada Calíbica: “Excalibur”). Haría referencia a sus fabricantes: los Calibes (en Grecia la palabra “calibe” designaba al acero) un pueblo de origen escita, del Asia Menor (actual Turquía) muy hábiles en trabajar el acero y el hierro.

   Arturo fijó en Caerleon (el Camelot de la leyenda) su Corte, donde presidió las reuniones de los Caballeros de la Tabla Redonda, que, por su falta de presidencia, simbolizaría la monarquía ideal donde un soberano feudal reina en beneficio de todos, apoyándose en la aristocracia y la sociedad caballeresca, que quedaría así enaltecida. Y al igual que Julio César, el primer general romano en Britania, Arturo, “Solus romanae gentis” (el último romano de Albión), también con la ayuda de su espada,  habría vencido a los Escoceses y Sajones en muchas batallas. La más importante victoria artúrica, tuvo lugar en el 493, contra los Anglos,  en la batalla del “Mons Badonicus”.

    En torno al 506, Arturo casó con Ginebra (Ygrain) hija de Cador, el “Magister militum” de su
guardia imperial de reserva.  Pero, celoso de su poder, el noble romano Modreautus (nieto de Aurelius, y sobrino del propio Arturo) le traicionó y mantuvo con él una primera batalla en la fortaleza de Camboglanna  (la Camlann de la leyenda artúrica, y actual Castledteats) junto al Muro de Adriano. Derrotado Modreautus, y perseguido por Arturo, tuvo lugar un segundo choque, en la fortaleza de Banna (actual Birdoswald) en el que muere Modreatus, y Arturo es, igualmente, mortalmente herido.

  Su cuerpo es llevado a la fortaleza de Aballava (Appleby, y actual Burgh-by-Sands)  que la leyenda posterior convirtió en la isla de Avalon, la isla de las manzanas, actual Glastonbury. Pero los romano-bretones, no creyeron nunca en la muerte de su “Regissimus Britanniarum”, y estuvieron durante mucho tiempo, aguardando  la vuelta de Arturo, para que se cumpliera así la profecía de sus druidas: “Vendrá un joven del mar meridional, llevando la espada. El águila y el dragón alzarán el vuelo nuevamente sobre la vasta tierra de Britania”. 

sábado, 20 de septiembre de 2014

"Una sociedad sana no puede construirse sino con tres pilares: la memoria, cuidado y respeto hacia nuestros mayores, la fortaleza de los jóvenes y la inocencia de los niños" (Papa Francisco)


El bien de los ancianos

El cuidado de nuestros mayores no debe ser nunca una obligación, sino una satisfacción y un privilegio, pues gracias a su esfuerzo y amor nuestra sociedad ha alcanzado sus actuales cuotas de libertad, tolerancia y solidaridad.- Foto: Luis Negro Marco
  El respeto y veneración por los ancianos se remonta ya a la Humanidad prehistórica. Y así lo constata la Arqueología. A este respecto cabe destacar que en 1997 los científicos responsables de las excavaciones del yacimiento burgalés de Atapuerca, bajo la dirección de Juan Luis Arsuaga, y José María Bermnúdez de Castro, hallaron una pelvis (a la que llamaron “Elvis”) correspondiente a un hombre que vivió hace 500.000 años. Lo sorprendente de este hallazgo fue que los estudios efectuados sobre este fósil humano  por  el antropólogo Alejandro Bonmati, revelaron que, aunque  el  hombre propietario de esa pelvis había muerto anciano (aproximadamente a los 45 años de edad, todo un record para las esperanzas de vida de aquel período), había padecido, ya de muy joven, unas graves lesiones en su cadera, que le habrían causado grandes dolores e impedido caminar erguido. Elvis, por tanto, para llegar a viejo, hubo de contar con la ayuda altruista, y compasiva, así como con el reconocimiento de su tribu, y especialmente el de su familia, para vivir y morir dignamente tan longevo.  

Luis Negro Marco / Porto Mouro
Posteriormente, en las civilizaciones antiguas, el gobierno del Estado y las ciudades fue impensable sin la presencia de los ancianos. De hecho, el concepto de ciudadanía, se fraguó, a lo largo de  los siglos, de acuerdo a las disposiciones que los Consejos de Ancianos fueron otorgando a sus diversos pueblos. Así ocurrió, por ejemplo, con elpueblo de Israel, y su sanedrín (asamblea) de sabios ancianos; en la Grecia Clásica, con el consejo de la Gerusía (la palabra Geron en griego significa  anciano, –de ahí la palabra “gerontología” –trato y cuidado de los ancianos–); o en la Roma anterior al siglo I a. C., cuando frente al poder del rey, se articulaba el del Consejo de Ancianos (Senatus, del latín senex, con el significado de anciano).

  Y si miramos al lejano Oriente, el mismo respeto hacia los ancianos lo encontramos en el siglo VI antes de Cristo, en la antigua China, en la figura de Lao-Tsé (viejo maestro), iniciador de la filosofía del Taoísmo (el camino, como metáfora del aprendizaje continuo que caracteriza la existencia humana). La leyenda dice sobre él, que habría nacido ya viejo y sabio, con barba blanca y cabeza calva. Un relato que resalta, precisamente, los positivos valores que atesoran las personas ancianas.

  Y en este fugaz repaso sobre la importancia que la vejez ha ostentado en las distintas civilizaciones y períodos de tiempo, es África (cuna de la Humanidad) el continente donde, desde los mismos orígenes del ser humano, la estructura familiar fue y sigue siendo pieza clave de la organización  social.  Por eso dice un proverbio guineoecuatoriano que “cuando un anciano muere, una biblioteca desaparece con él”.  

 Y “de vuelta a casa”, lo que actualmente está ocurriendo en Europa es que la pirámide poblacional  muestra un envejecimiento progresivo de la sociedad en todos los países del (paradójicamente) “Viejo continente”. En nuestros días, al tiempo que la posmodernidad reivindica la juventud eterna como ideal de belleza y estilo de vida,  a la vejez se  la asocia con una imagen de decrepitud, soslayando la profunda carga de dignidad, sentido y vida intensa que atesoran las personas mayores, sin cuyo trabajo y esfuerzo, nuestro bienestar y las libertades de las que gozamos ahora, jamás hubieran sido posibles.

 El papa Francisco ha puesto, una vez más, el dedo en la llaga de la verdad, al manifestar que “una sociedad sana  no puede construirse sino con tres pilares: la memoria de nuestros mayores, la fortaleza de los jóvenes y la inocencia de los niños”. 

 Personas como  santa María Rosa Molas (1815-1876), fundadora de las Hermanas de la Consolación; el italiano san Camilo de Lelis (1550-1614), fundador de la Orden de Los Camilos y precursor de La Cruz Roja; o el portugués san Juan de Dios (1495-1550), fundador de la Orden hospitalaria de su nombre, y a la que pertenecía el sacerdote español Miguel Pajares (fallecido en fechas recientes a causa del ébola, enfermedad que contrajo atendiendo a  los aquejado por esta enfermedad en un hospital de Monrovia): todos estos nombres son sólo algunos de los de una (afortunadamente extensa) lista de personas que supieron ver que en una sociedad verdaderamente justa, los intereses y derechos de las personas mayores son exactamente iguales a los del resto.  Y que la vejez no es una desgracia, sino un bien.


jueves, 18 de septiembre de 2014

El arzobispo de Zaragoza, monseñor Manuel Ureña Pastor inauguró las instalaciones de la nueva Residencia de Ancianos "Villa Consolación". Obra social puesta en marcha en Zaragoza por la Orden religiosa de las Hermanas de la Consolación

“Villa Consolación”, nueva residencia de ancianos en Zaragoza de las Hermanas de la Consolación
Momento de la bendición de “Villa Consolación” por parte del arzobispo de Zaragoza, Monseñor Manuel Ureña Pastor, el pasado lunes, 15 de septiembre. A su izquierda, doña Cristina Gavín, Directora General del IASS, y don Roberto Fernández, Concejal de Acción Social y Deportes del Ayuntamiento de Zaragoza.-  Foto: Miguel Ángel Millán Asín
Las modernas instalaciones fueron inauguradas y bendecidas, el pasado 15 de enero, por el arzobispo de Zaragoza, monseñor Manuel Ureña


Luis Negro Marco / Muiño de Pantón

 La Orden religiosa de las Hermanas de la Consolación (fundada en 1868 por santa María Rosa Molas), celebró con gran júbilo, el pasado 15 de septiembre, la inauguración de su moderna residencia de ancianos; un edificio que supera los dos mil metros cuadrados de superficie construida, y que se encuentra ubicado en el número 20 de la calle Maestre Racional, del zaragozano barrio de Casablanca.

La inauguración de la nueva residencia de Ancianos que se llamará “Villa Consolación”, contó con las presencia de un numeroso público, así como de diversas autoridades de la Iglesia, el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, quienes acompañaron en acto tan solemne y de tanta trascendencia social, a la Hermana Mª Pilar García, Madre Provincial de la Orden en Aragón, promotora de la residencia.

 La ceremonia oficial estuvo presidida por el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, quien tras unas cálidas palabras de apoyo al nuevo proyecto, procedió a la bendición solemne de las modernas instalaciones de “Villa Consolación”. Asimismo, estuvo presente en dicha ceremonia oficial, la Directora Gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), doña Cristina Gavín Claver, quien impartió con tal ocasión una breve disertación sobre “El estado actual y perspectivas de futuro en el desarrollo de los cuidados residenciales en Aragón”. Y en representación del Ayuntamiento de Zaragoza, asistió su Concejal de Acción Social y Deportes, don Roberto Fernández García. Intervino asimismo el arquitecto responsable de las obras de la nueva residencia, don Carlos Sánchez, de la empresa “Shar arquitectura”, quien detalló las especiales condiciones de adaptabilidad y confort  que ofrece “Villa Consolación” para sus residentes mayores.

Cristina Gavín, Directora General del IASS, Carlos Sánchez, el arquitecto de “Villa Consolación”, el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña; Roberto Fernández, Concejal de Acción Social y Deportes del Ayuntamiento de Zaragoza, y la Hermana Mª Pilar García, Superior Provincial de la Orden de las Hermanas de la Consolación en AragónFoto: Miguel Ángel Millán Asín
 La nueva Residencia de Ancianos se ha proyectado con una capacidad de 51 plazas residenciales, y su estructura se articula en cuatro plantas, más el sótano.  Dotada del más moderno equipamiento, el espacio cuenta con una zona de recepción, dos comedores, cocina, varias salas de visitas, cuartos de estar, gimnasio, biblioteca, una zona de atención especializada para personas con problemas de movilidad, amplios espacios ajardinados, y una capilla. Las plantas superiores se han reservado para los dormitorios y  sus respectivos comedores y salas de estar..   

Todas estas características convierten a “Villa Consolación”  en una verdadera “basílica de la belleza”, auténtico hogar para las personas mayores, que se ha construido desde una visión asistencial profundamente humana y religiosa, con el objetivo de promover la autonomía y capacidad de decisión de la persona dependiente.

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        Dirección de Villa Consolación
      C/ Maestre Racional, 20
      Correo electrónico: villaconsolacion@gmail.com   

lunes, 15 de septiembre de 2014

Firmas invitadas (I): FERNANDO NEGRO MARCO, Scholarum Piarum

Firmas Invitadas al Blog del Periodista Luis Negro Marco

Carta de felicitación a las Hermanas de la Consolación  por la inauguración de su nueva Residencia de Ancianos en Zaragoza
VILLA CONSOLACION

 FERNANDO NEGRO MARCO  Sch. P. / Washington
(Padre Provincial de la Orden de las Escuelas Pías
 en los Estados Unidos y Puerto Rico)

“La Belleza cambiará al mundo”, decía el escritor ruso Fyodor Dostoyevsky. Efectivamente así es. El mundo es trasformado por medio de la belleza de aquellas personas que comparten la pena y el dolor de quienes se siente abandonados y rechazados.

Estamos en un mundo donde casi siempre aparece en primer plano lo que es moralmente feo, revestido de malas noticias que nos dejan el sinsabor de un mundo que no acaba de encontrar la dirección correcta de la fraternidad.

“La Belleza cambia el mundo”. Pero no cualquier tipo de belleza. No la belleza de los salones de belleza, de las pasarelas, de los desfiles de modas, de las estrellas del cine… La Belleza que cambia el mundo es la que se conecta con la belleza que todos llevamos dentro y que se llama verdad, bondad y amor.

Es la Belleza de aquellas personas que, sintonizando con la fuente de toda belleza que es el Dios de Jesucristo, han hecho de la misma su proyecto absoluto de vida, sirviendo a quienes nadie les sirve, quizás porque, desde el punto de vista meramente humano, ya no sirven. Es la Belleza que han vivido y siguen viviendo el consuelo y la misericordia de parte de Dios. Es la belleza que irradian las personas a quienes llamamos “santas”.

María Rosa Molas (1815-1876) fue una de ellas;  aprendió de su padre, artista del vidrio y de la terracota, a entender su vida como obra de arte al servicio de la belleza hecha de amor, verdad y bondad. En este empeño se dio y se desgastó sin medida, al servicio de la infancia, los pobres y los enfermos, para quienes creó escuelas, centros de acogida, etc. Su labor y ministerio lo continúan hoy sus hijas, las hermanas de la Consolación.

Al inaugurar hoy la Residencia “Villa Consolación”, de las hermanas de la Consolación, Congregación fundada por María Rosa Molas, nuestro pensamiento se eleva hacia la noble realidad de la belleza, pues este lugar está llamado a ser lugar donde la Belleza del Evangelio (Buena Noticia) contribuya a la transformación de este mundo por la fuerza del amor en la verdad.

Diríamos que este edificio está llamado a ser como una basílica de la belleza que cambia el
Pintura realizada por el Padre Fernando Negro Marco el 13 de marzo de 2013 en Washington DC. Esta bella obra se fue creando al mismo tiempo en que las noticias de radio y televisión de todo el mundo anunciaban que el papa Francisco había sido elegido nuevo pontífice de la Iglesia Católica. Por ello, porque de él está inspirada esta pintura, el escolapio  Fernando Negro se la ha dedicado al papa, con el título de "POPE FRANCISCO" (Papa Francisco).-
mundo por medio del consuelo que ofrecen los valores evangélicos de Jesús, el Pastor Bueno, el Pastor Bello, que carga sobre sus hombros la pena de nuestras vidas y la transforma en obra de arte por medio del amor sin condiciones.

El Papa Francisco nos recuerda frecuentemente que la atención misericordiosa a los ancianos y a las generaciones jóvenes deben ser como las voces proféticas que denuncian la sociedad del deshecho, del “usar y tirar”. Por eso esta institución que hoy queda bendecida e inaugurada será signo creíble de consolación para ancianos y enfermos, pues en las hermanas de la Consolación sigue ardiendo la belleza de su fundadora, sigue viviendo el deseo incansable de darse sin descanso para que Él sea la Belleza que sigue transformado el mundo desde el corazón.


Encomendamos al Dios de todo consuelo a las personas que de una u otra forma formarán parte de la historia de esta institución. Que todas ellas sean instrumentos de consuelo, de sanación y de paz.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Las Hermanas de la Consolación de Zaragoza inauguran hoy lunes, 15 de septiembre, su nueva residencia de ancianos, "Villa Consolación"

Lunes, 15 de septiembre, a las 11 horas

INAUGURACIÓN  
DE LA RESIDENCIA 
VILLA CONSOLACION

de las Hermanas de la Consolación de Zaragoza

Calle Maestre Racional, 20.  - 50009 -  Zaragoza

villaconsolacion@gmail.com 

Programa de actos

·    11,00:Recibimiento en el salón de actos del Colegio Rosa Molas, por parte de la Hermana Juana Gozalo, Superiora de la Residencia.

·     11,10: Pasado, Presente y Futuro de la Orden en Aragón, doscientos años después del nacimiento de la Madre Fundadora. Intervención de la Hermana María del Pilar García, Superiora Provincial de las “Hermanas de la Consolación”.

·   11,30: La arquitectura al servicio del moderno modelo de atención gerontológica centrada en la persona. Exposición a cargo de Don Carlos Sánchez, Arquitecto responsable de las obras de la Residencia.

·  11,50: Estado actual y perspectivas de futuro en el desarrollo de los cuidados residenciales en Aragón. Exposición a cargo la Ilustrísima señora Doña CristinaGavín Claver, Directora Gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales. (IASS)

 ·    12,05Palabras de la delegación del Excelentísimo Ayuntamiento de Zaragoza

· 12,15: Intervención del Excmo. y Rvmo. Arzobispo de Zaragoza, Don Manuel Ureña Pastor, que procederá a la posterior bendición de las instalaciones de la Residencia.

 ·    12:45: Visita guiada a las instalaciones.


  ·     13,30: Vino español

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María Rosa Molas (1815-1876) una vida de entrega a la educación y al cuidado de los enfermos

 Luis Negro Marco / Santiago de Compostela

  La figura de María Rosa Molas fue la de una mujer consagrada al servicio de la infancia más necesitada, de los pobres y de los enfermos. Y ello en un siglo, el XIX,  trágico, que en España estuvo jalonado de circunstancias muy duras debido a las guerras civiles que durante prácticamente toda la centuria asolaron el país y llenaron de dramas, pobreza, tristeza y dolor a millares de
familias.

 María Rosa Molas nació en Reus, en 1815, y murió en Tortosa en 1876. Su padre fue  un afamado artesano del vidrio y el metal de la ciudad tarraconense, y su madre, María Vallvé,  viuda, y con dos hijos, contrajo matrimonio con su padre en segundas nupcias. Fruto de este matrimonio fueron José y Dolores (María Rosa en religión).

  Ella creció en una familia que supo vivir en la Verdad, la Caridad y el Amor cristianos. En 1834, la joven Dolores quedaba sola al cuidado de su padre y tres hermanos, debido a la muerte de su madre. Su fallecimiento se produjo cuando, dando pruebas inigualables de entrega y generosidad hacia el prójimo, asistía a los enfermos de cólera, contrayendo ella misma la enfermedad. Un ejemplo, sin duda para la fundadora de las Hermanas de la Consolación: “Practicando la caridad al prójimo”, como luego dirá María Rosa Molas a sus hijas, que deben morir, haciendo todo para gloria de Dios y bien de los hermanos, nada para nosotras”.

  Asumidas sus obligaciones familiares una vez fallecida su madre, con total entrega y amor, había no obstante  algo en  su interior que le decía que debía entregar su vida al servicio de Dios. Una opción vital que, sin embargo, contaba con la oposición de su padre. De manera que, al cumplir los 26 años decidió realizarlo sin decirle nada a él, y en el día de Reyes (6 de enero) de 1841, ingresaba en la Comunidad de la Caridad del Hospital de San Juan, en su Reus natal.

Fundación de la Congregación de las Hermanas de la Consolación
  Nueve años después, en 1849, María Rosa Molas llegaba a Tortosa con cuatro Hermanas de la anteriormente citada Congregación, para hacerse cargo de la casa de la Misericordia. Casa de tanta pobreza, que según ella misma diría, “era más de miseria que de misericordia”. Pero pronto consiguió poner la Casa en orden, y acto seguido abrió una pequeña escuela para la alfabetización de las niñas del barrio del Arrabal de Jesús y otros próximos. 
                                                                  Así, al igual que el santo
aragonés, san José de Calasanz –cuando en 1597 abrió su escuela para los niños pobres de Roma en el barrio del Trastévere– del mismo modo, María Rosa Molas tomó conciencia de la precaria situación de la infancia de la ciudad tarraconense en que ella vivía, y su gran sensibilidad y carácter tremendamente social y humano, le impidieron  permanecer inactiva ante semejante situación de desamparo. María Rosa Molas fue ángel de paz,  e instrumento de misericordia y consolación.


  En 1851, cuando había dado ya sobradas muestras de su honda preocupación por la juventud y sus grandes dotes de educadora, el Ayuntamiento de Tortosa la requirió para dirigir una Escuela pública en la ciudad. Y sería también en esta ciudad, en el año 1857, y tras largo discernimiento, cuando María Rosa Molas solicitó ser admitida a la Obediencia de la autoridad eclesiástica diocesana. Nacía así la Congregación que, en principio se llamó “Hermanas de la Caridad”, hasta que en 1858, recibió su nombre actual de Hermanas de la Consolación.

  Así, con el tesón y coraje que caracterizan a los fundadores de las congregaciones católicas, María Rosa Molas demostró una gran fe en su obra, indispensable para infundir el ánimo de Dios a sus Hermanas de Congregación. Y todo con la finalidad de transformar la sociedad para que en ella exista cada vez menos sufrimiento y más felicidad, de manera que los intereses de la infancia, los pobres y los enfermos más necesitados, sean iguales al de todas las personas. Ella supo que solo así se podía avanzar hacia una sociedad cada vez más justa y solidaria. 

 Pero un proyecto de tal magnitud solo podía llevarlo a cabo una persona con grandes dotes de liderazgo y gestión, cualidades difíciles de reunir, y más aún en una mujer del siglo XIX, centuria en que ellas, las mujeres (y no solo en España sino en toda Europa) estaban totalmente relegadas del mundo de la política, del poder y la toma de decisiones a nivel social y familiar.  Pero como comentan sus biógrafos, María Rosa Molas “Poseía el secreto de ganar los corazones, infundía recogimiento y veneración; era inexplicable siempre verla bondadosa, afable y cariñosa, con una
superioridad de espíritu envidiable”.

  Por ello, llegado el año de 1868, el nuevo Obispo de Tortosa, Don Benito Vilamitjana, no dudó en firmar los Estatutos y Regla Común de las “Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación”, nombre completo de la misma, y que aparecerá ya en los primeros documentos de la Institución..

  Cabría destacar además el hecho de que María Rosa Molas no tuvo, en su entrega total a los más pobres, deseos de crear una nueva fundación religiosa. Simplemente vivió en la fe y en el amor de Cristo, confiando siempre en la Providencia Divina. Y sin embargo, su “vivir cada día junto a los más pobres, enfermos y necesitados”, es lo que la empujó a hacerlo, ya que ella consideraba que para ser absoluta su entrega, todas estas acciones de consolación caritativa, debía llevarlas a cabo como “Hija de la Iglesia”, y en la Caridad y el Amor de Dios.  De hecho, la fidelidad de María Rosa Molas a la autoridad de la Iglesia hizo que su Instituto, mientras ella vivió, no se expandiese más allá de los límites de Tarragona y Castellón, comprendidos entonces en la jurisdicción eclesiástica del obispo de Tortosa.

  En el domingo del 11 de junio de 1876, día de la Santísima Trinidad, María Rosa Molas moría en Tortosa a la edad de 61 años.  Dejaba 17 Comunidades de su Orden abiertas,  la mayoría de ellas, ofreciendo el doble servicio de la educación y la sanidad, según las costumbres del tiempo. En 1977 el papa Pablo VI la beatificó y once años después, en 1988, fue canonizada por Juan Pablo II. Desde entonces, el 11 de junio se celebra la festividad de María Rosa Molas.